Área de Chicago

La arquidiócesis anima a las parroquias a plantar jardines Laudato Si’

Por Michelle Martin
lunes, abril 12, 2021

Pat y Charlaine McAnany escardan la tierra en el jardín comunitario de la parroquia Ascención, el 14 de marzo. Foto: Karen Callaway/Católico

Para leer este artículo en inglés por favor haga clic aquí

La parroquia Ascensión, en Oak Park, ha sido durante años la sede de un jardín comunitario que, en cooperación con otros horticultores de la parroquia, dona más de una tonelada de comida a la despensa de la parroquia San Martín de Porres en el vecindario de Austin.

En la parroquia St. Mary of Vernon en Vernon Hills, el campus parroquial de 17 acres incluye un laberinto de oración y sendero de reflexión con bancos para que las personas se detengan y oren. Los feligreses también están planeando añadir Estaciones de la Cruz al aire libre.

En la parroquia St. Leonard en Berwyn, la Pastoral Migratoria está comenzando un jardín nuevo que será un lugar para que las familias inmigrantes se reúnan al aire libre y pasen tiempo trabajando y en contemplación.

Todos ellos son ejemplos de jardines Laudato Si’, una nueva designación creada por el grupo de trabajo de la encíclica Laudato Si’ de la Arquidiócesis de Chicago.

Laudato Si’: sobre el cuidado de la casa común es la encíclica de 2015 del papa Francisco que pide a toda la humanidad reconocer la necesidad de cuidar la creación, amenazada por la actividad humana.

Los jardines pueden ayudar a conectar a las personas a Dios y la creación, dijo Angela Swain, directora de la Oficina de Dignidad Humana y Solidaridad de la arquidiócesis, y pueden ayudar a cambiar la idea de cuidar la creación de ser algo político o científico a algo profundamente espiritual.

“La creación es un regalo sagrado de Dios”, dijo Swain. “Los jardines se convierten en un signo de nuestra interrelación como parte del plan amoroso de Dios. No somos los dueños de la creación, no somos Dios; pero somos cuidadores de la creación”.

Laudato Si’ se enfoca en la interrelación de las personas con Dios y con la creación, dijo Swain, y los jardines demuestran esa conexión de una manera tangible.

“Estamos plantando semillas, literal y figurativamente, en las mentes y corazones de nuestras comunidades, especialmente para las personas más jóvenes de nuestra iglesia”, dijo. “La esperanza es que ellos se vean como si fueran plantados en buena tierra. Así como esa semilla es plantada, regada y cuidada, nosotros somos cuidados por Dios”.

El mensaje debe resonar con personas de todas las edades, dijo el obispo Kevin Birmingham, director del Departamento de Vitalidad Parroquial y Misión de la arquidiócesis.

“Los niños en las escuelas, especialmente, aprenden a través de los sentidos”, dijo el obispo Birmingham. “Al crear un espacio que despertará esos sentidos, incluso mientras los jardines maduran…los jardines se convierten en un recordatorio visual de nuestra maduración hacia una conexión más profunda con el cuidado de Dios. Y a medida que los jardines maduran, todavía se cultivan. Siempre podemos regresar a ese espacio. Nunca desaparece. Siempre se queda con nosotros”.

Los organizadores esperan aplicar la designación de jardín Laudato Si’ a espacios de cultivo al aire libre en un tercio de las parroquias, escuelas y comunidades religiosas este año.

“Es una meta ambiciosa”, dijo Michael Terrien, un oblato benedictino que lidera el grupo de trabajo Laudato Si’. “Pero ya hay tantos jardines”.

El primer seminario web del comité en marzo atrajo a 50 personas, dijo Van Bensett, quien lidera el comité de jardines del grupo.

“Pareciera que casi todas las parroquias tienen un jardín mariano”, señaló Bensett. “Estamos trabajando para identificar los jardines que ya existen, y luego desarrollar nuevos para ser designados jardines Laudato Si’”.

La designación viene con una placa que anima a los visitantes a reflexionar sobre la enseñanza social católica y a orar. Las organizaciones que buscan tener jardines Laudato Si’ — bien sea jardines que ya existen o espacios de cultivo recién desarrollados— llevarán a cabo ceremonias de dedicación y se les pide que usen los jardines para la oración y otros eventos a lo largo del año litúrgico.

“Un jardín Laudato Si’ se trata de la intención”, dijo Terrien. “Se trata de cómo comenzamos a dirigir nuestra atención hacia la creación de Dios de una manera que sea una conversión del corazón de tal forma que podamos comenzar a ver que todo está conectado. …Con mucha frecuencia tenemos una orientación muy antropocéntrica de estar en el mundo, incluso en la religión. ¿Cómo nos alejamos de nosotros mismos y nos volvemos hacia Dios y vemos la magnificencia de Dios en toda la creación? Todos comenzamos a ver el mundo y los unos a los otros de una manera diferente”.

Las parroquias y otras organizaciones cuyos Equipos de cuidado de la creación comienzan jardines Laudato Si’ también pueden aprovechar los recursos, incluyendo materiales y consejos, de socios comunitarios incluyendo DePaul University, Field Museum y Open Lands, dijo Terrien.

“Hay todo un programa que puede proporcionar las habilidades técnicas, la información, las semillas, los árboles”, mencionó Terrien.

Gina Orlando, quien lidera el ministerio Honrando a Nuestra Madre Tierra en Ascensión, espera instalar dos de las placas de jardín Laudato Si’ en la parroquia, que cuenta con varios jardines diferentes, incluyendo un jardín de plantas nativas mantenido por la escuela de la parroquia, jardines marianos, jardines polinizadores, y un jardín comunitario grande, que es su propio ministerio parroquial.

“Estamos tratando de educar a los feligreses para que hagan más jardinería ellos mismos, de una manera organizada”, dijo Orlando. “Los estamos educando sobre el hecho de que cultivar tus propios alimentos es una manera maravillosa de mejorar tu salud y reducir el carbono. A medida que la tierra se vuelve más saludable, puede volver a captar más carbono de la atmósfera”.

John Owens coordina el jardín comunitario en Ascensión y dijo que la jardinería ofrece un destello de creatividad divina.

“Es lo más cercano que se llega para apreciar la creatividad del mundo”, mencionó Owens. “Estaba mirando estas pequeñas semillas de albahaca en mi palma, y yo sé que si las planto tres por maceta, en un par de semanas, la mayoría de ellas va a crecer… Esta transmutación de una semilla sin vida a este ser vivo abundante y productivo es asombrosa”.

Todo tipo de jardín puede ayudar a las personas a conectarse a la creación, dijo Terrien.

“La idea es que cada parroquia y cada orden y cada escuela desarrolle el jardín de una manera que tenga sentido para ellos”, dijo. “Algunos podrían decir, vamos a tener algunas plantas nativas, pero también vamos a cultivar vegetales. En otros lugares, puede ser un refugio espiritual, donde tienes oraciones en el jardín, podrías tener liturgias en el jardín”.

Gary Schiappacasse, líder del ministerio de paisajismo parroquial en St. Mary of Vernon, ve los terrenos de la parroquia como sagrados.

Él se involucró hace 17 años cuando su hijo despejó una sección de la propiedad de espino cerval invasor como un proyecto de Eagle Scout. Ahora trabaja con paisajistas profesionales y voluntarios para hacer del campus un lugar acogedor y de oración.

“St. Mary of Vernon es una iglesia viva”, señaló. “Está viva, está allí, está abierta 24 horas del día, los 7 días de la semana. Puedes elegir tu momento y estar allí con Dios en la naturaleza”.

Para obtener información sobre desarrollar o designar un jardín Laudato Si’, comuníquese con Van Bensett en vanb@lifedirections.org o 773-265-5805 o visite pvm.archchicago.org/human-dignity-solidarity/care-for-creation-ministry/laudato-si-gardens

Advertising