Cardenal Blase J. Cupich

Prepararse para la Navidad con la corona de Adviento

Friday, December 12, 2025

La corona de Adviento es un poderoso símbolo que nos pone en contacto con todo aquello en lo que creemos sobre la venida de Cristo.

Tomen como ejemplo su estructura. Ramas de árboles de hoja perenne entrelazadas para formar un círculo que no tiene principio ni final. Como tal, se convierte en un poderoso símbolo tanto del ciclo repetitivo de las estaciones de nuestras vidas como de la vida eterna de Dios prometida a través de Cristo,

Del mismo modo, el uso de ramas de árboles de hoja perenne continúa ese mensaje de vida perdurable, ya que sirve como desafío a la aridez del invierno. Otros símbolos a menudo se utilizan para decorar la corona, como añadir cintas rojas o bayas para representar el derramamiento de la sangre de Cristo.

A la corona se le colocan cuatro velas, encendidas progresivamente a lo largo de las cuatro semanas de Adviento. Cada semana, a medida que una nueva vela se enciende, la luz aumenta, brindando una vívida metáfora de la paciente anticipación de cómo la luz de la Encarnación del Hijo de Dios vence la oscuridad del pecado y la muerte.

Tradicionalmente, cada vela representa uno de los temas del Adviento: esperanza, paz, alegría y amor. La única vela que se destacada en este sentido es la que se enciende en la tercera semana, el Domingo de Gaudete. Mientras que las otras velas son violeta, acorde con el Adviento como tiempo de penitencia y preparación, esta es rosada para simbolizar alegría.

En mi parroquia de origen, recuerdo que una quinta vela blanca se colocaba en el centro de la corona puesta delante del altar durante el Adviento. Permanecía sin encender a lo largo de la temporada, para solo ser encendida al comienzo de la Misa de Medianoche de Navidad para proclamar a Cristo como “la luz del mundo”, quien cumplió todas las profecías.

La corona de Adviento, rica en simbolismo, sirve como un catecismo visual, guiando a cada uno de nosotros en esta temporada de expectativa y esperanza para progresivamente avanzar espiritualmente de la oscuridad del pecado a la luz de la salvación ofrecida en Cristo.

Invito a las familias a que consideren colocar una corona de Adviento en su mesa de comedor. En lugar de simplemente observar un ritual, el encendido progresivo de las velas de Adviento semana tras semanas tiene el poder de crear en nosotros un sentido de anticipación y la necesidad de que cada uno de nosotros pase de la oscuridad del pecado a la luz de la salvación que se nos da con la venida de Cristo.

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