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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Felicidades papás

Valentín Araya-Mesén

Director Asociado, Ministerios para la Familia Hispana

Este año se cumplen 100 años desde la primera vez que se celebró el día de los padres en Estados Unidos. La intención de la festividad era destacar el papel de los padres en la sociedad, especialmente de aquellos que cumplían el rol de padre y madre criando y educando a sus hijos.

Es así como el primer día del padre tuvo lugar en Washington el 19 de Junio de 1910. Dicha celebración tuvo lugar en una misa y desde entonces se ha extendido a muchos países del mundo, celebrándose en fechas muy distintas en cada país. Muchos países lo celebran el 19 de marzo, en conmemoración de la festividad de San José, padre de Jesús. Estados Unidos y varios países de Centro y Sur América, lo celebran el tercer domingo de junio y en otros casos, el 20 de junio.

El papel del padre complementa, de forma natural el papel de la madre. Según el libro del Génesis, el ser humano fue creado como dos realidades complementarias, hombre y mujer. Es ese ser humano formado por un hombre y una mujer el que recibe el mandato de Dios: “crezcan y multiplíquense”. En esta frase del Génesis, entre otras cosas, queda definida la estructura de la familia, cuyos pilares principales son papá y mamá.

La sabiduría divina ha establecido desde el principio lo que la psicología ha descubierto en nuestro tiempo: la presencia de ambos progenitores es fundamental en la vida de todo ser humano. Los psicólogos aseguran que los chicos con padres ausentes se muestran más angustiados, temerosos y con menos fuerza para enfrentar conflictos.

La médica y psicóloga Alicia Zanotti de Savanti, especialista en terapia de familia explica que “ante todo, la presencia del padre es fundamental porque permite que el niño crezca sintiéndose hijo de un vínculo que lo concibió, lo sostiene y lo guía”. Mamá es ternura, es corazón en la familia. Papá es fortaleza en todos los sentidos. Esos dos aspectos traen un balance psicológico-emocional-espiritual al hijo o a la hija.

El sociólogo José Miguens afirma que ambos padres son importantes porque tienen la capacidad de otorgarle al hijo distintas enseñanzas. “El padre es el que aporta racionalidad, brinda la orientación general de la vida y transmite el valor del esfuerzo. La madre, en cambio, le da la vida, vela por la reducción del conflicto y ofrece afecto y amor”. Ciertamente, aún cuando los dos aman a sus hijos e hijas con un amor desinteresado, el padre y la madre por naturaleza, manifiestan de maneras muy diferentes ese amor.

Así, padre es sinónimo de respeto, rectitud, trabajo, seguridad, fortaleza y ejemplo. Durante este Día del Padre, reconozcamos todo lo bueno que los padres aportan al núcleo familiar, todo lo bueno que aportan a la sociedad y toda aquella herencia buena y maravillosa, que la mayoría de nosotros hemos recibido para nuestra vida.

Reconozcamos y agradezcámosles, por la disciplina y la rectitud con la que nos educaron; por las enseñanzas y consejos que con sabiduría y paciencia nos transmitieron; por el nombre limpio, respetable y digno que nos dieron; por su trabajo y esfuerzo; por su dirección y sacrificio; por sus diversiones y sus juegos; por sus sonrisas y su alegría; por su comprensión y su amor; por su espiritualidad y su amabilidad; y por todas aquellas cosas lindas y maravillosas que han hecho de nosotros las personas que hoy somos. La Madre Teresa de Calcuta, se dirige asi a los padres:

Tú, padre

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

¡Feliz día de los padres!