El “Fénix” que salva familias en Waukegan
El programa de bienestar familiar está sacando a flote a parejas latinas que habían afrontado problemas matrimoniales.
Waukegan, IL.- Fénix, como denominaron a la cápsula que rescató a los mineros chilenos, también es una palabra salvadora para un creciente número de parejas hispanas de Waukegan.
Mucho antes de que ocurriera la tragedia en la mina de San José, la parroquia Santísima Trinidad escogió este nombre para lanzar un programa contra la violencia doméstica que está dando excelentes frutos.
El programa de bienestar familiar fue creado luego que en la parroquia se recibiera un gran número de mujeres que venían a pedir ayuda por diversos problemas de violencia doméstica.
“Todo empezó como un desahogo (para las mujeres que enfrentaban este problema), pero al escuchar el dolor, enseguida se tomó acción”, dijo Rosa Aguayo González, trabajadora social y coordinadora del programa.
Si bien fue creado en el 2008 bajo el liderazgo de Carmen Patlán, Directora de Preocupaciones Humanas de la parroquia, el programa es una expresión de las aspiraciones del padre Gary Graf, quien fuera el pastor de la comunidad católica de Waukegan.
“El padre Graf fue un gran visionario y su misión fue siempre dar servicio a los hijos de Dios con la opción preferencial para la gente pobre, muchos de ellos inmigrantes. Por eso creamos el Centro Padre Graf, para dar servicios legales y educativos”, dijo Patlán.
Está cumpliendo su misión
Entre programas antes mencionados se encuentra “Fénix”, dirigido a rescatar el matrimonio, la autoestima y la dignidad de las mujeres que son víctimas de violencia doméstica.
“Muchas vienen deterioradas psicológicamente, son muy dependientes y no saben de los servicios que presta la comunidad para ayudarlas. Nosotros también funcionamos como un puente para acceder a esos servicios y las orientamos en ese sentido”, dijo Rosa Aguayo, coordinadora en el Centro Padre Gary Graf.
Uno de los ejercicios terapéuticos que se ponen en práctica es la llamada “Terapia del arte”, donde las participantes se desahogan pintando.
Asimismo realizan charlas, ejercicio aeróbicos y retiros, entre otras iniciativas que buscan aliviarlas del impacto que significa ser víctima de este flagelo.
Un año y medio después de estar al frente del grupo, Aguayo asegura que se siente realizada de ver “cambiar a tanta gente.
Sin embargo, “Fénix” puede ayudar a muchas otras mujeres que padecen del mismo problema y no piden apoyo o vienen ni siquiera una sola vez.
“Venir un día no es suficiente. Este programa es un proceso que incluye charlas, consejería, intercambios de opiniones y mucho más. Un ejemplo de lo que hablo el caso de Alejandro Corona y su esposa Cecilia. A ellos los pudimos ayudar porque tuvieron la disposición de asistir y recibir la ayuda que necesitaban”, indicó.
También con los hombres
Con resultados palpables con las mujeres, el programa dirigió su mirada a los esposos.
“Nos dimos cuenta que también podíamos hacer algo con los esposos. Muchos de ellos han estado respondiendo y el matrimonio ha salido adelante”, dijo Aguayo.
Lamentablemente, otros hombres no han respondido, pero no dejamos solas a las mujeres, algunas de ellas con dos y tres hijos. Le prestamos ayuda diversa como consejería y a realizar el proceso para una orden de protección contra sus esposos, agregó.
Con fondos de Campaña Católica para el Desarrollo Humano (CCHD, por sus siglas en inglés) el proyecto social forma parte de un programa mucho más amplio que la violencia doméstica, encaminado a ayudar a la comunidad en general.
Patlán informó que el programa de bienestar familiar incluye un grupo de apoyo para hombres, otro para niños y el de Fénix.
La iniciativa de ayuda social también incluye orientación para conseguir la Ciudadanía, inglés como Segundo Idioma y alfabetización en español.
A juicio de Patlán, quien dirige el Centro Gary Graf, el programa ha tenido gran impacto en la comunidad.
“Este centro está cumpliendo el objetivo de proveer los servicios para que la comunidad sea más productiva e independiente, y vivir de manera estable en este país”, opinó.
También con recursos de CCHD, la parroquia espera crear un programa preventivo igualmente llamado “El bienestar familiar” que dará más conocimiento a las personas sobre la violencia doméstica, sus mitos y sus efectos devastadores en la familia, adelantó.
La experiencia de Alejandro
La leyenda del Ave Fénix relata la historia de un ave capaz de renacer de sus propias cenizas, así renació el matrimonio de Alejandro Corona y Cecilia, gracias al programa.
“Nuestro matrimonio estaba en una crisis profunda. Fue mi culpa. En mi hogar había manifestaciones de violencia doméstica y eso estaba afectando al mayor de mis hijos”, afirmó Alejandro.
“Durante los problemas, nuestro niño estaba distraído en la escuela, tenía problema de atención”.
“Entonces nos enteramos del grupo Fénix. Mi esposa empezó a asistir y rápido vi un cambio en ella, especialmente en su autoestima y eso repercutió en mí favorablemente”.
“Empezamos a asistir a terapias sencillas y pronto vimos el cambio. Lo más importante es saber que puedes hacer un cambio. Todo es diferente y ahora nuestro niño volvió a sacar excelentes calificaciones en la escuela. Este grupo nos ha ayudado a unirnos como familia”, concluyó.



