Estados Unidos

Grupos católicos responden sobre 'crisis' en la frontera

Por Rhina Guidos (CNS)
enero 29, 2019

Migrantes cerca del cruce fronterizo de McAllen, Texas, hacen una demostración el 10 de enero en Reynosa, México. Foto: Tomas Bravo, Reuters/CNS

WASHINGTON (CNS) -- Tan pronto el presidente Donald Trump terminó su discurso de nueve minutos el 8 de enero acerca de lo que llamó una “crisis” en la frontera, cuando grupos católicos y otros comenzaron a expresarse en contra de sus argumentos.

En comunicados por Twitter y Facebook, muchos denunciaron las palabras del presidente como incendiarias y falsas e hicieron un llamado a él y al Congreso a encontrar distintas soluciones a los problemas de la inmigración del país, particularmente soluciones que no impliquen construir un muro y en cambio incluyan más compasión.

Trump dijo que el muro, cuya falta de fondos activó el actual cierre parcial del gobierno que comenzó a la medianoche del 22 de diciembre, es necesario para impedir que drogas e inmigrantes violentos entren al país, lo cual llamó una “crisis humanitaria y de seguridad en nuestra frontera sur”.

Verificadores de datos de varias organizaciones de noticias rápidamente señalaron información, como un estudio de la publicación Criminología, que demostró que “la inmigración indocumentada no aumenta la violencia”, y que la mayoría de las drogas entran a los Estados Unidos por entradas en la frontera ya existentes, de modo que construir más muros o barreras no detendría su transporte.

Las Hermanas de la Misericordia respondieron rápidamente en Twitter: “El discurso de esta noche por el presidente Trump fue otro en una larga lista de discursos basados en mentiras, miedo y división”.
Ellas señalaron que el discurso se dio mientras la Iglesia Católica en Estados Unidos celebraba la Semana Nacional de la Migración del 6 al 12 de enero para apoyar y orar por los inmigrantes, los refugiados y los sobrevivientes del contrabando humano.

“Ni el cierre del gobierno que continúa ni una declaración de emergencia nacional orientada a financiar un muro corregirán años de una política de inmigración estadounidense que ha fallado ni mejorará el rol de Estados Unidos en las causas radicales de la migración”, escribieron las Hermanas de la Misericordia en una respuesta publicada rápidamente después del discurso. “No se equivoquen, hay una crisis humanitaria en la frontera, pero es una creada por la propia administración Trump. Una en que los que buscan asilo son obligados a esperar por semanas en condiciones peligrosas y dañinas a la salud mientras sus solicitudes de asilo son evaluadas y decididas”.