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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Esperanza y alegría en la comunidad hispana

Michelle Martin

Cuando las cortinas de la Logia de las Bendiciones de la Basílica de San Pedro se agitaron y el papa Francisco (anteriormente cardenal Jorge Mario Bergoglio de Buenos Aires) salió, los católicos latinos en los Estados Unidos y en toda América Latina se quedaron tan sorprendidos como todos los demás.

El obispo auxiliar Alberto Rojas, el enlace del Cardenal George con los católicos hispanos, calificó de “refrescante” la elección del papa Francisco.

“El hecho de que sea el primer latinoamericano, el primer Francisco, el primer jesuita, es muy emocionante”, comentó el obispo Rojas en un correo electrónico. “Obviamente hay esperanza y alegría cuando te enteras que el nuevo papa puede tener una comprensión más cercana de la realidad latinoamericana porque nació y se crió en un país latinoamericano y pobre, porque su lengua materna es el español y su experiencia personal es la experiencia de muchos latinos y no latinos por igual en todo el mundo”.

En una iglesia de la zona norte, las apuestas estaban con el cardenal Marc Ouellet, antiguo arzobispo de Quebec y actual prefecto de la Congregación para los Obispos del Vaticano.

“Los cuatro diáconos de la iglesia hablábamos y pensamos que sería el canadiense”, dijo el diácono Efraín López, uno de los cuatro diáconos hispanohablantes de la Parroquia de la Resurrección, en el 3043 N. Francisco.

Martin Atilano, director de educación religiosa en la Parroquia de San Galo, en el 5500 S. Kedzie, está encantado y sorprendido.

“Él no estaba en la lista que todo el mundo estaba considerando”, dijo.

Pero tiene sentido tener un papa latinoamericano, comenta Atilano, ya que “ese es el epicentro del catolicismo en el mundo. América Latina es el continente de la esperanza para la fe”.

Cifras ampliamente citadas afirman que América Latina es el hogar de casi el 40 por ciento de los 1,2 millones de católicos del mundo, y según el World Factbook de la CIA, Argentina es 92 por ciento católica, aunque este documento señala que muchos no practican su fe.

En toda América Latina, las iglesias evangélicas protestantes y el secularismo han ido avanzando, afirma Atilano, quien nació en México, pero piensa que el Papa Francisco puede ayudar a revertir esa tendencia.

Ha tenido un buen comienzo, al mostrar una humildad sorprendente, dijo Atilano.

“Él es muy humilde y ha demostrado, con señales inequívocas, que es muy bueno para elegir de manera preferencial a los pobres”, dijo. “La iglesia tiene que ser profética, pero también tenemos que dar testimonio de lo que predicamos. No llevaba ropa elegante. Conservó sus propios zapatos. No salió con los brazos en alto. Invitó a la gente a orar”.

López dijo que el hecho de pedir las oraciones de las personas en la Plaza de San Pedro, y hacer una reverencia para recibirlas, le pareció una señal importante.

“Ser humilde… la gente se fija en eso”, dijo.

Todo eso impactó a los argentinos en cuanto al carácter del hombre que conocieron como Arzobispo de Buenos Aires, comentó Candelaria Beltrami, quien nació en Argentina y llegó a la zona de Chicago cuando era niña. Regresó a Argentina para estudiar la universidad y la carrera de leyes y ahora trabaja como ayudante de un senador argentino.

Nadie en Buenos Aires esperaba su elección, dijo, y cuando su nombre fue anunciado, “todos nos quedamos sorprendidos, viéndonos unos a otros”.

Pero entonces empezaron a sonar las campanas y las bocinas de los coches comenzaron a pitar y las personas llenaron la catedral para rezar, dijo.

Su hermana Florentina Beltrami, en la Facultad de Derecho de Buenos Aires, dijo que la misa en la catedral la noche del 13 de marzo “estuvo tan concurrida que no podía uno moverse”. Florentina Beltrami comenta que también se levantó para ir a una vigilia en la catedral a las 3:30 a.m. el 19 de marzo antes de ver la misa inaugural del Papa Francisco con sus amigos a las 5:30 a.m. hora local.

Al igual que Atilano, Candelaria Beltrami ve la elección del Papa Francisco como una oportunidad para que la iglesia recupere a personas que han dejado de practicar su fe.

Como hombre, dijo, el papa Francisco es muy fuerte y no se alejará de sus convicciones; en Argentina era conocido por enfrentarse al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y del ex presidente, su difunto esposo, Néstor.

También es muy humilde, en Buenos Aires, no sólo tomaba el autobús, también respondía su propio teléfono e hizo tiempo para todo el mundo, afirmó Candelaria Beltrami.

“Él ahora pertenece al mundo, y es perfecto para el trabajo”, dijo. “Él sabe lo que se siente estar en una situación donde las cosas no son 100 por ciento las mejores”.

“Con suerte, eso es lo que la iglesia necesita en este momento”, dijo Florentina Beltrami. “El hecho de que venga de un país del Tercer Mundo hace la diferencia. Él sabe lo que se siente estar con los pobres”.

Siomara Meléndez, un feligresa de Santa Ana, en el 1820 S. Leavitt St., dijo que estaba muy sorprendida cuando se enteró de que el nuevo papa era de Argentina.

“Me siento muy feliz”, dijo Meléndez. “Por primera vez, la iglesia tiene un papa hispano. Él representa a toda la Iglesia, especialmente a los hispanos. Sabemos que Dios siempre envía lo mejor para la iglesia y el pueblo”.

Meléndez dijo que no podía señalar la diferencia entre tener un papa hispano y tener un papa de habla inglesa, o un papa europeo o uno africano. Podría tener algo que ver con tener al español como su primera lengua, al igual que millones de católicos hispanos en Estados Unidos y en América Latina.

“Él ha experimentado los sentimientos de la gente”, dijo Meléndez. “Él es como nosotros”.

A Meléndez le ha gustado lo que ha visto del Papa Francisco hasta el momento, desde la elección de sus vestiduras sencillas hasta el hecho de que recogió su propio equipaje.

“Creo que de esta manera, podemos ver todas las cosas que quiere cambiar”, dijo. “La primera vez que se presentó ante el pueblo, cambió un montón de cosas”.