Área de Chicago

El cardenal Cupich y personal médico de Loyola hacen un llamado a los legisladores a tomar acción con proyecto de ley sobre las armas

By Joyce Duriga, Chicago Catholic
April 20, 2018

El cardenal Cupich, junto al Dr. Dr. Mark Cichon, el Rev. Michael Hayes y otros miembros del personal médico de Loyola Medicine hicieron un llamado a nuestros legisladores para que anulen el veto del gobernador Bruce Rauner a la proposición 1657. Foto: Karen Callaway/Católico

Durante una conferencia de prensa el 17 de abril en el Centro Médico Loyola en Maywood, el cardenal Cupich hizo un llamado a los legisladores de Illinois para que aprueben un proyecto de ley que intensifica las restricciones a los dueños de tiendas de armas y ayuda a detener el flujo de armas ilegales que entran en Illinois.

“Estamos unidos para exigir que aquellos que elegimos tengan el valor moral de tomar los pasos que puedan para salvar vidas – quizás no todas las vidas, quizás no todos los días, pero pregunten a aquellos que están afligidos si su hijo, su hermano, su madre no merecía hacer el esfuerzo”,  dijo el cardenal a los medios de comunicación, desde un estrado donde lo acompañaron doctores y enfermeras que trabajan en los departamentos de emergencia y trauma de Loyola.

“Estos profesionales de la salud de emergencia y trauma, así como asociados de cuidado pastoral están más que listos para discutir cómo deberíamos sopesar el precio de las vidas perdidas, mermadas por lesiones y afligidas por la pena y el miedo, contra el derecho a vender armas en tiendas de las que se nos dice que es ‘muy costoso’ otorgar licencias”, señaló el cardenal Cupich. “Así que hago un llamado a los oficiales electos de Illinois para que los escuchen, ellos son los verdaderos expertos en el control de armas, y actúen para ver SB 1657 convertirse en ley”.

El Proyecto de ley del Senado 1657 es un intento por combatir la violencia con armas al pedir que los comerciantes de armas obtengan licencia del estado. También requiere que los dueños de tiendas de armas realicen revisiones de antecedentes a los empleados; capaciten a los trabajadores sobre cómo detectar compras a través de terceros, en las cuales un cliente compra un arma para alguien más; e instalen equipo de vigilancia por video. Las llamadas tiendas “big-box” están exentas de la legislación.

La medida fue aprobada en el Senado en abril de 2017 con una votación de 30-21 – lo mínimo que se requiere para aprobar – y fue aprobada en la Cámara de Representantes en febrero con una votación de 64-52. El gobernador Bruce Rauner vetó la legislación en marzo antes de las elecciones primarias, y el Senado aceptó ese veto cuando se reunió de nuevo después del receso de primavera, dejando a la cámara con 15 días para intentar un voto de anulación. Dicha acción requeriría una mayoría de las tres quintas partes – 36 votos.

Si el Senado tiene éxito anulando el veto del gobernador, entonces la legislación se mueve a la Cámara de Representantes, que tiene 15 días y necesita 71 votos para anular el veto de Rauner.

En 2016, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades reportaron que más de 36,000 personas fallecieron de lesiones relacionadas con las armas de fuego en Estados Unidos, incluyendo 1,490 muertes en Illinois.

Como centro de trauma de nivel 1, Loyola es un epicentro de la epidemia de violencia con armas. El departamento de emergencias trató a 283 víctimas de disparos en el año fiscal 2017; casi el doble que en 2015.

“La violencia con las armas es una epidemia de salud pública en Estados Unidos”, dijo el Dr. Mark Cichon, presidente del Departamento de Servicios de Medicina de Emergencia de Loyola. “Como un centro médico académico, creemos que ha llegado el momento de tratar esta epidemia de salud pública como cualquier otro problema de salud. Necesitamos realizar investigaciones y tomar un enfoque científico para combatir la violencia con las armas”.

Cuando el clima es más cálido el número de víctimas por armas se eleva, señaló Cichon. Los doctores y enfermeras se apresuran a atender a los heridos mientras los capellanes y cuidadores intentan consolar a las familias. 

“Estamos en la primera línea del campo de batalla. Esto tiene un impacto para nosotros. Pero mucho peor, está teniendo un impacto en nuestras comunidades y la sociedad en general”, dijo. 

Loyola no es el único hospital en el área de Chicago que trabaja para llegar a las causas de raíz de la violencia, dijo el Rev. Michael Hayes, quien los fines de semana es capellán en el departamento de emergencias. Ellos se unen para oponerse a la violencia.

“El proyecto de ley de licencias para los comerciantes de armas es una medida de sentido común que requerirá que los comerciantes de armas tengan los mismos estándares que muchos otros negocios”, dijo Hayes. “Es una solución a la que le ha llegado su momento”.

Las estadísticas en años recientes muestran que la violencia con armas está empeorando y que todos los que son tocados por ella son impactados por el trauma.

“Nosotros como cuidadores apoyamos a individuos y familias a través de pérdidas devastadoras todos los días. El trauma con armas envuelve a familias enteras en la miseria y la ira, miedo, shock y stress que altera la vida”, dijo Hayes. “La epidemia de violencia con armas que tenemos en el área metropolitana de Chicago roba todo con impunidad”.

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