El Santuario Nacional de San Judas Tadeo, al sur de la ciudad, recibe a sus devotos que peregrinan desde todos los rincones de la Arquidiócesis de Chicago y del país y vienen a este lugar sagrado en busca de esperanza.
Este año, el Santuario abrirá sus puertas para la celebración patronal anual el 28 de octubre, con una misa en inglés a las 5 p.m. a cargo del obispo Marc Bartosic. A las 6 p.m. tendrá lugar una procesión solemne y a las 7 p.m. tendrá lugar la misa en español oficiada por el obispo Jose María García Maldonado.
La cita es en 3200 E 91st Street, Chicago, IL 60617. Para recibir más información, escriba un correo electrónico al Rev. Byron Macias, CMF a: [email protected] o llame al (773) 768-0793.
La devoción a San Judas Tadeo tiene un fuerte arraigo en nuestra comunidad. Conocido como el santo patrono de las causas imposibles o desesperadas, es siempre un símbolo de esperanza.
En su santuario, el apóstol recibe a los feligreses que llegan en persona o que se conectan por internet durante los servicios transmitidos para pedirle toda clase de favores, por la salud propia o de un ser querido, para obtener un empleo, etc., y recibe peticiones por correo postal, así como emails desde todos los lugares.
Fundado en 1929 por los misioneros claretianos, el Santuario Nacional de San Judas Tadeo es un lugar especial que incluye el altar y la estatua de San Judas, así como dos reliquias del santo, y la sala devocional de velas votivas.
El Vaticano fue especialmente generoso con los claretianos, al otorgarles dos reliquias de primera clase del hueso para el Santuario Nacional en la década de 1920. La reliquia nos recuerda del absoluto amor de San Judas Tadeo a Dios, y de la absoluta reverencia que le dedicó a Jesús como uno de sus apóstoles. La reliquia pequeña está muy bien protegida en un cristal especial y montada en latón, esto permite hacerla accesible al tacto para todos los visitantes al Santuario.
El Santuario se aloja dentro de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en Sur Chicago. Fundada como la primera parroquia de la Arquidiócesis de Chicago para católicos de origen mexicano en 1923. Al año siguiente el cardenal George Mundelein pidió a los claretianos que se encargaran de la administración de la parroquia, según Kevin Goodwin, director senior de la Liga San Judas.