Área de Chicago

Procesión eucarística llevó la presencia de Cristo a Broadview

Por Michelle Martin
Oct 29, 2025 7:08:00 PM

Procesión eucarística a Broadview

Alrededor de mil personas siguieron la Eucaristía desde la iglesia de Sta. Eulalia en Maywood hasta el centro de procesamiento de detenidos por ICE en Broadview el 11 de octubre. En esa ocasión, los peregrinos cantaron y rezaron el rosario en inglés y en español. Salieron de la iglesia guiados por el padre Larry Dowling, pastor retirado y miembro del concilio de clérigos Coalition for Spiritual and Public Lives, quien llevó la custodia. Detrás de él venían sacerdotes con un copón lleno de hostias consagradas que aportaron varias parroquias del área. El grupo peregrinó con la esperanza de llevar comunión a los detenidos en el centro, pero se les negó el acceso al llegar. La procesión fue organizada por la coalición de clérigos, que se desplazó más de una milla al oeste de la iglesia de Santa Eulalia, escoltados por miembros del Departamento de Policía de Illinois y oficiales de la policía del Sheriff de Cook County y las policías de Maywood y Broadview. Fotos: Karen Callaway/Católico
Activistas en favor de los inmigrantes en la procesión rumbo a Broadview el 11 de octubre. Fotos: Karen Callaway/Católico
Después del servicio de oración, activistas salen de Sta. Eulalia en Maywood rumbo a Broadview.
Activistas en favor de los inmigrantes comienzan su procesión rumbo a Broadview el 11 de octubre.
Activistas por los inmigrantes después del servicio de oración en Sta. Eulalia.
Miembros del coro repasan música antes de la procesión.
El padre Larry Dowling lleva la Eucaristía al centro de procesamiento de detenidos de ICE en Broadview.
El padre Juan Carlos Vargas Carrillo lleva la Eucaristía por Lexington St. con rumbo al centro de procesamiento de detenidos de ICE en Broadview el 11 de octubre.

Alrededor de mil personas siguieron la Eucaristía desde la iglesia de Sta. Eulalia en Maywood hasta el centro de procesamiento de detenidos por ICE en Broadview el 11 de octubre. En esa ocasión, los peregrinos cantaron y rezaron el rosario en inglés y en español. Salieron de la iglesia guiados por el padre Larry Dowling, pastor retirado y miembro del concilio de clérigos Coalition for Spiritual and Public Lives, quien llevó la custodia. Detrás de él venían sacerdotes con un copón lleno de hostias consagradas que aportaron varias parroquias del área.

El grupo peregrinó con la esperanza de llevar comunión a los detenidos en el centro, pero se les negó el acceso al llegar. La procesión fue organizada por la coalición de clérigos, que se desplazó  más de una milla al oeste de la iglesia de Santa Eulalia, escoltados por miembros del Departamento de Policía de Illinois y oficiales de la policía del Sheriff de Cook County y las policías de Maywood y Broadview.

Al llegar al centro de procesamiento de detenidos, se negó la entrada a sacerdotes, religiosos y religiosas y laicos que querían entrar con el fin de dar la comunión a los detenidos. Se les negó la oportunidad de hablar con cualquiera de los agentes federales allí presentes. El mensaje de que no podían entrar fue comunicado por la Policía del Estado de Illinois.

“Lo que esperábamos hacer es un intento de traer el amor de Dios y la presencia de Cristo a los detenidos” dijo Dowling después de la procesión. “Sólo que la presencia de Cristo fue rechazada”.

El grupo tuvo su propio servicio de comunión y distribuyó la comunión a los manifestantes que se reunieron afuera del centro.

Antes de la procesión, el sacerdote jesuita David Inczauskis dio la bienvenida al servicio de oración en Sta. Eulalia.

“Somos uno con el Señor” dijo Inczauskis. “Nuestra fe nos une. Vivimos un tiempo de gran oscuridad, un tiempo de desesperanza, y estamos tratando de traer luz y esperanza. Dios está con el oprimido… Queremos traer la paz y la solidaridad de nuestro Señor a esta situación”.

Al caminar con la Eucaristía, los participantes estaban caminando con Cristo mismo, dijo. “La Eucaristía es el cuerpo de Cristo, y cuando recibimos la comunión, nos convertimos en el cuerpo de Cristo” dijo Inczauskis.

La meta, dijo, era llevar la comunión a “miembros del Cuerpo de Cristo que están sufriendo detrás de los muros del centro de detención de Broadview. La Iglesia no los ha olvidado, porque Dios no los ha olvidado”.

“En verdad está en el corazón de todos nosotros lo que sucede en el centro de detención” dijo Anthony Williams, presidente del consejo de Coalition for Spiritual and Public Leadership. “No es necesario tartar a la gente de esta manera. Estamos trayendo el Cuerpo de Cristo a esta situación”.

La agrupación Coalition for Spiritual and Public Leadership se fundó be 2017 para promover la justicia basada en la enseñanza social católica, dijo. La coalición tiene más de 50 miembros institucionales, incluidas parroquias, comunidades religiosas y negocios, así como miembros individuales.

Williams, miembro de la parroquia Our Lady of Africa en Bronzeville, dijo que la coalición nació en el sótano de la iglesia St. Eulalia, y el ver la injusticia que tiene lugar en Broadview —“justo en nuestro patio trasero”— agregó urgencia a la necesidad de hacerse presente.

El centro en Broadview es donde la gente que es extraída de la calle por agentes federales, que a menudo van enmascarados y sin identificación visible, es llevada para ser procesada para su deportación. Fue diseñado para retener gente por no más de 12 horas, pero algunos han reportado que fueron retenidos allí por varios días.

Ha sido también el lugar de confrontaciones violentas en las que agentes federales han disparado gas pimienta, balas de goma y otras municiones menos letales, así como gas lacrimógeno o agentes químicos similares a manifestantes y a periodistas que intentan reportar sobre la situación.

En la semana anterior a la procesión del 11 de octubre, una corte federal de distrito emitió una orden de restricción temporal que prohibía a los agentes federales disparar, arrestar o ejercer violencia contra periodistas o personas en oración.

Joyce Lane, miembro del consejo de CSPL, dijo que le han horrorizado las imágenes y videos de los agentes federales que se llevan a la gente de las calles de Chicago. Lane, que tiene un doctorado en política social, dijo que la procesión era una manera de manifestarse contra lo que está sucediendo.

“No tenemos que esconder nuestra fe” dijo Lane. “Deberíamos enorgullecernos de nuestra fe. Esto es orar en público”.

El senador Richard Durbin, demócrata de Illinois, habló sobre la redada en mitad de la noche el 30 de septiembre en un edificio de apartamentos en South Shore, donde los agentes se descolgaron de helicópteros militares Blackhawk, empujaron a las familias fuera de sus camas, atándoles las manos con bridas policiales a hombres, mujeres y niños, dejándolos fuera por horas.

“Este es un esfuerzo de ICE y otras organizaciones para esparcir miedo en la comunidad” dijo Durbin. “Está funcionando. Es difícil de imaginar en un país tan grandioso como este”.

La alcaldesa de Broadview Katrina Thompson instó a los participantes a que se mantengan en solidaridad el uno con el otro.

“Esta no es solo una lucha social” dijo. “Esta es una Batalla espiritual. Unidos nos sostenemos y divididos caemos”.

Antes de salir, el director ejecutivo de la coalición, Michael Okinczyc-Cruz, repasó las reglas de seguridad y les recordó a los participantes su compromiso a la no violencia.  

“Somos gente de no violencia” dijo. “Somos seguidores de Jesús. Confrontamos la injusticia con amor y valentía, no con odio”.

A los participantes en la procesión se les recibió en St. Eulalia con camisetas amarillas adornadas con una imagen de María y las palabras “Dios derribó a los poderosos de sus tronos, y exaltó a los humildes” en español y en inglés. El pasaje viene del Cántico de María en el primer capítulo del Evangelio de Lucas (1: 52).

Entre quienes daban la bienvenida a la gente estaba Joaquín Martínez, quien llevaba una pancarta del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Des Plaines. Dijo que él ha estado entre las personas que se reúnen fuera de las instalaciones de Broadview para orar por los detenidos o los que están a punto de ser deportados cada viernes por los últimos 19 años.

“La razón por la que nos reunimos es ver si podemos detener todas las deportaciones del estado de Illinois” dijo Martínez. “Estamos pidiendo a Dios una reforma migratoria”.

Maya Bensett y Jalen Hill dicen que oyeron a la madre de Bensett, parroquiana de St. James (en Wabash Ave.) hablar de la procesión.

“Para mí, se trata de comunidad” dijo Bensett. “Fui a escuelas católicas en toda mi educación, y nos educaron a tratar al prójimo de cierta manera”.

“Queremos que todo mundo sea tratado con justicia” dijo Hill. 

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