Como parte de las celebraciones del 250 aniversario de la declaración de independencia de los Estados Unidos, los obispos de EE.UU. consagraron el país al Sagrado Corazón de Jesús, e invitaron a las parroquias a unirse en este acto de fe.
En la parroquia Madre de las Américas, en La Villita, se lleva a cabo desde hace tiempo el programa Primer Viernes, que, entre otras cosas, lleva a Cristo a las calles por medio de procesiones y oración que se va deteniendo en las casas de los vecinos que tienen altar.
Así que, tomando el impulso de esta actividad, decidieron consagrar sus procesiones al Sagrado Corazón de Jesús durante el verano.
Los parroquianos se unieron al padre Tom Boharic durante cinco viernes en una misa que culminó con una procesión eucarística por las calles del barrio.
El padre Tom Boharic, pastor de Madre de las Américas, nos recalcó que en este año en particular, los obispos de USCCB están consagrando el país en su totalidad al Sagrado Corazón.
Sobre el mensaje que lleva la devoción al Sagrado Corazón, el padre Tom Boharic dijo a “La hora católica: Misa y más” que se trata de “un mensaje por un lado muy profundo (varios teólogos y papas han escrito mucho sobre este tema), pero a la vez es algo sencillo: Jesús está mostrando al mundo su corazón”.
“Dios mismo tiene un corazón humano” continuó el padre Tom. “Jesús, siendo Dios, recibió en el vientre de la Virgen María un corazón humano, es decir que Dios mismo no es un Dios lejano, sino que siente empatía, compasión por nosotros, siente la alegría, quiere recibir nuestro amor. En la devoción, Jesús está mostrando al mundo su amor, y uno de los lemas del Sagrado Corazón es: ‘Amor por amor’. Él nos ofrece su amor, pero quiere nuestro amor”.
El padre agregó que sobre todo en este tiempo, “consagrándonos al Sagrado Corazón estamos pidiendo que nuestros corazones sean más y más semejantes al de Jesús”.
“Se necesita que vayamos hasta sus hogares”
La última de estas procesiones se llevó a cabo el 17 de julio. En cada una de las paradas, el padre Tom colocaba la custodia en el altar, ampliamente decorado y los fieles se arrodillaban en oración. Con la custodia, también, el padre bendijo las casas de los vecinos del barrio.
“Yo siempre he pensado que Dios es el que se manifiesta a través de nuestro sacerdote” dijo por su parte Verónica Beta, coordinadora de los guardianes del Santísimo, “que es el que nos invita a que nos unamos en la adoración al Santísimo”.
Es en esa adoración donde comienza una serie de actividades, “y también es esa necesidad de que vengan personas que no conocen a Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, y entonces comienzan las procesiones, con el fin de ir a llevar al Señor a nuestras comunidades y a las personas que no conocen, que saben que hay un Dios pero no saben que está tan cercano”.
“Entonces, comienza con las exposiciones del Santísimo” dijo la Señora Beta, “después empieza la Adoración Perpetua, la Adoración Nocturna. Y el padre empieza a invitarnos a procesiones. Las procesiones ya son un poquito más largas, nos vamos uniendo para ir al encuentro con nuestros hermanos”.
Este año, pese a las duras olas de calor, las procesiones llegaron a tener hasta cien participantes. Esta es, dice la señora Beta, la importancia de sacar esta devoción hacia las calles. “Yo creo que se necesita para las personas que no lo conocen, que vayamos hasta sus hogares”.
“Esta devoción tiene mucha historia en nuestra fe católica” dijo el padre Tom, “que empezó con algunos santos, San Bernardo, Sta. Gertrudis, pero después fue con Santa Margarita María Alacoque, a quien Jesús se le apareció varias veces, le hizo promesas para los que practican la devoción al Sagrado Corazón”.