Monseñor Michael Boland

Que las parroquias sean lugares de acceso, bienvenida e inclusión

May 1, 2018

A medida que se acerca el clima más cálido, recuerdo el maravilloso acto del papa Francisco el verano pasado, cuando pagó el alquiler de una pequeña playa cerca de Roma para que las personas con discapacidades pudieran disfrutar del sol y del mar. Organizada anualmente por un grupo caritativo local, la playa está equipada con pasarelas, rampas y vehículos para acceso al agua. El objetivo de la playa, que está abierta a personas que buscan asolearse, es ser un “lugar sin barreras mentales o arquitectónicas, donde todos puedan disfrutar juntos del mar.”

El papa Francisco llamó la atención a un tema que se ha convertido en una pasión para él: desafiar nuestras actitudes hacia las personas con discapacidades y asegurarse que las personas con todo tipo de habilidades sean incluidas en todos los aspectos de la vida, especialmente en la vida de la Iglesia. Nos recuerda que cada persona tiene dones y talentos únicos para compartir con la comunidad y debemos asegurarnos de que nuestras mentes, nuestros corazones y nuestro entorno físico puedan recibir todos estos importantes dones.

La visión del Papa de una Iglesia más incluyente hace eco a una hermosa campaña comenzada hace más de 20 años por el cardenal Bernardin y su buen amigo, el teólogo P. Henri Nouwen, llamada Mentes Abiertas, Corazones Abiertos, Puertas Abiertas. El objetivo de esta campaña ha sido convertir las parroquias en lugares de acceso, bienvenida e inclusión, eliminando las barreras psicológicas y arquitectónicas que impiden que todas las personas participen plenamente en la Iglesia.

A través de los años, Mentes Abiertas, Corazones Abiertos, Puertas Abiertas, ha logrado grandes avances. Pero ahora, con el entusiasmo vigoroso y la atención de los medios hacia el papa Francisco, tenemos una oportunidad renovada de hacer cambios duraderos en nuestra forma de pensar las discapacidades. Al ver al papa Francisco conectarse e interactuar alegremente con el niño con parálisis cerebral, la mujer joven con síndrome de Down o los ancianos y enfermos, quizás nosotros también podamos superar nuestra incomodidad en estas situaciones.Quizás el papa Francisco pueda darnos el valor de también tender la mano, asegurarnos de que nadie se sienta aislado o 'diferente' y permitir beneficiarnos de los dones que ellos traen al altar de Dios.

Como director de los Servicios Humanos de la Arquidiócesis, tengo el privilegio de supervisar la Oficina de Personas con Discapacidad (OPD, por sus siglas en ingles), que reúne una serie de ministerios, incluyendo la Comisión Arquidiocesana de Enfermedades Mentales, el Hogar Misericordia, La Oficina de Sordos, El Desarrollo Religioso Especial (Spred, por sus siglas en ingles) y Pathways.org Inclusión en la Oración. El objetivo de la Oficina es apoyar a las parroquias y las familias en la Arquidiócesis para garantizar que todos sean bienvenidos y que personas de todas las habilidades sean incluidas en la vida de la Iglesia en Chicago.

Recientemente cambiamos el nombre de esta oficina de Oficina para Personas con Discapacidades a la Oficina con Personas con Discapacidades. El cambio hace hincapié en un cambio en el pensamiento de que tenemos que hacer cosas para las personas con discapacidad, en lugar de mostrar que estamos caminando con nuestros hermanos y hermanas y asegurándonos que tengan la oportunidad de desarrollarse completamente y compartir sus dones y habilidades únicas. Es la diferencia entre ver una rampa como un acomodo para personas con discapacidad y ver la rampa como una parte necesaria de la Iglesia para beneficiarnos de la participación de todos los miembros de la parroquia. Y es la diferencia entre ver a las personas con discapacidad, que se ven o actúan de forma diferente a nosotros, como algo separado de nosotros, y el acoger esas diferencias como parte de la dignidad humana que Dios les ha dado y sentirnos cómodos con ellas para que podamos brindarles un ambiente auténtico de bienvenida.

Así como la playa cerca de Roma se hace accesible a los que buscan disfrutar del sol, vamos a abrir nuestras mentes, corazones, y puertas a los feligreses de todas las habilidades para que podamos disfrutar de la gloria interminable de Dios juntos.

Por favor visite https://www.archchicago.org/offices-and-ministries/persons-with-disabilities o llame al 312-401-1754 para más información sobre OPD.

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