Monseñor Michael Boland

Usted puede ser una influencia positiva en la vida de un niño

martes, enero 30, 2018

 

¿Qué tal si le dijera que con solo aportar algunas horas de su tiempo cada mes, usted podría personalmente ayudar a un joven, evitar que se involucre con influencias negativas, mejorar su autoestima, y aumentar la posibilidad de que acuda a la universidad? ¿Estaría dispuesto a participar? ¡Pues, hay una manera en que puede hacerlo! Al participar como un mentor para jóvenes, puede cambiar de manera permanente la vida de un niño.

Se sabe que los jóvenes reciben un excelente beneficio al tener una relación positiva y atenta por parte de adultos que no sean sus padres. Muchos de nosotros hemos tenido ese maestro excepcional, un líder de su iglesia, o un tío o una tía, que ha servido como un motivador y un modelo a seguir. Aun así, hoy en día sabemos que uno de cada tres niños, que viven en áreas de necesidad, no tiene este tipo de influencias positivas en sus vidas.

Durante los últimos diez años, se han desarrollado programas formales de mentores para jóvenes, como estrategias de prevención e intervención para jóvenes de alto riesgo. Los jóvenes forman parejas con adultos voluntarios, quienes se comprometen a reunirse una o dos veces por semana. Típicamente, el compromiso es de por lo menos un año, pero la relación puede durar años, o hasta de por vida. Hay numerosos programas de mentores para jóvenes a través del país y los estudios compartidos sobre estos programas, son en realidad extraordinarios.

Los jóvenes de alto riesgo, quienes se reúnen regularmente con sus mentores, son menos propensos que sus compañeros a empezar a usar drogas y tomar alcohol, tienen mejores actitudes hacia la escuela, tendencias reducidas de faltar a sus clases, índices altos de graduación de la secundaria y posibilidades dobles de asistir a la universidad. Tienen mejor confianza en sí mismos, menos ansiedad y menos síntomas de depresión. Los jóvenes con mentores, demuestran mejor actitud, comportamiento e habilidades interpersonales; son más propensos a involucrarse en los deportes y actividades extracurriculares; y mantienen mejores relaciones con sus padres, maestros y entrenadores.

Es asombroso que el ser un mentor pueda tener un impacto tan profundo en la vida de una persona. Este se considera el efecto domino, porque el tener un adulto atento como una presencia constante y positiva, causa efectos a través de todos los aspectos de la vida de un joven –académicamente, atléticamente, emocionalmente, en su comportamiento, su autoestima y más. El efecto dominó también se transmite a futuras generaciones y puede tener un impacto importante en la comunidad entera. Adultos que tuvieron mentores en su juventud, tienen una alta probabilidad de convertirse en mentores, extendiendo los beneficios aún más hacia el futuro.  

Caridades Católicas actualmente opera dos programas de mentores para jóvenes –uno en el Condado de Lake y el otro en el Barrio de las Empacadoras, ambos atendiendo las necesidades de los jóvenes en el área. Tenemos una gran necesidad de mentores voluntarios en estos programas. Acertamos que algunas personas se intimidan con la idea de ser un mentor, o piensan que deben ser jóvenes, de la misma etnicidad o sexo, o vivir en la misma área que el joven. En realidad, lo que hemos encontrado, es que los mejores mentores son los que tienen la habilidad de aportar algunas horas de su tiempo cada mes, mantienen la mente abierta y están dispuestos a dejar que la relación se desarrolle gradualmente.

Todos los mentores que son parte de nuestro programa, nos dicen que el ser una fuerza positiva en la vida de un niño puede ser una de las experiencias más gratificantes de su vida. Ellos quisieron dar de sí mismos, pero recibieron mucho más que solo la relación creada y la compañía que recibieron los jóvenes. Ya sea que usted participe en Caridades Católicas u otra organización, espero que considere el ser un mentor para un joven. El aportar sólo algunas horas cada mes puede tener un impacto positivo, hasta de por vida, en la vida de un joven –¡Y también la suya! 

Para saber más sobre los programas de mentores para jóvenes, contacte a Sarah Loffman al  (312) 655-7081 o sloffman@catholiccharities.net (Condado de Lake); o a Viridiana Godínez al (312) 655-7970 o vgodinez@catholiccharities.net (Barrio de las Empacadoras).

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