El Año de la Misa Dominical inició en las parroquias el 1 de julio La segunda fase del Plan Pastoral Estratégico pretende profundizar el fervor eucarístico
El segundo año del Plan Pastoral Estratégico está en marcha y tiene como eje central de sus esfuerzos la misa dominical. El Vicario General Monseñor John Canary dio inició al Año de la Misa Dominical el 19 de junio durante la celebración primaveral del Día de los Sacerdotes en el salón Lexington House de Hickory Hills, celebración anual a la cual asistieron más de 400 sacerdotes. El objetivo del Plan Pastoral Estratégico es incorporar a la vida de la Iglesia católica, de una manera más profunda, a todos los católicos bautizados a lo largo de sus vidas. El año uno se centra en los adolescentes y adultos jóvenes; el año dos se enfocará en la misa dominical; el año tres tendrá como eje a los padres de familia; y el año cuatro a los sacramentos.
En materiales escritos para este año, Monseñor Canary escribió: “La intención central del Año de la Misa Dominical es reclamar la importancia vital de nuestra adoración semanal y, por tanto, recuperar la motivación para participar en ella. En última instancia, esto tiene que ver con la vida misma de la fe que compartimos, nuestra existencia en Dios”.
Al igual que en el año anterior, cada parroquia ha de ejecutar el plan en la forma que resulte más adecuado para su comunidad. Las agencias de la Arquidiócesis ofrecerán materiales e información a las parroquias para cada uno de los años temáticos. Un comité directivo arquidiocesano recogerá ejemplos de las mejores prácticas de las parroquias en estos aspectos y los distribuirá como modelos para que otros los utilicen.
Monseñor Canary compartió con los asistentes que alrededor del 23% de los católicos participan en misa con regularidad; de 21 a 24 % participan una vez al mes; el 25 % participa durante la Pascua y la Navidad y un 25 a 30 % de los católicos bautizados han dejado la iglesia. Comentó que durante el Año de la Misa dominical la arquidiócesis se centrará en los dos primeros grupos, debido a que la motivación y la fe de ambos es lo suficientemente fuerte que este esfuerzo para renovar y profundizar puede tener un efecto duradero.
En el curso de su investigación, el comité directivo encontró que las parroquias están en una constante búsqueda de materiales y recursos educativos para ayudar a mejorar su experiencia y comprensión de la misa dominical.
El comité también supo que los testimonios de la misma gente en torno a la Misa dominical son una poderosa influencia en su motivación para asistir.
Para responder a esto, el comité desarrolló el programa de Círculos de Testimonios para las parroquias y “Pan de Vida”, una “autobiografía eucarística”, escrita por el Padre Luis Cameli. Los Círculos de Testimonios es un programa para el personal parroquial basado en “Pan de Vida”, que les ayuda a reflexionar y a orar acerca de su motivación para asistir a la Misa Dominical y sobre el poder que tiene la Eucaristía en sus vidas.
“Pan de Vida” está disponible en inglés y español. Todos los demás materiales para el año están disponibles en inglés, español y polaco.
“La Eucaristía nos conecta a Dios de una manera que no lo logra ninguna otra cosa”, dijo Olsen a Catholic New World durante el Día de los Sacerdotes. “Tenemos el privilegio de recibir el creador en todo lo que es — incluso de tomarlo en nuestras manos y recibirlo en nuestro cuerpo”.
El teólogo San Agustín afirmó que todas las personas tienen un hueco en su corazón, un vacío que sólo puede ser llenado por Dios. Olsen afirmó que podemos intentar llenar ese hueco con cosas como la comida, el alcohol y otras cosas más, pero que nada lo llena de manera tan completa y poderosa como lo hace Dios. “Esperemos que el enfocarnos en la misa dominical ayude a la gente a reconocer eso”, dijo, especialmente las personas que “van a misa solo por ir a misa” y a los que no asisten por la razón que sea.
“Yo sé que hay personas en mi parroquia que tienen hambre de un conocimiento más profundo”, dijo el sacerdote.
St. Hilary realizó recientemente una serie de estudios bíblicos que tenían como tema la misa vista a través del lente de las Escrituras, la cual atrajo a más personas de lo habitual, incluso a personas de otras parroquias.
“Creo que allá afuera hay un deseo por saber y espero que todo esto canalice ese anhelo", dijo Olsen.



