Cardenal Blase J. Cupich

Las creencias pro vida en acción

May 11, 2018

En su nueva exhortación apostólica, Gaudete et exsultate, el papa Francisco escribe que nuestra defensa de la dignidad humana y el respeto por la vida deben ser coherentes y abarcarlo todo. Es un error, nos dice, limitar nuestra defensa de la vida a un asunto o causa particular.

“La defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona más allá de su desarrollo”, escribe. “Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, el abandono, la postergación, la trata de personas, la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención, las nuevas formas de esclavitud, y en toda forma de descarte”.

El 4 de mayo tuve el honor de acompañar al personal y los benefactores de Maryville Academy para la dedicación de un nuevo anexo a su Crisis Nursery and Children’s Healthcare Center (Centro de Cuidado de la Salud de Niños y Unidad de Cuidado Infantil en Crisis), donde vi poner en acción las palabras del papa Francisco.

La obra de St. Mary’s (el nombre original para Maryville) data de los días de nuestro primer arzobispo, Patrick Feehan, en 1883, con el establecimiento de la Escuela de Capacitación para Jóvenes de St. Mary. En esta granja de trabajo de 880 acres, los muchachos aprendían oficios y recibían una educación que ofrecía un camino fuera del crimen, el desamparo, el hambre y la soledad. Eventualmente, St. Mary’s hizo la transición a lo que hoy se conoce como Maryville Academy, que continúa la tradición de reconstruir vidas y satisfacer las necesidades siempre cambiantes de los niños y sus familias.

Después de bendecir el anexo nuevo, tuve oportunidad de visitar a algunos de los niños, el personal y algunos donantes. Aprendí mucho sobre las instalaciones y el buen trabajo que llevan a cabo.

Por ejemplo, la Unidad de Cuidado Infantil en Crisis provee cuidado a corto plazo a niños de familias que están experimentando una crisis de trastorno severa o enfrentan el desafío de un asunto familiar urgente. Se brinda cuidado infantil de emergencia las 24 horas a niños desde recién nacidos hasta los 6 años por un período de hasta 72 horas, en un ambiente seguro y enriquecedor diseñado para protegerlos de experiencias y situaciones que podrían hacerles daño.

Las familias pueden utilizar la Unidad de Cuidado Infantil en Crisis de Maryville hasta 30 días en un año calendario continuo y tienen acceso a apoyo inmediato, consejería y referencias a recursos en la comunidad para servicios extendidos. Los servicios de calidad proporcionados a los niños y familias necesitadas son gratis, pero Maryville Academy debe recaudar cada dólar que se requiere para llevar a cabo este trabajo. Su ministerio merece nuestro apoyo como parte de nuestro compromiso pro vida.

Compartiendo el mismo edificio que la unidad infantil está el Centro de Cuidado de la Salud de Niños de Maryville. Este centro de cuidado agudo y subagudo a largo plazo provee cuidado clínico especializado para niños medicamente frágiles, desde recién nacidos hasta los 21 años. Como lo vi de primera mano, estos niños, muchos de los cuales dependen de tecnología (por ejemplo, ventiladores, monitor de apnea), son cuidados con amor.

El Centro de Cuidado de la Salud también provee capacitación a padres, cuidadores y hermanos para ayudarlos a tener más confianza cuando estén atendiendo las necesidades especializadas de un niño frágil, y para relevar a los cuidadores proporcionándoles recesos de los exigentes horarios. Recientemente, el estado permitió que esta instalación se expandiera de 12 a 16 camas.

Esta extraordinaria labor de amor tanto en la unidad de cuidado infantil como en el centro de cuidado de la salud es supervisada por la hermana Catherine Ryan, de la congregación School Sisters of St. Francis, una líder capaz y dedicada. Ella ha servido como directora ejecutiva de Maryville Academy por casi 15 años y vino a este trabajo con un historial impresionante. Anteriormente fue jefa de la Oficina de Justicia Juvenil en la Oficina del Fiscal del Estado del Condado de Cook.

Ella ha inculcado en sus colaboradores una pasión por el cuidado de los jóvenes y las familias, que se ha extendido a los benefactores que son inspirados por su ejemplo. No es exagerado decir que el personal de Maryville está haciendo un trabajo heroico.

De hecho, Maryville Academy y muchas de nuestras agencias que apoyan a los niños y las familias están haciendo exactamente aquello a lo que nos urge el Santo Padre. Ellos están llevando a cabo una ética pro vida verdaderamente coherente, recordándonos a todos nosotros que nuestra tarea es garantizar que nadie quede excluido de la mesa de la vida.

Pero también están proporcionando a cada uno de nosotros una oportunidad de participar completamente en el trabajo pro vida de la iglesia, que encarecidamente aliento.

Si se siente llamado a saber cómo puede unirse a la hermana Catherine y sus compañeros de trabajo o cómo apoyarlos financieramente, puede comunicarse con Maryville al 847-294-1999 o visitar www.maryvilleacademy.org/donatevolunteer.

Estoy seguro de que serán inspirados por el gran trabajo que ellos hacen. Yo definitivamente lo fui.

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