Área de Chicago

Ministerios de parroquia trabajan para acabar con la violencia doméstica

Por Michelle Martin (Chicago Catholic)
abril 2, 2019

El padre Charles Dahm, O.P., durante la misa para crear conciencia por la violencia doméstica el 29 de septiembre de 2018. Foto: Karen Callaway/Católico

La violencia doméstica es un problema que la mayoría de los sacerdotes nunca aborda en sus homilías, prefiriendo creer que no sucede en sus parroquias, de acuerdo al padre dominico Charles Dahm. Ellos no saben lo que su pueblo sabe: sucede en todas partes, y afecta a todo tipo de familia.

Dahm ha estado trabajando para crear conciencia del problema de violencia doméstica desde 2008, cuando comenzó a visitar parroquias para hablar de ello. Él ha predicado en todas las misas de fin de semana en aproximadamente 140 parroquias, y aproximadamente 100 de ellas han formado sus propios grupos de ministerio de violencia doméstica.

Esos grupos, a su vez, trabajan para crear conciencia sobre la violencia doméstica, conectar a las víctimas con recursos en la comunidad y para prevenir la violencia doméstica en el futuro al educar a los jóvenes.

Sus esfuerzos obtuvieron un empujón en 2011, cuando la arquidiócesis comenzó el único ministerio de alcance de violencia doméstica diocesano en Estados Unidos. Dahm sirve como su director de manera voluntaria. Desde entonces, los grupos parroquiales han formado su propia red para colaborar y apoyarse unos a otros.

“Cuando el padre Chuck va a una parroquia para hablar en las misas del fin de semana, regresamos y tenemos una reunión el lunes en la noche para ver si hay interés en comenzar un ministerio”, dijo Bernita Johnson, miembro del ministerio de violencia doméstica en la parroquia St. Katharine Drexel en la iglesia St. Ailbe, en 9015 S. Harper Ave. “Si lo hay, entonces tenemos mentores que irán a por lo menos sus tres primeras reuniones para garantizar que tienen los recursos que necesitan”.

St. Katharine Drexel, y antes de eso St. Ailbe, ha presentado una serie de foros sobre la violencia doméstica y ha empacado bolsos donados con productos de aseo personal para albergues de violencia doméstica.

Bibiana Tohme ha estado involucrada en el ministerio en la parroquia St. Bernadette en Evergreen Park. Ella dijo que quería ayudar porque ella misma es sobreviviente de la violencia doméstica.

“Cuando estaba pasando por eso, nadie hablaba de ello”, mencionó Tohme.

Ahora el ministerio en St. Bernadette reúne información de tal manera que cualquier persona que venga a la parroquia buscando ayuda pueda ser referido a una agencia que puede ayudar. Ellos también ponen información con el número directo de atención de violencia doméstica dentro de los puestos en el baño de mujeres.

Tohme mencionó que no hay manera de saber cuántas personas han sido ayudadas con eso “pero voy a decir que cientos. Sucede todo el tiempo, y crear conciencia sobre la situación está de hecho ayudando a las personas”.

De acuerdo a la Coalición Nacional contra la Violencia Doméstica, las personas llaman a las líneas directas de atención de violencia doméstica en los Estados Unidos más de 20,000 veces en un día promedio. La coalición estima que 20 personas en los Estados Unidos experimentan la violencia doméstica cada minuto.

Jan Burdulis, que está involucrada con el ministerio de violencia doméstica en la parroquia St. Pascal, en 6199 W. Irving Park Road, dijo que su grupo trabajó con organizaciones parroquiales existentes, como el club de mujeres, cuando comenzó. Ahora están tratando de trabajar para traer materiales educativos para los jóvenes a St. Francis Global Academy, que está localizada en el campus de la parroquia, y al grupo juvenil parroquial, pero eso no ha logrado mucha tracción.

El año pasado, los miembros del ministerio instalaron una exhibición en los terrenos de la parroquia con siluetas de mujeres para representar a las víctimas de violencia doméstica. Ellos animan a los feligreses a tomar fotos y compartirlas en las redes sociales para crear conciencia, dijo Burdulis.

Dahm todavía viaja a las parroquias, hablando en las misas y llevando a cabo reuniones. En una reunión en marzo en la parroquia Sacred Heart en Melrose Park, 30 feligreses se presentaron. Quince se identificaron como víctimas de violencia doméstica.

Dahm dijo que el sermón que predica es “muy poderoso” (véalo en pvm.archchicago.org/human-dignity-solidarity/domestic-violence-outreach). En él, se enfoca en “Cuando pido ayuda”, un documento emitido en 1992 por los obispos católicos en Estados Unidos. El documento deja claro que la iglesia no espera ni requiere que alguien se quede en un matrimonio abusivo.

“El clero desconoce el tamaño del problema, o piensan que es muy controversial, o no escuchan nada sobre él”, mencionó Dahm. “Ellos no saben cómo hablar de él. El clero es el bloqueo. La gente lo entiende”.

Solo porque los sacerdotes no escuchan sobre la violencia doméstica no significa que no está pasando. Dahm señala que él tampoco había escuchado mucho de esto, hasta que se hizo consciente del problema y comenzó a hablar acerca de él. Entonces, dijo, la gente comenzó a acercarse a él en masa.

“Ellos saben si estas abierto a escucharlos”, mencionó Dahm. “Ellos pueden revelar un poco y ver como él reacciona. Si te ven compresivo y compasivo, se abrirán a ti”.

En caso de una emergencia, llame al 911 o llame a la línea directa nacional de 24 horas para la Violencia Doméstica al 800-799-7233 o 800-787-3224 TTY.

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