For Greater Glory trae de vuelta la guerra de los cristeros
For Greater Glory (Cristiada en México) es la historia nunca antes contada de la guerra de los cristeros en México (o "Cristiada"), de 1926 a 1929, entre el gobierno de México y los católicos de ese país (la participación específica de los clérigos, la jerarquía católica o de Roma es menos clara). Los hechos son históricamente correctos y algunos personajes de la película son personalidades reales de esta lucha.
La mayoría de los estadounidenses nunca había oído hablar de la guerra de los cristeros, y, según parece, ¡muchos mexicanos tampoco! ¿Por qué? Es entendible que, debido a que esta guerra hace que el presidente Calles y el sistema entonces imperante en México luzcan mal, no se le haya incluido en los libros escolares de historia. La aplicación brutal que el presidente Calles hizo de las leyes anticlericales, la expulsión de sacerdotes extranjeros, la prohibición de las misas católicas y de los sacramentos, así como la matanza directa de muchos sacerdotes resultaron en una represión extrema y en una completa negación de la libertad religiosa. Calles pensó que los católicos se doblegarían ante semejante presión. Pero no ocurrió tal cosa. Los "cristeros" tomaron las armas y se defendieron, habiendo clérigos entre ellos. "¡Viva Cristo Rey!" era el grito de guerra de los resistentes, de los luchadores y de todos los fieles católicos. Calles, al igual que los comunistas en la China actual, fundó una "Iglesia nacionalista" cismática.
Al comienzo de la película los personajes muestran una ligera actitud desinteresada y de disgusto hacia las políticas anticlericales, de: “eso no puede suceder aquí”, “no va a resultar tan malo”, la cual se deteriora rápidamente en una situación mucho más grave. Esta progresión temprana de eventos está bien lograda: resulta rápida y devastadora, pero a partir de ahí la película de 137 minutos de duración se vuelve un tanto lenta. La película comienza como una especie de ensamble, pero poco a poco se centra en la historia del general cristero Velarde (Andy García).
La dirección épica de las locaciones y del vestuario son una propuesta perfecta, pero la fotografía, aunque es muy vistosa, resulta algo molesta y titubeante con demasiadas tomas de cámara en mano en todos los lugares equivocados. Una pobre dirección y edición hacen que el buen elenco en ocasiones luzca mal.
Por otro lado se supone que de forma automática sintamos simpatía por los católicos y que nos identifiquemos con ellos, lo cual no parece lograrse, excepto a un nivel intelectual. Creo que muchos no católicos (¡e incluso algunos católicos!) llevarán al cine sus “quejas contra el bagaje de la Iglesia católica”. Pero ese no es problema de los realizadores —mientras los quejosos no animen a Calles—.
Lo que le falta a For Greater Glory en destreza cinematográfica, lo compensa con ambición para abordar un tema asombrosamente oportuno. La película no fue programada para coincidir con los desafíos que tenemos actualmente a la libertad religiosa en este país. Se terminó hace algunos años y su exhibición se vio retrasada. Al igual que October Baby, que tuvo sus propios problemas de realización, For Greater Glory, también tiene éxito en ciertos niveles y se encuentra firmemente en la categoría de las películas que se deben ver.
¡Viva Cristo Rey!



