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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Parroquias unidas para celebrar a la Virgen de Guadalupe

Texto: Julio A. Rangel

La noche del 10 de diciembre fue benévola con los peregrinos que caminaron desde sus parroquias hacia la iglesia de San Silvestre en Logan Square. Benévola porque el frío apenas se dejó sentir; pero sobre todo, benévola porque su fe se vio recompensada en la festividad de la Virgen de Guadalupe.

Feligreses de seis parroquias pertenecientes al decanato A: San Silvestre, San Marcos, San Juan Berchmans, Maternidad BVM, Nuestra Señora de Gracia y Resurrección, se unieron por primera vez para conformar la Federación Guadalupana del Norte de Chicago. La idea de dicha agrupación es fortalecer los lazos de la fe guadalupana entre estas parroquias, así como crear una red que permita a los parroquianos conocerse y compartir recursos.

Aunque el aniversario oficial de la Virgen de Guadalupe se conmemora el 12 de diciembre con una peregrinación que convoca multitudes en la capilla de Maryville en Des Plaines, este año los católicos hispanos del norte de Chicago, unidos en la Federación, hicieron su propia festividad dos días antes, para que el 12 cada parroquia tenga su propia celebración. “Esto permite a los feligreses reflexionar en el concepto de que no solo son miembros de una parroquia, sino que pertenecen a una familia más grande, que es la Arquidiócesis y la Iglesia universal”. Quien dice esto es Víctor Hugo Andrade. A él se debe el haber formado la Federación. Andrade es seminarista de la Arquidiócesis de Chicago que actualmente se encuentra haciendo una pasantía por el año pastoral en la parroquia San Silvestre, bajo la supervisión del padre Paul C. Stein.

La festividad del 2012 será en San Marcos

San Silvestre estaba vibrante una vez que los peregrinos de las seis parroquias llegaron, y durante la misa, presidida por el obispo Alberto Rojas, se procedió a la coronación de la imagen de la Virgen de Guadalupe, colocada al centro del altar. Fue durante la misa cuando se decidió la parroquia que será anfitriona de la festividad guadalupana en el 2012. Por medio de un sorteo, la “mano santa” del obispo, como se anunció con sentido del humor, sacó al azar de un recipiente el nombre de la iglesia de San Marcos, lo que fue recibido con gritos de júbilo por los asistentes de dicha parroquia.

Así, conmovidos por los cantos, por la danza azteca del grupo Devoción Guadalupana y por la homilía del obispo Rojas, los feligreses de las parroquias pasaron a convivir en el salón parroquial.

Fuera del salón conversamos con el obispo Alberto Rojas y con el seminarista Víctor Hugo Andrade. Felices, aunque cansados, hablaron para Chicago Católico. Le preguntamos al Obispo lo que representó para él esta festividad.

— Había una iglesia llena con personas de seis diferentes parroquias, de seis comunidades

—dijo—. Yo creo que ese es el mensaje: de unidad. Creo que lo que la Virgen quiere es entregarnos a Jesús y que nos acerquemos más a Dios.

— ¿Usted percibe que crece ese fervor con las nuevas generaciones?

— Creo que va a ser cosa de irlo enseñando. Va a ser cosa de evangelización. Muchas de las personas que tienen el fervor a la virgen viene desde muchos años. Las nuevas generaciones yo creo que lo tienen que ver de sus familias, de sus papás. Es un compromiso que ellos hacen con sus hijos al bautizarlos en la fe, yo creo que les corresponde ir pasando esa tradición que crea una devoción muy grande y que nos ayuda a acercarnos a Cristo.

Víctor Hugo Andrade, por su parte, estaba feliz con el resultado. A él le preguntamos por el germen de la Federación.

— Aunque en cada parroquia existía un ministerio guadalupano —explicó—, me di cuenta que la gente de cada ministerio guadalupano no sabía quién era miembro del ministerio guadalupano de otra parroquia. Fue de allí de donde surgió la necesidad de traerlos todos juntos, de irnos conociéndonos, de ir trabajando juntos, porque compartimos esa misión de llevar el mensaje de María y de Jesús a todos nuestros hermanos. El primer proyecto que hicimos fue en el mes de agosto, nos fuimos todas las parroquias, como ahora, a Des Plaines, tuvimos un retiro allá, fue algo fascinante. Allí fue donde surgió esta idea de unirnos para tener esta serenata y celebrar todos juntos a la Morenita del Tepeyac.

— ¿Fue difícil crear esta dinámica?

— Fue difícil en el aspecto de que fue nuestro primer año. Surgieron muchos retos, hubo algunas complicaciones. Pero ahora nos damos cuenta a través de esta celebración que no importaron los sufrimientos, no importaron todas estas horas de trabajo, de desvelo, este es el fruto. Realmente todo lo que se ha hecho es para mayor gloria de Dios y qué mejor que toda la gente se lleve este mensaje de Santa María y lo lleve a compartir con otras personas. Este año fue un éxito, esperamos que los próximos años sea todavía más exitoso y que otras tantas parroquias se unan a nuestra misión.

Dentro, en el salón parroquial, todo era emoción. Mientras escuchaban a los cantantes y disfrutaban su pan dulce con chocolate caliente, los feligreses se mostraban satisfechos por el resultado de la celebración.

Isidra Martínez es parroquiana de San Silvestre desde hace 32 años. Ha conocido bien a diferentes sacerdotes. “Casaron a mis hijos, bautizaron a sus niños” dice. A ella le preguntamos también sobre la importancia de haber formado la agrupación de parroquias que dio como resultado este primer evento. “La Federación se formó para poder motivar a las personas, para conocernos más, para invitarnos y participar en los eventos” responde.

Los feligreses volvieron felices a sus casas; preparándose, unos para la fiesta del 12 en sus respectivas parroquias, otros para la gran peregrinación al santuario de Maryville. La devoción guadalupana de los hispanos católicos en Chicago crece con los años y va encontrando formas de organizarse.