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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Juntos, en familia, por la Virgen Morena

Texto: Redacción Chicago Catolico

Julio también se convirtió en un mes de peregrinación en el Santuario de la Virgen de Guadalupe, gracias a una iniciativa de la comunidad católica del Vicariato V.

Sentada a la sombra de un árbol, bajo un cielo azul claro y la brisa suave que acariciaba su rostro, Inés Gutiérrez sentía que el momento no podía ser mejor.

“Dios es maravilloso. Es un día hermoso y hasta nos alimentó con la santa misa, y nos unió para compartir en familia”, afirmó la feligrés de la parroquia San Juan Bosco.

Gutiérrez figuró entre los alrededor de mil personas que asistieron a la peregrinación de feligreses del Vicariato, realizada en el Cerrito del Tepeyac, en Des Plaines el pasado mes de julio.

Cientos de jóvenes, personas de la tercera edad, y niños del llamado de los líderes del obispo Gustavo García-Siller y otros líderes de este Vicariato para mostrar su devoción hacia la Patrona de México.

En efecto, no era el frío diciembre, ni había nieve en el camino al Santuario, sino el calor de un típico verano que los feligreses de 41 parroquias de este vicariato lograron sortear mostrando la fe al icono religioso y conviviendo en familia.

La idea de celebrar en Julio –además de la tradicional fiesta guadalupalana en torno al 12 de diciembre– surgió hace un año atrás, cuando las comunidades católicas de este Vicariato, a sugerencias de sus líderes, decidieron festejar la contribución hispana a la iglesia.

Durante todo este tiempo, los fieles se preparan para este evento, con reflexiones mensuales y oraciones, dijo Peter Ductram, Coordinador del Ministerio Hispano en este Vicariato. La celebración comenzó a las 8 de la mañana del pasado 10 de julio, a los pies de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Allí, ante la presencia de unas 400 personas incluyendo 12 sacerdotes y el padre Marco Mercado, director del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Chicago, se celebró una misa en honor a la también llamada Emperatriz de las Américas.

A la 1:00 pm, cuando el sol calentaba la pasión guadalupana, se realizó la procesión del Santísimo Sacramento. “La intención es unir más a la comunidad, motivarla para que puedan desarrollar su vocación mariana a nivel parroquial”, dijo Ductram.

En ese sentido, muchos feligreses se llevaron de regreso a casa una imagen de la Virgen de Guadalupe.

Otros de los propósitos del evento, era unir a los participantes en un ambiente familiar.

Muchos jóvenes que no vienen a la iglesia regularmente, al igual que miembros de feligreses, ahora están aquí, compartiendo en familia”, aseguró.

Para el padre Carlos Urbina O.S.A., pastor de la parroquia Santa Rita, el evento resultó “una oportunidad grande de ver la fe de la comunidad hispana”.

“Es bonito ver cómo personas de diferentes culturas o países de origen, pueden compartir en familia. El amor a María es lo que los une y motiva a toda esta gente venir al Santuario”, indicó.

La paz fue uno de los símbolos que de la cita en el Cerrito del Tepeyac. Muchos de los asistentes vestían de blanco. Reunidos bajo un árbol, los feligreses de la parroquia San Adrián, de Chicago, también calificaron el evento como una bendición.

Varios entrevistados coincidieron en señalar que esta peregrinación de julio dio la oportunidad de contactar con el párroco en un ambiente fuera de la parroquia, conocerlo mejor.

Una feligrés de la parroquia San Adrián que no reveló su nombre por timidez, confesó que después de este evento y compartir con su iglesia bajo la sombra del árbol, comiendo, riendo, viviendo en familia.

“Ahora tiene más confianza para hablar con su párroco “de cualquier cosa”, afirmó.

El padre Miguel Martínez, pastor del Santuario, dijo que se trató de una experiencia bella.

“Es la primera peregrinación que se hace a nivel de Vicariato. Fue bonito ver a los peregrinos con los estandartes de su parroquia o de grupos, junto a su obispo y sus párrocos. Fue un símbolo de amor, de fe, de construir una relación más fuerte con los pastores de las iglesias”, aseveró.

Al padre Martínez, le gustó mucho la consagración de los padres, de nuestras comunidades a la Virgen. Este evento nos ha dado una visión de futuro. Quisiéramos que durante todo el año, haya más peregrinaciones a nivel de grupo, parroquia o Vicariato, concluyó.