Internacional

“Mantengan vivo el amor de Dios” dice el papa a los jóvenes en Panamá

Por Junno Arocho Esteves, Rhina Guidos (CNS)
enero 29, 2019

Jornada Mundial de la Juventud 2019

Peregrinos son fotografiados antes de la celebración de misa del papa Francisco el 27 de enero. Foto: Paul Haring/CNS
Jóvenes participan en la Jornada Mundial de la Juventud 2019 en Panamá. Foto: Mihoko Owada;
El papa Francisco escucha una confesión durante una liturgia penitencial con detenidos jóvenes en el Centro de Detención Juvenil Las Garzas de Pacora en Pacora, Panamá, el 25 de enero de 2019. Foto: Paul Haring/CNS
Jóvenes participan en la Jornada Mundial de la Juventud 2019 en Panamá. Foto: Paul Haring/CNS
Un peregrino de Ghana pide a otras personas levantar la mano durante una sesión de catequesis con el cardenal Blase Cupich en Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro en Ciudad de Panamá el 25 de enero. Foto: Chaz Muth/CNS
Jóvenes participan en la Jornada Mundial de la Juventud 2019 en Panamá. Foto: Paul Haring/CNS

CIUDAD DE PANAMÁ (CNS) -- Los jóvenes en la iglesia pueden traer la alegría del Evangelio al mundo al mostrar que el amor de Dios se extiende a todas las personas y no excluye a nadie, dijo el papa Francisco el 24 de enero durante la ceremonia oficial de bienvenida de la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá.

El papa fue recibido por aproximadamente 250,000 jóvenes que agitaban con entusiasmo las banderas de su país a medida que pasaba el papamóvil. 

Cinco jóvenes, representando a cada uno de los cinco continentes presentes en la reunión, saludaron al papa. Tomando de la mano a los que estaban cerca, el papa Francisco caminó hacia el escenario principal mientras los jóvenes caminaban, llevando la cruz de la Jornada Mundial de la Juventud.

Entremezclado con música festiva y bailes, la ceremonia de apertura celebró la universalidad de la iglesia mientras los jóvenes vestidos con los atuendos tradicionales de sus países nativos entretenían a la multitud.

Los jóvenes de Panamá presentaron al papa una estola hecha de “mola”, una forma de tela hecha a mano con diseños ornamentales que forman parte de los indígenas Guna de Panamá. La Jornada Mundial de la Juventud es una oportunidad para volver a despertar “la constante frescura y juventud de la iglesia” que ocurre solo escuchando y compartiendo con los demás, así como sirviendo a los demás, dijo el papa.

Reconociendo la dificultad que muchos los jóvenes enfrentaron para hacer el viaje a Panamá, el papa Francisco dijo que reflejaba la vida de un discípulo que “no es simplemente alguien que llega a cierto lugar, sino uno que se presenta decididamente, que no tiene miedo de “tomar riesgos y seguir caminando”. 

Al hacer los sacrificios que les permitieron participar en la Jornada Mundial de la Juventud, los jóvenes se han convertido en “verdaderos maestros y constructores de la cultura del encuentro”, les dijo.

 

Jóvenes indígenas participan en la Jornada Mundial de la Juventud

CIUDAD DE PANAMÁ (CNS) -- Hay algo evidente en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2019: esta no se enfoca en las multitudes ni los más influyentes ni los que gritan más fuerte. En vez de destacar los problemas que encaran los jóvenes en los países más poblados o ricos del mundo, uno de sus primeros eventos se enfocó en el sufrimiento de las poblaciones que la mayoría del mundo raramente ve o comprende: los indígenas.

Edigibali López, 24, y Enith Sánchez, 23, miembros de diferentes comunidades indígenas en Panamá, hablaron por experiencia propia sobre la pérdida de territorios ancestrales, las negativas consecuencias del cambio climático en sus comunidades y la discriminación que los indígenas encaran, incluso por parte de gente que comparte su misma fe católica.

Lo anterior fue discutido por jóvenes indígenas antes de la inauguración oficial de JMJ durante un evento llamado Encuentro de Jóvenes Indígenas del Mundo, el cual se llevó a cabo del 17 al 21 de enero en Soloy, Panamá, en la comunidad indígena Ngabe-Bugle a la que Sánchez pertenece.

Según los organizadores, participaron más de 400 jóvenes indígenas de Panamá, Guatemala, Brasil, México, Perú, Bolivia y Honduras, convirtiéndose en el primer evento de este tipo en la JMJ.

En la reunión, otros participantes como López contaron de qué manera el cambio climático ha alterado la fe y la vida comunal de su gente. Con el cambio climático, las islas de la región Guna Yala en el noreste de Panamá, donde vive su comunidad, están desapareciendo debido al aumento de las mareas ocasionando la pérdida de territorios ancestrales del pueblo Guna, dijo.

“Cada vez que la marea sube y cada vez que llueve, la isla se inunda y entonces nos tenemos que ir a otros territorios”, explicó López. “Es un sufrimiento porque estas son nuestras tierras, tierras de nuestros ancestros”.

“Nosotros los pueblos indígenas estamos centrados en el cuidado de nuestra tierra, nuestra casa común”, dijo López, consciente de que el fenómeno “afecta a todos los pueblos, no solo los indígenas, sino a todo el mundo”.

Comunidades como los Gunas y los Ngabe pueden ser las que lo están sintiendo primero, pero a la larga el cambio climático y sus negativas secuelas afectarán a otros y eso es también una preocupación para ellos, según dijeron las mujeres.

Como las comunidades indígenas se ven obligadas a emigrar de sus territorios de origen, algunos terminan en ciudades o pueblos, donde la forma en que se visten, hablan o practican su fe no es bien acogida, dijo López.

 “Los niños emigran hacia la ciudad, a la capital, y entonces se pierden esas enseñanzas culturales que vienen de nuestros ancestros”.

 

“El amor de Jesús no usa etiquetas” dijo el papa a jóvenes presos en Panamá

CIUDAD DE PANAMÁ (CNS) -- Así como los fariseos, son muchos los que hoy rechazan el amor misericordioso de Jesús por los pecadores y prefieren utilizar etiquetas que denigran el pasado, presente y futuro de una persona, dijo el papa Francisco.

Al dirigirse a jóvenes detenidos en el Centro de Detención Juvenil de Las Garzas de Pacora, en Panamá, durante una liturgia penitencial el 25 de enero, el papa dijo que la sociedad crea “una cultura de los adjetivos” que prefiere etiquetar inmediatamente a las personas como buenas o malas en vez de realmente llegar a conocerlas.

A su llegada a la ciudad industrial de Pacora, ubicada a 20 millas al este de ciudad de Panamá, el papa tuvo la oportunidad de escuchar la experiencia de Luis Óscar Martínez, un joven detenido en la prisión. Al compartir sus esperanzas y sueños de convertirse un día en chef internacional, Martínez le expresó su gratitud al papa Francisco por visitarlo tanto a él como a sus compañeros detenidos.

Durante la liturgia penitencial, el pontífice escuchó las confesiones de cinco presos. En su homilía, el papa reflexionó sobre las lecturas del día, según el Evangelio de san Lucas, las cuales se enfocaron en las críticas de los fariseos contra Jesús porque “él recibe a los pecadores y come con ellos”. 

 “Jesús no tiene miedo de acercarse a aquellos que, por incontables razones, eran objeto del aborrecimiento social, como los publicanos -sabemos que los recaudadores de impuestos se hicieron ricos explotando a su propia gente y causaron gran resentimiento- o como aquellos que eran llamados pecadores debido a la gravedad de sus culpas, faltas y errores”, dijo el papa. 

Emma Alba de Tejada, directora del Centro de Detención Las Garzas de Pacora, dijo que entre los cinco presos que se confesaron había un joven que escondía su furia por la muerte de su hermano y quería vengarse.

“Hoy, cuando terminó su confesión, no podía dejar de llorar”, según Alba. “(Finalmente) sintió lo que quería sentir. Dijo: 'Estoy transformado; quiero cambiar y cambiaré'“.

 

Obispos hablan de escándalo de abuso en la JMJ

CIUDAD DE PANAMÁ (CNS) -- Justo cuando el papa Francisco llegaba a Panamá el 23 de enero, los obispos de los Estados Unidos no perdieron el tiempo en abordar el escándalo de abuso sexual en el país durante un evento popular dirigido a los peregrinos estadounidenses y otros de habla inglesa en la Jornada Mundial de la Juventud.

“No es fácil ser cristiano, no es fácil ser católico ... especialmente hoy en día cuando las cosas en la iglesia son difíciles”, dijo el obispo Edward J. Burns, de Dallas, en una sala de cientos de adultos jóvenes estadounidenses presentes en el Centro de Convenciones Figali de Panamá. El evento fue patrocinado por la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, los Caballeros de Colón y FOCUS.

“Con qué frecuencia escuchamos a nuestros amigos decir: ya basta, me voy. No quiero tener nada más que ver con esto”, dijo el obispo Burns. “Mis amigos, quiero que les digan a sus amigos que nunca hay que separarse de Jesús por Judas. ¡Nunca hay que hacer eso!”

El mensaje fue bien recibido por los que estaban en la sala, incluso Kennedy Horter, de 16 años, de Indiana. “Yo no permito que la gente se interponga entre Dios y yo”, dijo Horter. Ella dijo que no iba a juzgar a los sacerdotes y otras personas buenas de la iglesia por las acciones de hombres que probablemente nunca fueron sacerdotes “espiritualmente”.

La hermana Lucía Richardson, de las Hermanas de San Francisco de la Adoración Perpetua, dijo que estaba contenta de que los obispos hubieran hablado del “elefante en la cuarto” al discutir “esa fea realidad”.

El obispo Caggiano dijo que estaba profundamente arrepentido por los momentos en que la iglesia “les falló, y cualquier persona en la iglesia que les falló. Lo siento profundamente”, dijo. El pecado, el crimen y el abuso de los jóvenes, han destruido profundamente muchas vidas y han roto la confianza con los líderes de la iglesia, agregó.

El obispo Burns les recordó a los peregrinos que la iglesia había vivido con escándalos desde el principio, incluso la traición de Jesús, pero les recordó de la relación entre Pedro y Jesús y su significado y su promesa.  

“Vamos a sobrevivir a esto. El Señor prometió 'sobre esta roca edificaré mi iglesia'. Sigan adelante y sigan teniendo fuerza”, dijo, recibiendo un gran aplauso.

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