Con el fin de escuchar las necesidades y esperanzas de nuestro pueblo, la Arquidiócesis de Chicago ha creado la Comisión Hispana, organismo que reúne a líderes de distintos ministerios, con el fin de trabajar juntos y fortalecer la participación y el liderazgo de los católicos hispanos.
“El objetivo de la Comisión Hispana ha sido antes que nada reconocer cuál es la realidad de nuestra comunidad” dijo José Coronel, director asociado de Vitalidad Parroquial y Misión, de la Arquidiócesis de Chicago, “cuáles son sus necesidades para poder ofrecerles lo que necesitan, lo que ellos nos piden”.
Coronel dijo lo anterior en nuestro programa “La hora católica: Misa y más”.
“Entonces, para poder descubrir cuáles son las necesidades de la comunidad hispana, como inicio hemos decidido empezar con sesiones de escucha, con una encuesta”, agregó.
Primera encuesta
Este proceso de escucha se estará llevando a cabo en los diferentes vicariatos, para ver cómo las voces de parroquias y familias pueden ayudar a construir el futuro de la Iglesia. Dicho proceso empezó con una encuesta.
“Esta primera encuesta fue principalmente dirigida a los directores del área pastoral de la Arquidiócesis de Chicago” dijo Pascale Larre, directora de ministerio en la parroquia de Nuestra Señora de la Merced.
Larre agregó que la principal preocupación que expresó dicha encuesta tuvo que ver con la formación de líderes hispanos, “cómo discernir quienes son los líderes más idóneos para acompañarnos en los ministerios, cómo ayudar a los ministros a desarrollar habilidades que les permitan dialogar entre culturas y no solamente vivir como culturas paralelas, porque el ministerio hispano abarca muchas culturas diversas entre sí”.
Dijo también Larre que a partir de esta primera encuesta se han puesto a trabajar en una segunda dirigida ahora a las comunidades, “laicos, religiosas, sacerdotes pueden participar de esta encuesta con el objetivo de escuchar las necesidades de la comunidad hispana, y cómo podemos como arquidiócesis responder a ella”.
Dijo que hay otra encuesta también para los no católicos, con el objetivo de escuchar a quienes están más allá de nuestra Iglesia, “para saber cómo llevar esta alegría del Evangelio a ellos”.
Que no sea algo de arriba para abajo
En parte, este proceso de escucha tiene antecedentes como el Plan Nacional para la Pastoral Hispana, dijo Coronel, quien agregó que dicho Plan influyó en el proceso que ahora toma la comunidad católica hispana de Chicago, porque habla mucho de la corresponsabilidad, sinodalidad y el trabajo en conjunto.
“Cualquier cosa que hagamos queremos que sea en conjunto con la comunidad, que no sea algo que viene de arriba para abajo, sino que salga de nosotros para nosotros” agregó Coronel.
Javier Castillo, coordinador sénior del ministerio de Formación Hispana de la Arquidiócesis, hizo énfasis en la naturaleza espiritual de este proceso:
“Algo interesante de esta parte de la sesión de escucha” dijo, “también conocida como sesión sinodal o conversación en el Espíritu Santo, es poder proveer primero la experiencia personal que tienes en tu relación con Dios; al sentarnos como un grupo de personas para poder compartir elementos propios que tenemos, ideales, sueños. Eso nos lleva a poder expresar quiénes somos, de dónde venimos, pero también qué necesitamos”.
“Cuando lo traspasamos al lenguaje propio de la Iglesia” continuó Castillo, “lo que vamos a hablar delante de todo esto es tener una estructura primero de oración, dejar que el Espíritu Santo venga, que entre en vosotros y hable a través de nosotros”.
Castillo dijo que este proceso es real, “real como el oxígeno, nosotros respiramos de una manera natural, a veces ya ni ponemos atención al hecho, hasta que nos falta. Cuando hay ciertas situaciones en la parroquia, de altibajos; cuando nos sentamos, oramos, meditamos, dejamos que el Espíritu Santo venga a nuestra vida, es cuando podemos expresar nuestro interior, desde la manera personal, pero también a nivel comunitario”.
Esto tiene su base en los Encuentros hispanos en Estados Unidos, ya llevamos cinco, pero el método que ellos usan es el método teológico pastoral latinoamericano: ver, Juzgar y actuar.
Una sesión muy valiosa
El obispo auxiliar José María García Maldonado participó en la primera encuesta y le pareció provechosa.
“Hace apenas dos meses tuvimos una sesión de escucha” dijo, “siguiendo este modo sinodal de discernimiento que desde el papa Francisco y ahora con el papa León se ha sugerido para toda la Iglesia. Esa sesión de escucha ha sido muy valiosa”.
“También puedo decir que tenemos un grupo concreto” agregó el obispo Chema; “siento que la comisión está muy sólida, muy identificada, formada por hombres y mujeres que trabajan en las diferentes oficinas de la arquidiócesis”.
El obispo consideró entonces que de este proceso se van viendo ya avances específicos. “Yo puedo decir que estos son dos avances muy grandes: el tener una comisión concreta, específica, y el haber hecho ya una sesión piloto de dónde queremos continuar” dijo.
“Pero mi experiencia ha sido que esto está funcionando” continuó el obispo, “y estamos reconociendo la realidad, necesidades de la comunidad hispana de la arquidiócesis. Aquí es donde estamos: caminar hacia un plan pastoral para que podamos ejecutarlo, realizar acciones concretas para el bien de nuestra comunidad”.
La sesión piloto
“Fue recomendación del cardenal Cupich hacer una sesión piloto para después poder llevarla a la comunidad hispana” explicó José Castillo. “De 216 parroquias a nivel arquidiocesano tenemos 85 parroquias ahora con ministerio hispano, o por lo menos con misa en español”.
Castillo explicó que para esta sesión piloto se invitó a casi cien personas, “de las cuales tuvimos respuesta de cerca de cuarenta”. Agregó que fueron personas escogidas de acuerdo a su ministerio y actividades que realizan, sacerdotes, diáconos, laicos, padres de familia.
Dijo también Castillo que en esa sesión de escucha se vieron reflejadas varias necesidades de la comunidad: la familia, migración, los jóvenes, las vocaciones sacerdotales y religiosas, “cómo podemos ofrecer una formación sólida a líderes” dijo.
“Se planean tener otras seis sesiones, una por vicaría” dijo Castillo. “Comenzaremos octubre-noviembre para terminar en mayo de 2027 y tener los resultados concretos de lo que Dios, a través de la comunidad, está expresando”.
De nuevo, José Castillo hizo hincapié en lo fundamental de este proceso: “Lo que marca el punto central es, primero, conocernos como hermanos y hermanas en Cristo. Segundo, ver la realidad que tenemos, quiénes somos, dónde estamos y hacia dónde vamos. Pero al final de estas seis sesiones es crear este Plan Pastoral Hispano para que la Arquidiócesis de Chicago podamos proveer mejor servicio y atención a nuestra comunidad”.