Área de Chicago

Director de prevención de violencia se inspira en el papa

By Joyce Duriga (Chicago Catholic)
March 28, 2018

Phil Andrew, director de iniciativas de prevención de violencia

El mes pasado, la Arquidiócesis de Chicago anunció que el ex agente del FBI Phil Andrew sería su primer director de iniciativas de prevención de violencia. El puesto surgió del anuncio del cardenal Cupich en abril de 2017 sobre un esfuerzo para fortalecer el trabajo de los actuales programas anti-violencia en las parroquias y escuelas y otros ministerios arquidiocesanos como Mercy Home for Boys and Girls, Caridades Católicas y Kolbe House, el ministerio de cárceles de la arquidiócesis.

La carrera de Andrew con el FBI abarcó 21 años y más recientemente sirvió en la División de Chicago de la agencia como agente especial con un enfoque en la violencia con armas de fuego, contraterrorismo, contrainteligencia y manejo de crisis. Sus responsabilidades incluyeron manejar negociaciones de rehenes de alto riego, investigaciones de la Fuerza de Tarea Conjunta Contra el Terrorismo del FBI, capacitación de agentes especiales y servir como instructor adjunto y presentador.

Andrew y su familia asisten a la parroquia St. Francis Xavier en Wilmette.

¿Qué lo llevó a salirse de un cuerpo de seguridad a un puesto enfocado en la prevención de la violencia?

La iglesia, el papa y el cardenal Cupich tienen un mensaje importante y la arquidiócesis tiene un rol único, en un momento único en nuestra ciudad.  

El papa Francisco nos ha llamado a ser un hospital de campaña, esta imagen de nosotros saliendo y acercándonos al problema y conectándonos con la gente más afligida por el problema. Creo que él está diciendo esto porque cambia a ambos lados. Realmente ayudas a las personas que necesitan ayuda y cambias la narrativa para la persona que está dando la ayuda.

Puede comenzar como caridad, pero lo que aprendes es que estamos en una comunidad, y este es un prójimo y como prójimos todos realmente queremos las mismas cosas. Queremos oportunidad y queremos algo de independencia y queremos poder progresar y florecer y, para muchas personas, ver a sus hijos progresar y florecer, libres de violencia.

Este es un puesto nuevo creado por el cardenal Cupich. ¿Qué metas se le han dado?

Vamos a hacer todo lo que podamos como comunidad de fe católica para mantener a los niños seguros y libres de violencia.   

Resulta que este es un lugar grande y ya estamos haciendo muchas cosas involucradas en eso. La iglesia católica, la arquidiócesis y sus organizaciones han estado abordando las causas de raíz de la violencia durante cien años, en términos de pobreza, capacitación, consejería, cuidado de la salud mental, capacitación para madres nuevas. Estos están abordando causas de raíz.

¿Son tan extensos como podrían ser? ¿Hemos colaborado con nuestros socios tan efectivamente como podríamos de tal manera que sepamos dónde hay grietas? Creo que tenemos que explorar eso. ¿Hemos priorizado para tratar la gente más necesitada? Estas son preguntas difíciles. 

No creo que tengamos que comenzar tratando de abordar el 100 por ciento de la crisis. Si activamos el 10 por ciento e incrementamos la capacidad 10 por ciento, el motor está preparado y obtendremos mucho más del 10 por ciento de eso.

¿De qué manera nosotros, como iglesia, mejoramos lo que estamos haciendo ahora?

Al reconocer que estos son nuestros prójimos —el cardenal ha sido muy claro en esto— y que cada uno de nosotros tiene la oportunidad y la responsabilidad de hacer lo que podemos. Creo que la gente entiende eso. Ellos no saben cuál es el próximo paso y nos toca resolverlo.

El cardenal y yo hablamos en términos de gente, propiedad, parroquia, púlpito. Necesitamos un inventario de qué es lo que tenemos y cómo puede ser usado más efectivamente. ¿Hay una escuela vacía, hay un gimnasio vacío, hay una cocina de parroquia sin usar que puede ser utilizada por nosotros u otra organización con la que nos podemos asociar? Si tenemos un terreno, Urban Initiatives puede usar ese terreno para un programa de futbol si pueden contar con él durante cuatro noches a la semana. Pero tenemos que hacer que esté disponible.   

La iglesia, este cardenal, este papa y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos son voces fuertes de autoridad moral. Creo que podemos crear comunidad alrededor de ellos. Y podemos seguir el liderazgo de algunos niños realmente valientes y no tener miedo de seguirlos porque están haciendo un gran trabajo.

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