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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Un balance después de la Cuaresma

Padre Marco A. Mercado

Director Oficina para Católicos Hispanos

Queridos hermanos y hermanas:

Con el gusto de siempre los saludo en esta bella temporada Pascual. Increíblemente han pasado ya los tiempos cuaresmales y la Semana Santa. Con mucha alegría pude ser testigo de las misiones, retiros, encuentros, formaciones y muchos otros tantos eventos que casi todas nuestras parroquias realizaron durante el tiempo de la Cuaresma. Tengo que manifestar mi agradecimiento y admiración a todos nuestros sacerdotes y especialmente a nuestros párrocos, que promovieron y facilitaron el sacramento de la reconciliación o confesión en todas las parroquias de la Arquidiócesis.

En este año, dedicado a la juventud de una manera muy activa, muchas parroquias tuvieron “Pascuas Juveniles” es decir, retiros de jóvenes y adolescentes basados en los misterios del Triduo Pascual. Es increíble como hace algunos años eran sólo unas dos o tres parroquias las que tenían los viacrucis vivientes y ahora son más de cincuenta, y muchas ahora comienzan a hacerlo juntas, lo que da un gran sentido de unidad interparroquial. Mucho he podido aprender de las diversas devociones de nuestros países y cómo cada una de ellas, nos lleva a vivir muy profundamente el gran misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Una de las alegrías más grandes que siento, es que ya es una realidad que la comunidad hispana asiste casi en el mismo número, o posiblemente más, al Domingo de Pascua que al Domingo de Ramos. ¿Y por qué digo esto? Porque normalmente nuestras parroquias Hispanas se llenaban o se llenan mucho el Miércoles de Ceniza, el Domingo de Ramos y el Viernes Santo, pero no era así para la Vigilia Pascual y el Domingo de Pascua, sin embargo esto ha cambiado, lo que indica que dada vez más como comunidad hemos profundizado en el misterio Pascual, que no nos deja solamente en el sufrimiento, sino que nos lleva a la experiencia de la resurrección y con ello al compromiso de la acción.

La comunidad Hispana cada día más tomamos un sentido de pertenencia y compromiso aquí en los Estados Unidos, cada día más y más personas de todas las edades se involucran activamente en la vida parroquial, estos son signos de vida y grandes atractivos para que aquellos que por cualquier motivo han dejado de practicar la religión regresen nuevamente a casa. Mucho de esto es gracias al trabajo incansable de nuestros sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos y líderes laicos, que trabajando en equipo, en comunidad estamos haciendo presente el deseo del Vaticano II, que es llevar la fe a la vida diaria, pero no una fe pasiva, sino una fe transformadora, una fe que da vida e invita al cambio y la acción. Gracias a todos ustedes y por favor sigan apoyando mucho a sus comunidades parroquiales para que el Evangelio siga siendo proclamado y llevando más y más de nosotros a la felicidad verdadera que es Cristo Nuestro Señor. Les deseo que juntos nos preparemos para la gran fiesta de Pentecostés o Venida del Espíritu Santo de la que hablaremos en nuestro próximo artículo.

Gracias a todos por su amor y dedicación a la Iglesia y de una manera muy especial, por darle ese sabor latino a esta nuestra gran Arquidiócesis de Chicago.