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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Revisando las resoluciones de Año Nuevo

Valentín Araya-Mesén

Director Asociado, Ministerios para la Familia Hispana

Para algunas personas, las últimas semanas de diciembre son dedicadas a la reflexión y al análisis. Piensan en lo que pudieron y no pudieron lograr, en sus éxitos materiales y espirituales, en los años que han vivido y en los que les faltan por vivir. Esta reflexión les motiva, por lo general, a ser mejores personas. Y en el Año Nuevo, vienen entonces, las resoluciones personales.

Las buenas resoluciones son las que sirven para integrar y equilibrar la vida de la persona. Esto se logra armonizando los seis aspectos de vida de trabajo, salud, economía, familia, espiritualidad y educación en nuestras metas. Quizás tú quieras revisar tus metas para el nuevo año a la luz de estos seis aspectos de vida.

Toma primero tu familia y pregúntate: ¿Cómo está mi familia? ¿Estoy dando el tiempo que necesita cada miembro? ¿Cómo están mis relaciones interpersonales con cada uno de sus miembros? ¿Cómo está mi matrimonio? Puedes si quieres hacer otras preguntas. Si descubres que en el aspecto familiar existe algo que necesita ser mejorado, ya tienes entonces la materia para formular una meta que te va a llevar a mejorar en ese aspecto de vida.

Segundo, toma ahora tu trabajo y pregúntate: ¿Me gusta lo que hago? ¿Está mi trabajo dándome la satisfacción que anhelo? ¿Es eso lo que yo quiero hacer por el resto de mi vida? U otras preguntas que quieras tú formular. Si descubres algo que necesita ser cambiado o mejorado, formula tu meta tendiente a esa mejoría.

Tercero, la salud, pregúntate: ¿Soy una persona saludable? ¿Qué cambios debo hacer para mejorar mi salud? ¿Cuál es mi alimentación? ¿Estoy ingiriendo los nutrientes que mi cuerpo necesita, en las cantidades que las necesitan? ¿Tengo sobrepeso o estoy bajo de peso? ¿Hago algún tipo de ejercicio? Dependiendo de las respuestas que obtengas, escribe las metas para mejorar o conservar tu salud.

Cuarto, la economía. ¿Estoy empleando adecuadamente los recursos que Dios me da? ¿Estoy cuidando la economía en mi hogar? ¿Estoy haciendo buen uso del agua, la electricidad, el gas, etc? Ahora pregúntate: ¿Qué cambios deberían ser hechos para cuidar mejor mi economía o la economía de mi familia? Dando respuestas a estas y otras preguntas, podrías formular adecuadamente tus metas.

Quinta, la educación, pregúntate: ¿Estoy poniendo al día mis conocimientos cada cierto tiempo? ¿Estoy al día con los adelantos en computación, necesarios para obtener un entendimiento adecuado para comprender y ayudar a mis hijos? ¿Dependo mucho de otras personas? ¿Qué debería hacer para mejorar? ¿Leo? ¿Participo en algún curso de mejora personal? Formula tus metas ahora.

Sexto, la espiritualidad. ¿Qué importancia le doy yo a la espiritualidad? ¿Tengo una religión? ¿Creo en Dios? ¿Oro a solas y en familia? ¿Practico la caridad? ¿Me amo a mí mismo y amo a otras personas? ¿Perdono con facilidad? Una vez que tengas las respuestas, te será fácil escribir tus metas.

Si sigues estas simples sugerencias, al final de año podrías haber logrado algo muy grande y muy hermoso para tu vida y la vida de las personas que amas. Te deseo un año 2012, lleno de paz, amor, felicidad y salud.