Área de Chicago

La hermana Jean se convierte en embajadora nacional de Loyola, y de Dios

By Joyce Duriga (Chicago Catholic)
March 28, 2018

La hermana Jean Dolores Schmidth abraza a un jugador después de ganar un juego contra la Universidad de Miami el 15 de marzo en Dallas. Foto: Cortesía Universidad Loyola/CNS.

Cuando el equipo de baloncesto varonil Ramblers de la Universidad de Loyola ingresó al Torneo NCAA por primera vez desde 1985, el muy unido equipo de Chicago fue lanzado al centro de la atención nacional.

Después que el equipo ganó su primer juego contra los Miami Hurricanes el 15 de marzo, el centro de atención se volvió sobre su capellán, la hermana BVM Jean Dolores Schmidt. La monja de 98 años se convirtió en la fan favorita de todos, haciendo una aparición en Good Morning America y respondiendo entrevistas de medios de comunicación nacional como ESPN y el New York Times, por nombrar solo algunos. Su historia ha sido compartida en las redes sociales y ha sido reportada por casi todos los principales medios noticiosos alrededor del país.

Su sonrisa fácil, energía natural y entusiasmo han cautivado a personas en todo el mundo. Ella también trajo un poco de Dios al torneo nacional, compartiendo sus oraciones para, y con, el equipo.

Mientras los medios de comunicación del mundo están cautivados por la historia de esta pequeña monja, en Chicago hace ya bastante que es una leyenda viviente.  

Hasta que estuvo fuera de acción a finales del año pasado con una cirugía de cadera después de una caída, la monja de 5 pies de estatura podía ser vista en cada partido local del equipo. A menudo vestida con ropa de Loyola y usando sus zapatos deportivos color granate marca Nike con agujetas doradas que tienen la palabra “Sister” (hermana) cosida en el talón de su zapato izquierdo y “Jean” cosida en el talón de su zapato derecho.

Después de la rehabilitación, la hermana Jean regresó a los dormitorios universitarios, donde reside junto a los estudiantes y da servicio como capellán.

Nacida en San Francisco en 1919, la hermana Jean jugó baloncesto cuando estaba creciendo y en 1937, se unió a las Hermanas de la Caridad de la Beata Virgen María en Iowa. Tenía 18 años. Ella enseñó en escuelas primarias y también fue voluntaria como entrenadora en las escuelas públicas de Los Ángeles cuando estaba enseñando en esa ciudad.

En 1961, la hermana Jean tomó un trabajo enseñando en Mundelein College, la universidad para mujeres ubicada al lado de Loyola en Rogers Park. Mundelein se fusionó con Loyola en 1991 y justo unos años más tarde, en 1994, la hermana Jean se convirtió en capellán del equipo masculino de baloncesto. 

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