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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

De la esclavitud a la liberación: un recuento del libro del Éxodo (Parte II)

Juan Carlos Farias

Oficina para la Catequesis

Parte I

Cuando he tenido la oportunidad de enseñar el libro del Éxodo, uno de los puntos que me gusta enfatizar es que este libro nos señala los pasos por los cuales un líder debe caminar para garantizar su formación como un verdadero líder. Estos pasos son Egipto, el desierto y la montaña. Si nos ponemos a investigar estas serán las divisiones que algunos especialistas sugieren en el estudio del Éxodo. Cuando señalo que estas divisiones nos sirven para identificar el caminar formativo de un líder es porque tanto Moisés como el pueblo tienen que pasar por esas etapas formativas para consolidarse como líder y como pueblo respectivamente. En la experiencia de Moisés, es claro ver que su experiencia primera de Egipto es traumática porque Moisés toma conciencia de que no cuenta con las suficientes credenciales para autoproclamarse líder. Esto es evidente cuando Moisés trata de intervenir en la pelea de dos hebreos que se estaban peleando. Uno de ellos le interpela diciendo: ¿Quién te ha nombrado jefe y juez entre nosotros? ¿Acaso pretendes matarme, como mataste al egipcio? Y el texto continúa diciendo que Moisés tuvo miedo, porque en realidad había cometido un asesinato tratando de defender a uno de sus hermanos hebreos que estaba siendo castigado por un egipcio (Ex 2: 11-14). Su reacción fue huir y alejarse del castigo del Faraón por haber matado a un egipcio. Moisés se interna en el desierto que le sirve como refugio y allí logra establecerse y formar una familia.

El simbolismo del desierto es en este caso el lugar del cambio y donde se establece y es formado como pastor. Para Israel es el lugar de la prueba y de preparación para ir al encuentro de Dios (Ex 15: 22-18:27). Bíblicamente el desierto tendrá una doble significación. Lugar de muerte y donde se encuentran los demonios (Lv 16: 21) pero también es un lugar de purificación y preparación que anticipa el encuentro con Dios y la misión. Y por último, la montaña que simbolizará el lugar de encuentro con Dios (Ex 3 y 19). El profeta Elías también pasará por esas mismas etapas aunque para él no es Egipto sino Jezrael en el Reino del Norte. Elías también tiene que huir al desierto para salvar su vida y luego llegara al monte Horeb donde tendrá el encuentro con Dios (1 Re 19).

Nosotros también tenemos nuestros Egipto o lugares donde enfrentamos el conflicto y al no sentirnos preparados lo suficiente para enfrentar la adversidad huimos, lo que es natural. Es por ello que el desierto o tiempo de formación se hace importante e indispensable. El desierto es el lugar donde nos despojamos de todo aquello que no nos sirve, es el lugar donde comenzamos a definir nuestra vida y donde se toman decisiones importantes que influirán para nuestro futuro. Los tiempos de estas etapas ciertamente que no están determinados y definidos, a algunos nos tomarán más tiempo que a otros, pero sin duda ese tiempo nos prepara para el encuentro con Dios en la montaña. Allí Dios nos indicará el plan que tiene para nosotros y la misión que será encomendada. Ciertamente el encuentro con Dios será de la manera más inesperada, como lo indican los textos bíblicos, para Moisés fue a través de una zarza ardiendo, para Elías fue a través de un fenómeno natural, para nosotros será de igual manera.

El libro del Éxodo, como he mencionado ha sido dividido por algunos biblistas de acuerdo a su estructura geográfica. La tercera parte de este libro comienza a partir del capítulo 19 que es la parte de la montaña y será la sección que contará con las leyes para el pueblo de Israel. El tema central será la Alianza que Dios hará con el pueblo de Israel:

“Han sido testigos de lo que hice con los egipcios y de cómo a ustedes les he guiado hasta mí, trayéndolos como en alas de águila; por tanto, si a partir de ahora me obedecen y guardan mi alianza, ustedes serán mi pueblo predilecto entre todos los pueblos, pues toda la tierra me pertenece; serán para mí un reino de sacerdotes, una nación consagrada.” (Ex 19: 4-6)

En esta sección no solamente encontraremos los diez mandamientos que es la parte mas conocida (Ex 20) también se nos presentará el Código de la Alianza (20: 22 – 23: 19) que es una colección de prescripciones religiosas, morales y sociales para Israel. Si vemos de manera cercana, son leyes que ayudarán al pueblo a tener un trato más digno y humano con sus semejantes. Muchas de estas leyes dejan translucir situaciones muy antiguas que se vivían en los pueblos vecinos y en el propio Israel. Reflejan que la familia y el grupo étnico es la base social así como la agricultura y la ganadería son también los medios de subsistencia básicos. Otras leyes que serán importantes y que están establecidas en este libro de Éxodo son las leyes o instrucciones sobre el santuario y el culto (Ex 25: 1 – 31:17) y que se volverán a mencionar en Ex 35: 1-39:31 para su ejecución.

Esta presentación sobre el libro del Éxodo ha sido un poco apresurada. Pero simplemente trata de ser un aperitivo para nuestra Semana Bíblica 2012 que tendremos este mes de junio y a la cual hemos invitado a la biblista española Junkal Guevara. Ella nos hará disfrutar a profundidad algunos de los rasgos más importantes de este libro y que para la tradición judía como para la Iglesia católica este libro se ha convertido en la pieza principal de muchas de nuestras celebraciones festivas y sacramentales. Para información más detallada por favor vea la sección Calendario en la página 20.