La Noche de Gala es una cita anual de los católicos hispanos de la Arquidiócesis de Chicago que busca inspirar y celebrar el liderazgo de laicos y religiosos.
Este año, la fiesta se llevó a cabo el 2 de octubre en The Westin Chicago Northwest, en el suburbio de Itasca. El tema en esta ocasión fue: “Instrumentos de Paz y Justicia”, y contó con la presencia del cardenal Blase Cupich.
Estos fueron los reconocidos:
El Premio Obispo John R. Manz, que reconoce a un sacerdote por su liderazgo pastoral, defensa de los pobres y compromiso con la justicia y la comunidad hispana, se entregó al padre Leandro Fossà, C.S. de la parroquia de Nuestra Señora del Monte Carmelo, en Melrose Park.
El padre Fossà es un sacerdote misionero y miembro de la Congregación de los Misioneros de San Carlos—Scalabrinianos, una comunidad religiosa dedicada al servicio de los migrantes y refugiados en 34 países de cinco continentes. Nació en Bento Gonçalves, Rio Grande do Sul, Brasil, y es el mayor de cuatro hermanos. Ha dedicado su sacerdocio al cuidado pastoral de los migrantes y al servicio de los demás.
Fue ordenado sacerdote en 2007, y su vocación lo ha llevado de Brasil a Estados Unidos, Italia y México.
Obtuvo una licenciatura en Filosofía en el Instituto de Filosofía Berthier, en Passo Fundo, Brasil; estudió inglés en DePaul University y obtuvo una maestría en Divinidad en Catholic Theological Union.
El P. Leandro habla cuatro idiomas y continúa la misión scalabriniana de acompañar a quienes están en camino y ayudar a construir comunidades arraigadas en la fe, la dignidad y la esperanza.
El Premio Santa Teresa de Calcuta, que reconoce a una religiosa por su servicio compasivo y su cuidado de los más vulnerables se entregó a la Hna. Mirna Mota Suárez, MSJB, directora de Formación en la Fe en la parroquia de San Jerónimo.
La Hna. Mirna pertenece a las Misioneras de San Juan Bautista. Originaria de San Miguel Zozutla, Puebla, México, creció en una familia sencilla y trabajadora. A los 17 años sintió el llamado de Dios y un deseo de “algo más grande”, una inquietud que con el tiempo la llevó a la vida religiosa.
La Hna. Mirna ingresó al Instituto de las Misioneras de San Juan Bautista y comenzó su formación en el noviciado en Toluca, México.
Obtuvo una licenciatura en Educación Primaria en la Escuela Normal Queretana Marista y una licenciatura en Educación Secundaria en la Normal Superior de Querétaro. También completó un diplomado en Psicología Positiva Aplicada al Aula a través del Centro de Desarrollo Humano y Familiar en Jalisco, además de estudios sobre desarrollo humano, espiritualidad y ciencias religiosas en la Universidad Pontificia de México. Obtuvo una certificación como directora espiritual de Mayslake Ministries en Chicago.
Ha colaborado en el área educativa en Michoacán y Jalisco y también sirvió en la Casa Hogar Santa María Goretti para niñas en situación de vulnerabilidad en Tehuacán, Puebla. Asimismo, colaboró en Centros del Apostolado Seglar en Oaxaca, México.
Actualmente, la Hna. Mirna sirve en la parroquia de San Jerónimo en Chicago, donde colabora en los programas de Educación Religiosa y en la Escuela Latina de Historia, Cultura y Religión.
El Premio San Esteban, que reconoce a un diácono permanente por su liderazgo de servicio, fe y dedicación a la Iglesia, la familia y la comunidad, se entregó al diácono Martín Enciso.
El diácono Martín nació en Jalisco, México, y emigró a Estados Unidos en 1980. Está casado con su esposa, Victoria, desde hace 32 años, y tienen tres hijos varones, una hija y tres nietos.
Creció y recibió su educación en Chicago. Asistió a la Escuela Católica St. Thomas of Canterbury, Quigley Seminary North High School y Niles College de Loyola. Ha vivido en varios vecindarios de Chicago, entre ellos Uptown, Logan Square, La Villita, Brighton Park, Archer Heights y el East Side. Cada una de estas comunidades contribuyó a formar su vida y le brindó oportunidades para crecer, servir y establecer relaciones duraderas.
El servicio ha sido una parte fundamental de la vida del diácono Martín desde sus años de escuela primaria. Está agradecido por la guía de los mentores que ayudaron a formar su vocación, entre ellos su maestro de octavo grado, Chris Inserra; el fallecido padre William Sheridan; el fallecido obispo John Manz; los diáconos Richard Hudzik y Enrique Alonso.
En 2011 fue ordenado diácono permanente. Posteriormente se desempeñó como presidente de la Asociación de Diáconos Hispanos de la Arquidiócesis de Chicago. Actualmente sirve en la parroquia Christ Our Light en Hegewisch y apoya a sus hermanos diáconos en su formación continua.
El Premio San Carlo Acutis, que reconoce a un joven adulto o a una persona que trabaja con jóvenes adultos, le correspondió a Giovanni García.
Giovanni se graduó de la University of Illinois Chicago en 2020 con una licenciatura en Economía.
Fue en el Newman Center de su universidad donde Giovanni experimentó una conversión de corazón y comenzó a involucrarse profundamente en el ministerio católico, sirviendo como líder estudiantil durante varios años. Durante un viaje a la conferencia SEEK, organizada anualmente por FOCUS, Giovanni sintió el llamado del Señor a evangelizar a su generación.
Posteriormente, dirigió estudios bíblicos y grupos de hombres jóvenes adultos en la parroquia St. Leonard en Berwyn y comenzó a ofrecer charlas sobre la fe católica a diversos grupos de jóvenes adultos hispanos en el área de Chicago. Estas experiencias lo ayudaron a discernir una vocación al ministerio de tiempo completo.
Actualmente, Giovanni sirve como misionero de segundo año de FOCUS en Lindenwood University, cerca de St. Louis. Organiza eventos de ministerio, dirige estudios bíblicos y grupos de discipulado, y acompaña a los estudiantes en retiros y peregrinaciones.
Hijo de inmigrantes de Zacatecas y Guanajuato, Giovanni se siente orgulloso de su herencia mexicana. Actualmente realiza estudios de posgrado en la University of Notre Dame con el objetivo de obtener una maestría en Teología.
El Premio Gaudium et Spes, que reconoce a una persona laica por su liderazgo y servicio inspirados en la fe, se entregó a Karen Callaway, fotógrafa de Chicago Catholic y Chicago Católico.
Durante más de 20 años, Karen Callaway ha servido a la comunidad latina de la Arquidiócesis de Chicago, y a través de su ministerio visual, Karen ha demostrado que la fe nunca es aburrida. Sus imágenes capturan el movimiento, la emoción, la energía, la belleza y el asombro de la vida católica, llevando esas experiencias de una manera que llega directamente al corazón.
Karen tiene un don especial para captar momentos significativos. Su mentor, el reconocido fotoperiodista ganador del Premio Pulitzer John H. White, del Chicago Sun-Times, ha descrito sus fotografías como “bendiciones visuales” que ofrecen “nueva esperanza” a quienes las contemplan. También ha descrito a Karen como un “ángel terrenal enviado por Dios, hablando el lenguaje de lo visual”.
Karen creció en la Diócesis de Gary y trabajó como fotógrafa para el Gary Catholic durante 30 años antes de llegar a Chicago.
El 19 de junio de este año recibió el prestigioso Premio San Francisco de Sales durante la convención anual de la Catholic Media Association en Atlantic City. Este premio es el mayor honor que otorga dicha asociación y reconoce contribuciones sobresalientes al periodismo católico a través del trabajo profesional y la dedicación a su misión. Karen es la primera periodista visual en recibir este reconocimiento desde su creación en 1959.
La Nominación Instrumento de Paz, que reconoce a una persona, pareja o ministerio cuyo trabajo promueve la paz, la reconciliación, la justicia y la unidad, se le entregó al padre Donald Nevins.
El P. Nevins es el mayor de cinco hijos de los fallecidos Jim y Rosemary Nevins. Creció en Des Plaines y estudió en el sistema de seminarios de Chicago, incluyendo Quigley North, Niles College y St. Mary of the Lake Seminary, antes de ser ordenado sacerdote en 1975.
Ha sido director del Departamento de Formación Ministerial y vicecanciller de la University of St. Mary of the Lake. También sirvió como capellán de medio tiempo en la Cárcel del Condado de Cook, vicepresidente del Consejo Presbiteral, vicario interino del Vicariato III y decano durante muchos años en dicho vicariato, acompañando a las comunidades de Pilsen y La Villita.
El P. Nevins ha mantenido un compromiso particular con el ministerio hispano. A lo largo de los años, ha trabajado para promover la formación en español de los seminaristas, renovar el programa de Pre-Cana en español, fortalecer los programas de Liderazgo Pastoral y Formación Diaconal, y establecer el comité de Sacerdotes por la Justicia para los Inmigrantes.
Aunque está jubilado, el P. Nevins continúa activo en el ministerio. Sirve en la parroquia Mother of the Americas, donde reside, y continúa colaborando en el ministerio de inmigración.