Área de Chicago

Escuelas locales revisan procedimientos de seguridad después de tiroteo

By Michelle Martin (Chicago Catholic)
March 28, 2018

Oficiales de policía en Parkland, Florida, entregan claveles el 28 de febrero cuando los estudiantes llegan a la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas por primera vez desde el tiroteo. Foto: Mary Beth Koeth, Reuters/CNS.

En los días siguientes al tiroteo masivo que mató a 17 personas en la Escuela Secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, escuelas secundarias católicas a lo largo de la Arquidiócesis de Chicago revisaron sus procedimientos de seguridad mientras psicólogos buscaban maneras de mitigar los efectos del trauma en los jóvenes.

Los directores recordaron a los estudiantes y padres de familia la manera en que las escuelas trabajan para mantener a los estudiantes seguros, y de qué manera los estudiantes pueden cooperar mejor con esos esfuerzos. Mientras tanto, Phil Andrew, el recién nombrado director de Iniciativas de Prevención de Violencia para la arquidiócesis, tenía previsto asistir a una reunión de directores de escuela secundaria a principios de marzo, dijeron los directores.

Los tiroteos en escuelas no son nada nuevo. Jocelyn Carter, una profesora asociada y directora de capacitación clínica en el departamento de psicología de la Universidad DePaul, estudiaba en la secundaria General McLane en Edinboro, Pennsylvania, en 1998, cuando un estudiante de octavo grado disparó al maestro John Gillette y a otras tres personas durante un baile en la Escuela Intermedia Parker, que comparte el campus con la escuela secundaria.

“Esto es algo que la gente no olvida, pero encuentra una manera para vivir con ello”, dijo Carter. Con el apoyo correcto, dijo, sobrevivir un trauma puede finalmente llevar al crecimiento. “La gente puede encontrar un nuevo sentido de propósito y dirección”.

Ese evento fue un factor en la decisión de Carter de estudiar psicología. En la escuela secundaria, quería ser periodista, pero encontró que los reporteros que vinieron a Edinboro después del tiroteo eran entrometidos.

Cuando el trauma afecta a toda la comunidad, la comunidad unida puede ayudar a sus jóvenes a sanar. Pero aquellos más afectados, como los estudiantes en Marjory Stoneman Douglas, necesitarán diferentes cosas en diferentes momentos.

“Ellos lo procesan de manera diferente en diferentes puntos de sus vidas”, mencionó Carter.

En Chicago, dijo, “tenemos tantos niños que han sido expuestos a la violencia de manera regular, y estoy preocupada que se pueden haber insensibilizado a ella”.  

La buena noticia, señaló, es que la mayoría de los adolescentes son resistentes, y se acercaran a amigos, padres u otras fuentes de apoyo cuando necesiten ayuda.

James Garbarino, que mantiene la presidencia Maude C. Clarke en psicología humanística en la Universidad Loyola de Chicago, está de acuerdo que la gran mayoría de los adolescentes que experimentan trauma se recuperaran. Aquellos que no lo hacen con frecuencia están preocupados por otros problemas a la misma vez, señaló. 

Los adolescentes que comenten actos de violencia horrendos son suceptibles de recibir ayuda, dijo Garbarino.

Garbarino, un católico que eligió enseñar en Loyola debido a su misión, dijo que la mala noticia es que los adolescentes enojados ahora pueden ir a la internet y encontrar validación para su enojo y un manual de estrategias para cometer actos violentos.

“Yo he entrevistado a un par de niños que iban camino a ser disparadores de escuela, pero fueron detenidos antes de que de hecho dispararán a alguien”, dijo. “La cobertura mediática y el imaginario colectivo del tiroteo de la escuela fue algo que ellos adoptaron como un guion cultural…Si eres un niño enojado, con problemas, esto es algo que esta allá fuera como una manera de responder a eso”.

Los estudiantes de la Escuela Secundaria Católica Marian en Chicago Heights pueden haber visto o escuchado acerca de varios tiroteos de escuela a lo largo de los últimos años, pero el de Parkland parece haber golpeado un nervio, dijo el director Steve Tortorello.

“Los niños en general ha estado mucho más alterados después de esta tragedia”, señaló. “Eso viene de la manera como esta generación está mucho más conectada. Ellos pueden conectarse directamente con los niños en Florida en Twitter y otras redes sociales”.

La escuela envió una nota a los padres el día después del tiroteo, señalando que guardias de seguridad armados que son oficiales de policía fuera de servicio o jubilados están en el campus todos los días desde temprano en la mañana hasta la noche, y la escuela ya planeó instalar un nuevo sistema de comunicaciones y altavoces que hará que sea más fácil para las personas en los salones de clases comunicarse con la oficina principal o los servicios de emergencia, señaló Tortorello.

El entrenamiento anual de la escuela en caso de un intruso armado ya estaba programado para mediados de marzo, dijo Tortorello.

El personal también está trabajando para garantizar que el campus permanezca seguro después de horas laborales, con los estudiantes que tienen alguna razón para estar en la escuela en el lugar donde tienen que estar y las puertas externas cerradas, mencionó.

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