Área de Chicago

Nuestra Señora de Monte Carmelo es un refugio espiritual para la comunidad inmigrante

Por Redacción Católico
Mar 30, 2026 4:17:00 PM

Asistentes a la misa y procesión del Miércoles de Ceniza el 18 de febrero en Ntra. Sra. de Monte Carmelo en Melrose Park. Foto: Karen Callaway/Católico

Este año, el Miércoles de Ceniza, la parroquia de Nuestra Señora de Monte Carmelo en Melrose Park marcó el comienzo de la Cuaresma de una manera muy especial, los feligreses no solo fueron acompañados por el cardenal Blase Cupich, quien fue el principal oficiante de la misa al aire libre, sino también por fieles y activistas que vinieron de toda la Arquidiócesis de Chicago.

La asistencia se calculó en tres mil personas. Y es que el lugar es particularmente significativo por la cercanía de Melrose Park con el suburbio de Broadview, donde se ubica el centro de procesamiento de Inmigración y Control de Aduanas.

“Creo que lo que sucedió el Miércoles de Ceniza aquí, con nosotros, fue tan poderoso que no solamente influyó a los que estábamos presentes” dijo el diácono Iván Lazcano, de Ntra. Sra. del Monte Carmelo, quien agregó que muchas más personas siguieron la misa a distancia por los medios, redes sociales, prensa, etc.

La misa y la procesión por el vecindario de Melrose Park demostró la importancia de la iglesia católica para ofrecer al inmigrante un espacio seguro y también de acompañamiento.

“Yo pienso que siendo una comunidad de inmigrantes, Monte Carmelo ha abierto sus puertas por décadas” dijo el diácono Iván al programa “La hora católica: Misa y más”.

“Cuando un inmigrante deja su país, deja su hogar, en ocasiones escapando de un peligro de muerte, no lleva nada consigo, lo único que lleva es su fe” continuó el diácono. “A los lugares que llega, llega sin un hogar, llega tal vez sin documentos. Pero lo que trae es su fe. Y generalmente un migrante, independientemente de a qué país llega, lo primero que va a hacer es buscar una iglesia”.

“Siempre es un honor recibir al cardenal” dijo por su parte el padre Leandro Fossá, párroco de Monte Carmelo. “Y en su mensaje de ese día, la Iglesia que apoya y hace pastoral con los inmigrantes fue muy importante. De hecho muchos jóvenes estaban emocionados y esperanzados, porque sintieron que la presencia del cardenal aquí era la presencia de la Iglesia con ellos y sus familiares”.

El diácono Iván dijo que tuvieron solo un par de semanas para preparar la misa al aire libre, fue mucho trabajo, y se hizo con mucho amor. Implicó muchas áreas de coordinación, la actividad tuvo repercusión a nivel internacional. La actividad fue convocada por la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público, una agrupación sin fines de lucro basado en la enseñanza social católica, y por los misioneros scalabrinianos.

“Creo que la mayor sorpresa fue  la respuesta de todas las personas de la Arquidiócesis de Chicago que estuvieron aquí con nosotros” dijo el diácono, “una combinación de muchos sacerdotes, hermanas religiosas, organizaciones católicas y no católicas, la comunidad de los diáconos, fue una cosa hermosa, saber que los inmigrantes contamos con el respaldo no solo del clero, sino de todas las comunidades de apoyo”.

Sirviendo migrantes desde el comienzo

Los misioneros scalabrinianos sirven y animan la parroquia de Nuestra Señora de Monte Carmelo. En la citada conversación, el padre Fossé dijo que esta iglesia sirve a los migrantes desde 1894. “Comenzó sirviendo a migrantes italianos y después fuimos abriendo el carisma a la población local” explicó. “Hace unos meses comenzamos a hacer eventos para apoyar a nuestra comunidad migrante porque veíamos manifestaciones con violencia, que criticaban y usaban un lenguaje que no es católico, nosotros comenzamos con iniciativas de procesiones de paz, oración del rosario por la paz con jóvenes, tuvimos una misa de unificación, después hicimos una procesión hasta el centro con el Santísimo Sacramento por la paz. Esto fue creciendo, y tuvimos la dicha de que el cardenal nos diera una cita el 23 de diciembre, y él dijo, ‘yo quiero hacer algo estratégico para el Miércoles de Ceniza si no dan la oportunidad de que entremos al centro de detención a para asistir a nuestros hermanos migrantes con asesoría pastoral’”.

Aquí el centro Scalabrini hace muchas actividades con los migrantes, y el cardenal dijo ‘¿por qué no lo hacemos en esta área?’ Pero no en el centro de detención, pues eso hubiera limitado la presencia de muchos hermanos y hermanas migrantes, porque muchas de las personas directamente afectadas por las redadas estuvieron presentes en la misa”.

Como este periódico informó, la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público presentó el 19 de noviembre de 2025 una demanda buscando acceso al Centro de Inmigración y Control de Aduanas en Broadview.

Días antes del Miércoles de Ceniza, un juez federal dio el fallo en favor de los demandantes, en el que la corte ordenaba que se restableciera el acceso de la comunión y el cuidado pastoral. La medida fue celebrada por la comunidad católica.

En “La hora católica” se le preguntó al padre Leandro Fossá cómo se les recibió en el centro de detención, cuando los dejaron pasar.

“Fue una experiencia bonita, que muestra un tejido roto de la sociedad” respondió el padre. “Porque aquellos que nos recibieron , una compañía de seguridad nos recibieron muy bien, pero ellos no son ICE. Esta recepción fue muy digna y esperanzadora. Adentro hicimos un bonito ministerio con las personas que nos dejaron ver -no eran muchos- y llegamos hasta un cierto espacio, pero no entramos en sí adentro del centro. Nos dejaron en el primer cuarto donde puedes ver a las personas detenidas. Para nosotros un primer paso muy importante. Queremos hacer acuerdos ahora para seguir avanzando y hacer visitas más continuas”.

Actividades comunitarias

“Monte Carmelo siempre ha colaborado con otras organizaciones de ayuda a inmigrante”, dijo el diácono Lazcano. “Está el centro Scalabrini, y allí hay diferentes organizaciones sin fines de lucro que ofrecen servicios de muchos tipos a los inmigrantes. Esas organizaciones han trabajado mano a mano con la Iglesia católica”.

El padre Fossá dijo por su parte: “En esta parroquia había familias directamente afectadas por lo sucedido, algunas personas fueron deportadas y algunas aprehendidas y después regresaron a la comunidad. El cardenal quiso en ese día, personalmente distribuir las cenizas con ellos, y después en la procesión caminar con ellos. Para aquellas personas directamente afectadas, fue una experiencia muy intensa”.

Sobre el servicio de los scalabrinianos en la parroquia, el padre explicó: “San Juan Bautista Scalabrini, padre de los migrantes, comenzó una congregación para servir a los migrantes italianos que dejaron Italia para venir a las Américas. Hoy en día seguimos con este carisma, pero a toda la población inmigrante”.

Palabras que resonaron

La homilía del cardenal el Miércoles de Ceniza, escuchada por los miles de fieles y activistas, pero también publicada en periódicos y noticieros de otras partes, tuvo una respuesta internacional por su mensaje a los inmigrantes:

“Nuestros nuevos amigos inmigrantes saben lo que significa vivir ‘en secreto’. Ustedes conocen la ansiedad de las sombras” dijo el cardenal. “Ustedes conocen el miedo silencioso de una llamada a la puerta o una parada de tráfico. Ustedes conocen el dolor silencioso de llorar por familiares que están lejos a quienes no pueden visitar. Hoy Jesús les dice: Yo estoy allí con ustedes en los lugares secretos”.

“Dios no necesita papeles para saber quién eres o dónde estás” continuó la homilía del cardenal. “Cuando lloras en secreto, Él te ve. Cuando trabajas duro por tus hijos mientras nadie te mira, Él te ve. Cuando sacrificas tu propia comodidad para enviar dinero a casa, te sacrificas para dar limosna en secreto, Él te ve. El mundo puede mirar tu estatus legal, pero Dios mira tu corazón”.

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