Honrando y sirviendo a los veteranos de Estados Unidos todo el año
Cada año, cuando celebramos con gratitud la libertad de nuestro país el día 4 de julio, recordamos nuestras luchas por la libertad y damos gracias por todos esos heroicos hombres y mujeres que fundaron nuestro país y preservaron nuestra libertad.
Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Chicago comenzó su travesía de 95 años por la historia en abril de 1917, cuando Estados Unidos se estaba preparando para entrar en la Primera Guerra Mundial. Fue entonces cuando 200 laicos católicos, incluidos muchos miembros de la Sociedad de San Vicente de Paul, pidieron al Cardenal George Mundelein, entonces Arzobispo de Chicago, que estableciera una agencia para atender al inmenso número de familias y personas pobres e indigentes, cuyas necesidades eran demasiado grandes y complejas, incluso para los miembros heroicos de la Sociedad de San Vicente de Paúl. El Cardenal Mundelein estuvo de acuerdo y Caridades Católicas inició su trabajo.
El compromiso de Caridades Católicas para dar techo a veteranos sin hogar y para restaurar su independencia y la dignidad humana condujo a Caridades Católicas en 2005 a revitalizar la Residencia Manor de Cooke reubicándola en el campus Hines con el fin de servir a veteranos en recuperación. El año pasado, 74 veteranos sin hogar que se encontraban luchando contra el alcoholismo o la drogadicción recibieron la atención que necesitaban para renovar sus vidas en un entorno estructurado.
Además, se estableció allí la residencia del Obispo Goedert para veteranos jubilados y sus cónyuges. Esta residencia ofrece apartamentos asequibles para adultos mayores, de 62 años o más de edad. Treinta y nueve apartamentos se reservan especialmente para veteranos militares de EE.UU. y sus cónyuges, ayudándoles a permanecer independientes.
El Campus de San León para veteranos en Chicago, construido en el sitio de la antigua parroquia de San León, en Chicago, fue inaugurado en 2007 como un producto de la Ley de Asistencia Integral a Veteranos sin Hogar del 2001, y formó parte de un programa piloto nacional para ayudar a los veteranos que tenían múltiples barreras para lograr la autosuficiencia. Gracias a este proyecto, 157 veteranos que estaban sin hogar, entre ellos 10 mujeres, consiguieron un hogar seguro y cálido el año pasado para sanar y renovar sus vidas para enfrentar el futuro.
Iniciado en 2009 gracias a una beca del Departamento de Trabajo de EE.UU., nuestro Proyecto de Empleo para Veteranos (VEP, por sus siglas en inglés) ofrece a todos los veteranos que participan en alguno de los programas de Caridades Católicas, y a los que viven en la comunidad, servicios individualizados de preparación para el empleo con el fin de desarrollar las destrezas y conseguir los servicios sociales que son esenciales para tener éxito en la obtención y mantenimiento de un empleo. El año pasado, el programa colocó a 117 veteranos en puestos de trabajo: una tasa de éxito del 77 por ciento. Después de seis meses, el 78 por ciento de esos veteranos había conservado sus puestos de trabajo.
En 2009, Caridades Católicas abrió también la Residencia Papa Juan Pablo II para Personas con Discapacidad en el mismo campus. Cada residencia y el campus ofrece una gran variedad de servicios sociales, incluida la capacitación para el empleo y servicios de orientación.
Recientemente, el 15 de junio de 2012, celebramos un nuevo hito en nuestra historia de servicios a los veteranos de los Estados Unidos, ya que llevamos a cabo nuestra Cena Inaugural de los Veteranos en Necesidad en el Union League Club de Chicago. Este evento anual proporcionará apoyo permanente a los muchos servicios que Caridades Católicas ofrece a los veteranos.
Caridades Católicas comparte un vínculo especial con todos los veteranos. Desde nuestra fundación en los inicios de la Primera Guerra Mundial en 1917, a través de la Gran Depresión y de numerosos conflictos, y hasta la fecha, Caridades Católicas de los condados de Cook y Lake ha servido fielmente a los veteranos y a sus familias. En tiempos de paz y en tiempos de guerra, les hemos dado orientación y consejo y los hemos ayudado cuando tuvieron que enfrentarse a la falta de vivienda, a la enfermedad, al desempleo, a los problemas familiares o a la depresión. Hemos caminado con ellos cuando buscaron empleo y vivienda, cuando tuvieron problemas financieros, cuando adoptaron a sus hijos y cuando celebraron bautizos, bodas y funerales.
Todos los días, celebramos y apoyamos el espíritu de valentía y de generosidad que impulsa a nuestros veteranos. Lo hacemos en el espíritu que nos impulsa a todos a ayudar a nuestros hermanos y hermanas en necesidad: “Caritas Christi Urget Nos: ¡La caridad de Cristo nos impulsa!”
¡Que Dios los bendiga a ustedes, a sus familias y a todos los veteranos!
Para obtener más información acerca de los programas de Caridades Católicas por favor visite: www.catholiccharities.net.



