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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

-La importancia de las redes sociales para evangelizar a los jóvenes, un tema constante El Día de Liderazgo Pastoral fue espacio de encuentro

Texto: Redacción Chicago Católico

La unidad de la familia y la importancia de las redes sociales en la catequización fueron dos de los temas que sobresalieron en el Día de Liderazgo Pastoral celebrado el 22 de febrero en Guerin College Prep, al oeste de la ciudad.

Cientos de feligreses venidos de varias parroquias de la Arquidiócesis de Chicago asistieron a talleres y conferencias, pero también tuvieron oportunidad de estrechar contacto entre ellos, formar nuevas relaciones, discutir problemas comunes y planear estrategias.

Sobre el tema de la unidad familiar destacó la participación, temprano por la mañana, del padre Leo Patalinghug, quien dio la plática de apertura con el título “Grace Before Meals” (Dar gracias antes de la comida). El padre Patalinghug promueve la comida familiar como un espacio de reunión y comunión espiritual. Sacerdote de la arquidiócesis de Baltimore, el padre cocinó mientras daba su plática, inundando el auditorio con exquisitos aromas mientras lamentaba que las nuevas generaciones apenas sepan cocinar.

La pérdida de ese tiempo de unidad familiar que es cenar juntos es uno de los temas que aborda el sacerdote, quien es reconocido internacionalmente como conferencista, autor de libros (entre otros, Grace Before Meals), además de que mantiene el programa de televisión “Savoring Our Faith”.

Al finalizar su participación, el padre Leo conversó brevemente con Católico. Nos contó que su enfoque principal es la familia, el reunirse alrededor de la mesa a cenar.

“¿Qué tan importante es esto en los valores católicos?” le preguntamos.

“No es importante, es necesario” respondió. “La comunión es necesaria para la salvación, comulgar es comer con Dios y con sus hijos. Creo que hemos confundido los términos ‘importante’ y ‘necesario’. Lo que tenemos que hacer es traer de vuelta lo ‘necesario’ en esta perspectiva.”

“Nuestro trabajo ha sido conectar a las familias alrededor de la mesa” continuó el padre, “porque la familia es la iglesia doméstica, y lo que hacen en el hogar imita lo que se hace en la iglesia.”

Le comentamos que este es un gran desafío, por la forma en que vive la gente en la actualidad, que lleva agendas muy ocupadas.

“Nadie está más ocupado que Dios” dijo. “Y sin embargo Dios se toma el tiempo para estar con nosotros, nosotros tenemos la responsabilidad de tomarnos el tiempo de estar con Él. Responder a Él. Nos invita por una hora a la semana. Nos encanta poner excusas, pero el problema en verdad es el no tener hambre de lo que Dios tiene para nosotros. Porque creemos que lo que Dios nos sirve es aburrido. Pero en verdad, Dios nos da el mejor de los alimentos.”

“Pero no es solamente nuestra culpa” agregó, “la Iglesia tiene que aprender cómo presentar el mensaje de una manera que despierte en la gente el hambre de más.”

“Así que el problema está por todas partes, en el rebaño y entre los pastores” concluyó.

Inspiración para catequizar

El Día de Liderazgo Pastoral es también una magnífica oportunidad para los diferentes ministerios y publicaciones religiosas de promover su trabajo y hablar con la gente. Mientras caminábamos por los corredores y lobbies de la escuela encontrábamos personas venidas de Chicago y los suburbios, y el tema que más salió a relucir fue la necesidad de ponerse al día con las redes sociales, así como aprender a manejar las nuevas plataformas digitales, como una condición para poder acercarse a los jóvenes.

Por eso resultaron muy oportuna la charla del padre Manuel Dorantes, titulada “Los retos y bendiciones de las redes sociales” y la de Clarissa Aljentera, quien dio una exposición en inglés sobre cómo aprender a “navegar” en las redes sociales y utilizarlas para catequizar.

A propósito de eso, durante un descanso, nos acercamos a una mesa del comedor, donde un grupo de catequistas de Santa Rita de Cascia platicaban animadamente. Les preguntamos sus impresiones.

Para Marisa Vega, este es el primer año que asiste al Día de Liderazgo. “Disfruté mucho la plática del padre Leo, con su demostración de cocina. Quiero venir cada año para obtener inspiración que pueda usar en los salones de clase, ideas para motivar más a los niños.”

María Mena tiene un puesto más bien administrativo en Santa Rita, pero trabaja en estrecha colaboración con el grupo de catequistas. “Yo vengo cada año” dice. “Cada que vengo me nutro de lo que nos enseñan para poderlo llevar a nuestros grupos, más que nada a nuestros niños, y al grupo de papás. En este año, que es el de la familia, me voy encantada. Vamos a tener pronto nuestros retiros para primera comunión y aquí refrescamos las ideas”.

“No soy catequista” aclara por su parte Alma García, “pero soy asistente de la catequista.” García es estudiante de secundaria y es voluntaria en Santa Rita. “Estoy aquí aprendiendo, especialmente lo de los medios sociales, porque me ayuda a mí, le puedo enseñar a los niños que yo tengo en el grupo”.

“¿Crees que pueden usarse esos medios digitales para evangelizar?” Le preguntamos “Sí, como lo dijo el padre (Guillermo) Campuzano, él nos enseñó que podemos diseminar la palabra, podemos divulgar las palabras de nuestros sacerdotes en vez de que se queden solo en la parroquia.

En esto coincidió Daniel Reyes, de Misión San Juan Diego, en Arlington Heights. “Este evento da mucha información, los talleres han sido muy buenos, las pláticas del padre Guillermo (Campuzano) y el padre Manuel (Dorantes) tuvieron mucho mensaje y nos van a servir para poder seguir educando a los muchachos”.

El señor Reyes es maestro de catecismo en su parroquia. Él coincide en señalar la importancia de las redes sociales. “Es bien importante porque tenemos que conectarnos nosotros los papás con los jóvenes de hoy, con la tecnología y todo.”

“¿Usted siente que los muchachos sienten esta necesidad de ser evangelizados?” le preguntamos.

“Claro que sí” responde, “porque más y más estamos viendo que la tecnología nos está quitando la capacidad de interactuar personalmente con los jóvenes. Entonces es algo bien importante que tenemos que hacer como adultos, el conectarnos con los medios de su tiempo y en los medios de comunicación que están usando”.

Empezamos por cambiarnos a nosotros mismos

Después del almuerzo, los asistentes se reunieron con el vicario general de la arquidiócesis, Rev. Francis J. Kane en el gimnasio, para una sesión de preguntas y respuestas. El Rev. Asistió en representación del cardenal George.

Las preguntas fueron desde qué hace la Arquidiócesis de Chicago para que las parroquias sean accesibles a personas con necesidades especiales (“Tenemos que ser accesibles en todos los sentidos” dijo) hasta cómo lidiar con gente no católica que ataca los ideales católicos. “Empezamos por cambiarnos a nosotros mismos” respondió. Esto es parte de la tares de evangelización. El Papa habla de la alegría del Evangelio”. Dijo que si los católicos son vistos como gente aburrida no podrán ayudar a evangelizar. “Tienen que vernos con entusiasmo” agregó. “Traten de transmitir la Buena Nueva”.

Hubo también aquí el tema de las tecnologías digitales y cómo transmitir la fe a los jóvenes. “Los jóvenes necesitan la fe más que nunca” dijo. “Los medios sociales son como una navaja de doble filo. Son muy importantes, tienen grandes ventajas, pero pueden ser usados en formas nocivas”.

Habló de que ya se ven feligreses más jóvenes en las parroquias. “Antes, cada domingo veía un mar de cabezas grises, pero ha cambiado, ahora se ven niños y bebés. Las parejas se han vuelto jóvenes. Vivimos en una comunidad vibrante.”

De esta manera, los fieles católicos vivieron una jornada estimulante, llena de intercambio y aprendizaje que esperan llevar sus parroquias. Hasta el próximo año.