Monseñor Michael Boland

Por una solución a la crisis de la vivienda

November 2, 2018

En la reunión anual 101 de la junta de asesores de Caridades Católicas el mes pasado, hicimos público nuestro informe titulado Construyendo Esperanza: La Necesidad de Viviendas Accesibles.

Publicamos el informe porque la grave escasez de viviendas accesibles es un problema que afecta a casi todos aquellos a quienes acuden a Caridades Católicas. Para las familias e individuos que viven en necesidad o con ingresos muy bajos, es difícil, si no imposible, encontrar un hogar que no consuma una gran porción de sus presupuestos mensuales, que puedan pagar el alquiler y les sobre suficiente para cubrir otros gastos de manutención necesarios.

Por ejemplo, un adulto que gana un salario mínimo a tiempo completo gana $1,641 mensuales después de los impuestos. El alquiler promedio del valor justo del mercado para una unidad de dos habitaciones en el área de Chicago es de $1,180. Eso deja solo $461 para cubrir todos los demás gastos, como alimentos, servicios públicos, cuidado de niños, gastos médicos y transportación. Se deben tomar decisiones sobre qué gastos cubrir cada mes, y no sobra para los ahorros. Esto deja a las personas en un riesgo muy alto de quedarse sin hogar. Cualquier emergencia inesperada, como una factura alta para la reparación de su automóvil, una enfermedad repentina o un gasto médico, suele ser suficiente para enviar a la familia hacia una desafortunada espiral a la falta de vivienda. Aunque las familias de bajos ingresos califican para la asistencia de vivienda, simplemente no hay suficiente para todos.

La crisis de viviendas accesibles no es nueva. De hecho, en 1999 Caridades Católicas publicó su primer informe sobre la situación, La Crisis de la Vivienda en Nuestros Barrios. En ese momento, la nación disfrutaba de una relativa estabilidad económica, e incluso de prosperidad en el mercado de la vivienda. Sin embargo, solo había suficientes unidades de viviendas accesibles disponibles para el 47 por ciento de las personas que calificaban en todo el país.

En el 2010, Caridades Católicas publicó su segundo informe sobre la crisis de la vivienda, Un Plan de Acción para la Vivienda. En ese momento, el país estaba en medio de la Gran Recesión, y el mercado de la vivienda y la crisis de ejecuciones hipotecarias estaban peor que nunca. Las personas que nunca antes habían enfrentado la posibilidad de estar sin hogar se encontraban al borde de la falta de vivienda. La escasez de viviendas accesibles alcanzó un nivel crítico: solo había suficientes unidades de viviendas accesibles disponibles para el 33 por ciento de las personas que calificaban.

Y en el 2018, con el desempleo a niveles históricamente bajos y el país recuperándose de la recesión, aún hay suficientes unidades de viviendas accesibles para el 35 por ciento de las personas que califican. Desafortunadamente, a medida que se cumplen 20 años de nuestra abogacía para la vivienda, el costo de las viviendas de alquiler de valor justo del mercado simplemente perjudica a los inquilinos de bajos ingresos, ya sea que la economía de los EE. UU. esté prosperando o enfrentando desafíos.

Un hogar, un lugar para estar protegido de los elementos, es una necesidad humana fundamental, y nuestra enseñanza de la Iglesia nos recuerda que el acceso a una vivienda segura y accesible es un derecho humano básico. Caridades Católicas está totalmente comprometida a proporcionar viviendas de transición y permanentes para familias, individuos, adultos de tercera edad, veteranos, personas sin hogar y personas con necesidades especiales. En la actualidad proporcionamos albergue a más de 4,000 personas al año a través de nuestros programas de vivienda y prevención de la falta de hogar, y somos más conocidos por proporcionar servicios de apoyo críticos que son a menudo necesitados para mantener una vivienda estable.

Como se indica en el informe Construyendo Esperanza, no hay una sola solución a la crisis de la vivienda. Se necesita un enfoque multifacético que incluya la construcción de viviendas más accesibles, un incremento en los cupones de alquiler para solicitar las viviendas actuales, un aumento en el financiamiento de los esfuerzos para la prevención de la falta de vivienda, y financiamiento adicional de los programas de educación y capacitación laboral para que se pueda ganar un salario digno. Caridades Católicas también aboga por la inversión continua en servicios de apoyo integrales, como programas para combatir la adicción, consejería para la salud mental y la violencia doméstica, y otros servicios de apoyo que a menudo se necesitan para estabilizar las situaciones de viviendas permanentes.

Los animo a leer todo el informe en www.catholiccharities.net\publications . Espero que se unan a Caridades Católicas mientras continuamos sirviendo y abogando por aquellos que buscan la dignidad de un hogar seguro y accesible.

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