Área de Chicago

Grupo demanda a DHS para proveer cuidado pastoral en instalación de ICE

Por Michelle Martin
Jan 27, 2026 6:00:00 PM

El obispo auxiliar José María García Maldonado encabeza una delegación para solicitar permiso de dar comunión en centro de detención de ICE en Broadview el 1 de noviembre de 2025. Karen Callaway/Católico

Los líderes de un grupo sin fines de lucro basado en la enseñanza social católica han presentado una demanda buscando acceso al Centro de Inmigración y Control de Aduanas en Broadview.

La demanda, presentada el 19 de noviembre de 2025, menciona como demandados a la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, al presidente Donald Trump y al agente en jefe de la Patrulla Fronteriza Gregory Bovino, así como también a otros funcionarios federales.

Una llamada telefónica entre las partes y el juez del tribunal de distrito federal Robert Gettleman fue programada para el 6 de enero.

El padre Larry Dowling, un sacerdote arquidiocesano y párroco jubilado, es uno de los demandantes en la demanda, que alega que la negativa del departamento a permitir que los líderes religiosos proporcionen cuidado pastoral u ofrezcan los sacramentos, incluida la comunión, a las personas detenidas en el interior viola la Primera Enmienda, la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa y la Ley de Uso de Tierras Religiosas y Personas Institucionalizadas.

“Para mí, dadas las evasivas que hemos recibido del gobierno federal cuando hemos pedido acceso y la cantidad de veces que hemos seguido sus reglas, sentimos que era necesario” presentar la demanda, dijo Dowling.

“Es importante que las personas reciban el consejo, la seguridad de que Dios camina con ellas, reconocer su dignidad como hijos de Dios”, prosiguió Dowling, añadiendo que quienes están detenidos tienen el derecho a dicha atención y los ministros tienen el derecho a proveerla. “Parece que no quieren admitir que estos son seres humanos y quieren asegurarse de que no haya nadie allí para reafirmarles esa dignidad, para asegurarles que son amados por Dios”.

Dowling estuvo entre los sacerdotes que participaron en una procesión eucarística el 11 de octubre de 2025 con 1,000 personas desde la iglesia St. Eulalia en Maywood hacia el centro, a poco más de una milla de distancia.

La procesión y varios intentos posteriores para visitar y llevar la Eucaristía a las personas detenidas dentro del centro fueron organizados por la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público, una organización sin fines de lucro basada en la enseñanza social católica que cuenta entre sus miembros a personas e instituciones como parroquias y universidades.

El grupo también organizó una misa el 1 de noviembre de 2025 a una cuadra del centro. La misa incluyó un intento de parte de una pequeña delegación de sacerdotes, religiosas y otros líderes de llevar la comunión a los detenidos, que fue negada, y hubo un intento posterior en Nochebuena.

El padre jesuita Dan Hartnett, quien participó tanto en la procesión en octubre como en la misa del Día de Todos los Santos, dijo que proveer cuidado pastoral y, para los católicos, los sacramentos, puede ampliar los horizontes de las personas que han sido arrestadas o detenidas.

“Puede inculcar dentro de ellos de nuevo la esperanza, que Dios no los ha abandonado”, señaló Hartnett, un demandante que también ejerce su ministerio en la Cárcel del Condado de Cook a través de Kolbe House. “Es un momento clave en la vida de una persona; cuando te detienen, algunas veces quieres rendirte por completo en la vida”.

Los líderes de la coalición dijeron que han intentado seguir todas reglas y procedimientos que DHS haya dicho que aplican, enviando cartas certificadas con una semana de antelación, enviando correos electrónicos, intentando reunirse en persona con DHS y transmitiendo solicitudes a través de la alcaldesa de Broadview y la Policía Estatal de Illinois.

Según la demanda presentada por los abogados Tom Geoghegan y Patrick V. Dahlstrom, el intento del 11 de octubre fue denegado debido a “preocupaciones de seguridad y la naturaleza transitoria” de la instalación de Broadview y el intento del 1 de noviembre fue denegado debido a “preocupaciones de seguridad”.

Sin embargo, los miembros de las delegaciones que intentaron llevar la comunión a las personas detenidas dentro del centro tenían experiencia ministrando en prisiones y cárceles, incluyendo la hermana de la misericordia JoAnn Persch, quien comenzó a visitar a las personas en el centro de Broadview en 2010.

En aquel entonces, el centro era utilizado para procesar a personas que estaban a punto de ser deportadas, que usualmente estaban allí durante menos de un día.

“A pesar de la larga historia de acceso religioso al centro de detención de Broadview establecido mediante la persistencia y perseverancia de las difuntas hermanas JoAnn Persch, RSM, y Pat Murphy, RSM, en los meses recientes se han producido comunicaciones cambiantes, contradictorias y a menudo opacas de parte de funcionarios de DHS y ICE. Enfrentados con esta falta de honestidad y transparencia, no nos quedó más opción sino presentar esta demanda”, dijo en una declaración Michael N. Okinczyc-Cruz, director ejecutivo de la coalición.

La hermana JoAnn, quien falleció el 14 de noviembre de 2025, y su compañera por mucho tiempo en el ministerio, la hermana de la misericordia Pat Murphy, quien falleció el 21 julio de 2025, eran parte de un grupo que rezaba el rosario afuera del centro todos los viernes en la mañana durante casi 20 años. Se tuvieron que mover de su lugar al frente del centro después de la “Operación Midway Blitz”, un esfuerzo de intensificación del control de la  inmigración en el que participaban agentes federales con máscaras que sacaban de las calles y los patios a las personas que ellos sospechaban que no tenían un estatus legal.

En varias ocasiones, cuando los vecinos grabaron sus acciones con los teléfonos, gritaron o sonaron silbatos para llamar la atención sobre su presencia o intentaron impedir su avance, los agentes dispararon gas lacrimógeno u otros irritantes químicos en Chicago y vecindarios de los suburbios.

También dispararon dichos irritantes así como municiones “menos letales” como proyectiles de goma o balas de pimienta a las personas que protestaban afuera del centro de Broadview.

Durante los dos meses aproximadamente de la operación, el centro retuvo a decenas, a veces a más de 100 personas, muchos durante varios días, según lo que informaron a los medios de comunicación quienes estaban detenidos allí. Estaban en habitaciones sin camas ni ropa de cama, sin comidas  y con instalaciones de higiene inadecuadas y sin privacidad o posibilidad para comunicarse con abogados.

El padre jesuita Dan Hartnett, quien participó tanto en la procesión en octubre como en la misa del Día de Todos los Santos, dijo que proveer cuidado pastoral y, para los católicos, los sacramentos, puede ampliar los horizontes de las personas que han sido arrestadas o detenidas.

“Puede inculcar dentro de ellos de nuevo la esperanza, que Dios no los ha abandonado”, señaló Hartnett, un demandante en la demanda quien también ejerce su ministerio en la Cárcel del Condado de Cook a través de Kolbe House. “Es un momento clave en la vida de una persona; cuando te detienen, algunas veces quieres rendirte por completo en la vida”.

Durante el otoño, se le negó la entrada a senadores y representantes del congreso que tienen derecho a visitar dichas instalaciones con fines de supervisión.

Tras una orden de un tribunal exigiendo que se permitiera entrar a los miembros del congreso, se les permitió el acceso a los miembros de la delegación del congreso de Illinois en diciembre y vieron que solamente unas pocas personas estaban detenidas. Sin embargo, dijeron que por lo que vieron, el centro no tiene instalaciones adecuadas para detener a muchas personas durante un periodo de varios días.

Dowling dijo que la demanda no terminará solo porque ahora haya relativamente pocas personas siendo detenidas en Broadview.

“Ellas todavía necesitan cuidado pastoral”, mencionó. “No hay un número en eso”.

Hartness está de acuerdo, añadiendo que el control migratorio podría intensificarse otra vez. En cualquier caso, dijo, la Iglesia tiene una larga historia de ministrar a quienes están detenidos y encarcelados, que es una obra de misericordia, y no parará ahora.

“Creo que deberíamos ser tercos en esto”, mencionó. “La iglesia ha existido durante mucho tiempo, y no nos cansaremos tan rápidamente”.

Advertising