Área de Chicago

Nuestros tres nuevos obispos auxiliares

By Cardenal Blase J. Cupich
September 7, 2018

Obispo electo Mark Bartosic, obispo electo Robert Casey y obispo electo Ronald Hicks en la catedral del Santo Nombre el 31 de agosto de 2018. Foto: Karen Callaway/Catolico

El papa Francisco le ha dado a la Arquidiócesis de Chicago un gran regalo al nombrar tres nuevos obispos auxiliares para servir a la comunidad católica en los condados de Lake y Cook. Ellos serán ordenados el 17 de septiembre, la festividad de San Roberto Belarmino.

El obispo Ronald Hicks continuará como vicario general. El obispo Mark Bartosic se convertirá en vicario del Vicariato II. El obispo Robert Casey será el vicario para el Vicariato III, con el obispo Alberto Rojas moviéndose hacia el Vicariato I. Los obispos John Manz, Joseph Perry y Andrew Wypych continuarán en sus vicariatos actuales.

Los nuevos obispos son compañeros de clases, todos ordenados en 1994. Sin embargo, tienen una rica variedad de experiencias pastorales haciendo sus propias contribuciones únicas a la vida de la iglesia. Cada uno de ellos ha seleccionado un lema, que es una ventana a sus propias vidas espirituales, pero también reveladores de cómo ellos podrían enfocar su nuevo ministerio como obispos. Con el tiempo, estoy seguro de que dirán algo de sus razones para sus lemas, pero quiero ofrecer algunas palabras sobre cada uno.

El obispo Hicks ha seleccionado el famoso saludo atribuido a San Francisco de Asís. Aparecerá en español como “Paz y Bien”, que es también el nombre del programa de formación de fe de Nuestros Pequeños Hermanos, la red de orfelinatos donde el obispo Hicks sirvió durante cinco años. Su amor por la cultura latina y especialmente su preocupación por los jóvenes serán grandes valores en la medida que continúa como vicario general.

El lema del obispo Bartosic, “Yo seré su padre”, que aparecerá en latín como Ego Ero Ei in Patrem, es tomado de 2 Samuel 7:14. Esta es la promesa que Dios da al llamar a David a pastorear al pueblo, prometiendo fidelidad eterna.

La frase completa en este verso continua: “y él será mi hijo”. Dios cumple esa promesa hecha a David en Jesús, que escucha las palabras en su bautizo por Juan, “Este es mi Hijo amado”, pero también mientras llama a Dios “Padre” en su oración y en la Cruz.

El obispo Robert Casey ha seleccionado “Into Your Hands” (“En tus manos”), las palabras que Jesús habló mientras respiraba su último suspiro y encomendaba su espíritu al Padre. Estas simples palabras evocan un sentido de confianza perdurable, una apertura a hacer lo que Él pida , muy parecido a las palabras en nuestros labios cuando decimos la Oración del Señor.

El papa Juan Pablo I, conocido como el papa sonriente, contó, según reportes, una historia en una de sus últimas audiencias que viene a la mente mientras reflexiono sobre el carácter y los dones espirituales de estos tres hombres. Reunidos alrededor del papa, quien sirvió solamente 33 días, estaba un grupo de niños, y él les dijo esta historia acerca un gran rey.

“Un día, el gran rey decidió que estaba harto de todos los cortesanos reales y quería visitar la aldea más pobre en su reino. Instruyó a aquellos preparando el viaje que a su llegada debían traerle al niño más pobre que vivía allí. Así que llegó el día cuando viajó a la villa con su séquito real. Al entrar, se le presentó un jovencito con el pelo revuelto y vestido en harapos. El rey hizo que sus sirvientes abrieran cofres grandes llenos de monedas de oro y le dijo al jovencito: ‘pequeño joven, puedes tener tantas de estas monedas de oro como puedan sostener tus manos’. El abandonado niño con ojos muy abiertos avanzó y comenzó a evaluar cómo podía levantar la mayor cantidad posible de monedas en sus manos. Luego, de repente, se detuvo, colocó sus manos detrás de su espalda, y dijo al gran rey, ‘No su majestad. Usa tus manos, son más grandes’”.

Todos estos tres nuevos obispos han comenzado su vigésimo quinto año como sacerdotes este año, sirviendo con distinción y gracia en una variedad de capacidades. Ellos han seleccionado lemas que reflejan esperanza acerca del futuro, el amor perdurable de Dios y confianza en la Divina Providencia. Una y otra vez han pedido a Dios que los sostenga porque, como el jovencito en la historia, ellos saben que sus manos son más grandes.

Por favor oren por ellos y por mí.

 

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