Área de Chicago

Novena por la sanación en la crisis de abuso en la iglesia

By Joyce Duriga (Chicago Catholic)
October 3, 2018

El cardenal Cupich fue el celebrante principal y presentó la homilía el 15 de septiembre en la Catedral del Santo Nombre en Chicago. Foto: Karen Callaway /Católico

Aunque es ingenuo pensar que solo la oración sanará el dolor y el pecado de la actual crisis en la Iglesia católica en relación con el abuso sexual del clero, las obras que no estén enraizadas en la oración están condenadas al fracaso, dijo el padre John Kartje, rector del seminario Mundelein, el 15 de septiembre en la Catedral del Santo Nombre.

Fue la última noche de una novena de misas por la sanación de la iglesia del 7 al15 de septiembre. Las misas fueron presentadas por seminaristas en parroquias a lo largo de la arquidiócesis.

El cardenal Cupich celebró la última misa de la novena en la catedral y abordó la crisis en su homilía.

“Sí, en este momento en la vida de la iglesia nos encontramos en crisis, una crisis de justicia por aquellos que han sido victimizados por el clero, una crisis de confianza en los líderes de la Iglesia que fallaron en proteger a aquellos a su cuidado, una crisis de fe en la Iglesia en sí misma”, dijo. “Este es un momento crucial”.

Las Escrituras para las recientes misas de domingo tienen a los apóstoles concentrados en la pregunta de quién es Jesús, y la respuesta a esa pregunta es relevante durante esta crisis, dijo el cardenal.

“Sí, lo conocemos como nuestro salvador, como el que ha cambiado nuestras vidas, que permanece con nosotros en nuestra frágil humanidad, nos libera en medio de fuerzas opresoras y redime nuestras maneras vergonzosas”, señaló. “Pero Jesús nos dice que lo veamos en las caras de aquellos que hoy en día sufren inmensamente, que han sido heridos y abusados en torcidas muestras de poder, que han sido rechazados por los mismos líderes que debieron haberlos protegido, cuyas almas han sido tocadas por la muerte, cuya fe en Dios y la humanidad ha sido destrozada”.

Los fieles son llamados a tener una fe “madura” que no se concentra en el lado “alegre” de Jesús, excluyendo la parte del siervo sufriente, dijo, y añadió que el papa Francisco pide eso también.

“Él está pidiendo que la Iglesia dé una respuesta madura a la pregunta que Jesús plantea”, dijo el cardenal Cupich. “Él ha removido, y continuará haciéndolo, a obispos y cardenales que fallaron en su responsabilidad sagrada de proteger a todas las personas del abuso sexual. Él está comprometido con la rendición de cuentas; se ha reunido con víctimas-sobrevivientes; y ha admitido sus errores; ‘Fui parte del problema’, ha dicho”.  En este momento, Jesús le está dando a la iglesia otra oportunidad para verlo en las víctimas-sobrevivientes, señaló. La iglesia debe decidir si hará eso.

“Nosotros como Iglesia, y especialmente nosotros los obispos, debemos decidir. ¿Creceremos, o nuevamente simplemente nos alejaremos?”, dijo el cardenal Cupich. “La respuesta es clara: nunca más debemos abandonar a las víctimas-sobrevivientes. Debemos enfrentar la verdad, enfrentar nuestros propios fracasos, y actuar para traer sanación y justicia para aquellos que han sido robados de ambas. Cualquier cosa menos que eso significaría que realmente no sabemos quién es Jesús. Cualquier cosa menos nos haría cristianos falsos”.

Durante la quinta noche de la novena, llevada a cabo en St. Julie Billiart en Tinley Park el 11 de septiembre, el padre Lou Tylka, pidió disculpas a las personas.

“Lo siento por esas vidas arruinadas por el abuso y por el fracaso de la iglesia para hacer lo correcto”, dijo.

El liderazgo de la iglesia debe dar cuenta de sus pecados y todo el pueblo de Dios debe ser parte de la reforma, dijo Tylka, quien también abordó la crisis en una carta a los feligreses en el boletín parroquial el 9 de septiembre.

“Todos tenemos una parte que desempeñar. Tenemos que participar en el liderazgo que nos llama a ser mejores personas y una mejor iglesia”, dijo. “Somos la iglesia y estamos todos juntos en esto”.

El parroquiano Mark Kuta está de acuerdo.

“Esta novena une a todos y reúne a todos”, señaló. “Es muy difícil asimilar lo que está sucediendo. Con suerte las personas regresarán a la iglesia en vez de dejarla”.

Mary Lee Noonan vino de la parroquia Our Lady of the Woods en Orland Park para orar y apoyar a los sacerdotes locales.

“Me siento afligida por lo que está sucediendo en mi iglesia”, dijo. “¿Cómo puede ser que los obispos de alguna manera no lo entiendan?”. 

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