Área de Chicago

Jóvenes de Santa Sabina e Inmaculada Concepción acuden a marcha contra la violencia de armas

By Ariane Moya
March 28, 2018

“Con nuestra unidad, las historias que el público nunca quiso escuchar están siendo puestas al frente” dijo Emma González a los jóvenes de escuelas católicas y públicas en su visita por Chicago. Foto: Cortesía del padre Manuel Dorantes.

Miles de jóvenes de toda la nación viajaron a Washington D.C. para participar en la llamada “Marcha por nuestras vidas” (March for Our Lives”) el 24 de marzo. El objetivo fue alzar la voz contra los tiroteos masivos en las escuelas que han afectado a familias alrededor de todo el país. Los sobrevivientes de la secundaria Marjory Stoneman Douglas fueron los organizadores de esta marcha después de sufrir una masacre el pasado 14 de febrero.

Emma González, David Hogg, Sam Zeif, y Cameron Kasky son algunos de los principales organizadores de la marcha. Ellos asisten a la secundaria que sufrió la masacre en Florida y han decido que el cambio es ahora. Emma y Sam visitaron Chicago el 17 de marzo para reunirse con jóvenes de las parroquias Santa Sabina e Inmaculada Concepción al sur de la ciudad.

“Con nuestra unidad, las historias que el público nunca quiso escuchar están siendo puestas al frente” dijo Emma González, “y nosotros los jóvenes estaremos marchando y hablando en DC para iluminar los problemas que América enfrenta al mundo. Juntos, haremos historia. Juntos, somos fuertes.”

“Se necesita un control de armas porque las balaceras y la violencia de armas se ha normalizado en nuestra sociedad” dijo Diego García, un joven de 16 años de la parroquia Inmaculada Concepción. “No habrá un cambio hasta que la gente de nuestro país abra los ojos y se den cuenta de que nosotros podemos ser el cambio de las futuras generaciones.”

Los jóvenes argumentan que algo se tuvo que haber hecho desde hace mucho tiempo ya que han ocurrido varios tiroteos en las escuelas; desde los 15 estudiantes en Columbine High School en 1999, pasando por los 33 estudiantes en la Universidad Virginia Tech en 2007, y los 27 niños asesinados en Sandy Hook en 2012. La hermana Consuelo Villanueva de Inmaculada Concepción dijo, “Tenemos que unirnos a la voz de los jóvenes que se están manifestando por el don de la vida. Apoyándolos en sus iniciativas que como jóvenes cristianos les preocupan.”

Los estudiantes quieren que los legisladores del país pongan más restricciones sobre el control de armas para que algo así no vuelva a ocurrir. Se han dado cuenta de que es necesario hacer un cambio y con su lema #neveragain “nunca más”, piensan luchar por sus derechos a la vida y en contra de las armas automáticas.

“Nuestra ciudad se ha convertido en un cementerio donde muchos jóvenes, culpables o no, han perdido sus vidas” dijo Lucy una voluntaria de Inmaculada Concepción de 15 años. “Estamos perdiendo vidas por culpa de las armas. Nuestro vecindario está viviendo con miedo de que algún día no regresaremos a nuestras casas.”

“Los jóvenes estamos tratando de crear conciencia y demostrar que tenemos una voz” dijo por su parte Ke’shon Newman, de 15 años, quien asiste a la parroquia de Santa Sabina, y tenemos que poner un alto a la violencia para hacer una diferencia.”

Jóvenes de las parroquias Santa Sabina e Inmaculada Concepción al sur de la ciudad se unieron a la marcha del 24 de marzo. Ellos decidieron unirse a la marcha y alzar la voz por aquellos de su comunidad que ya no pueden. Los jóvenes de ambas parroquias han sido testigos de la violencia debido a las armas de alto calibre en sus propias comunidades.

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