Pascua: vida nueva para familias necesitadas
“Estamos aquí con los brazos abiertos, para albergar, confortar y proteger”.
Como una madre, día a día, Caridades Católicas extiende su mano prestando ayuda compasiva, práctica y profesional que hace que las familias y los individuos vuelvan a ponerse de pie, que les da nueva vida.
Durante esta temporada de Pascua, los cristianos celebramos el triunfo de Cristo resucitado sobre el pecado y la muerte. En Caridades Católicas, sabemos que durante todo el año hay esperanza para el que la ha perdido y una nueva vida para aquellos que han vivido “¡En tinieblas y bajo la sombra de la muerte!”.
Lo vemos diariamente al ofrecer una mano de ayuda a familias que luchan por encontrar un trabajo o estirar su salario hasta el fin de mes, o a ancianos de bajos ingresos que necesitan vivienda, o a personas sin hogar que tienen necesidad de alimento y refugio. Hemos sido bendecidos, no sólo por un personal profesional y competente que trabaja en nuestros 159 programas, sino también por un ejército de miles de voluntarios llenos de energía y de donantes generosos.
Estos son “los brazos abiertos” de Caridades Católicas. Juntos, podemos encontrar maneras creativas de ayudar a individuos y familias a conseguir que sus vidas tengan salud y estabilidad; a menudo nos vemos inspirados por aquellos a quienes ayudamos.
Ahora me gustaría compartir con ustedes algunas de estas historias que iniciaron una nueva vida; historias que nos fueron contadas por los padres y niños en tres programas de auto-suficiencia de Caridades Católicas.
Lumba, una madre soltera, explica que nuestro Programa de autosuficiencia familiar del Condado de Lake le tendió una mano para ayudarla a superarse y no solo un folleto.“Estoy muy agradecida por la ayuda que este programa nos ha dado a mí y a mis cuatro hijos. Cuando estaba sin hogar, sin alimento ni ropa, me levantaron y ofrecieron una mano. Estoy muy agradecida y llevaré a Caridades Católicas en mi corazón por el resto de mi vida. Todo el personal, el encargado de mi caso, el gestor de casos en busca de empleo y el supervisor, todos ellos fueron más allá de su responsabilidad para ayudarme y fueron un gran ejemplo para mis hijos y para mí”.
José, cuya madre estaba en el Programa Forever Free (Libres para siempre) para mujeres que se recuperan de la adicción, nos contó la historia de su familia:
“Me dio mucho gusto cuando mi mamá decidió probar el tratamiento Forever Free , pero, honestamente, no pensé que iba a durar. Todo el tiempo que estuvo ausente me escribió cartas. Me decía que cuando regresara a casa íbamos a ser de nuevo una familia y no dejaría que nada nos apartara. Le tomó un buen tiempo y yo la extrañaba mucho, pero valió la pena la espera. Estoy muy agradecida de tener a mi madre de nuevo en mi vida y siempre a mi lado cuando la necesito. Estoy orgulloso de ella por hacernos una promesa y cumplirla. Sigo orando para que tengamos una mejor vida diariamente y continuar viviendo tan bien como estamos ahora. Caridades Católicas ha sido una gran parte de nuestras vidas y estamos agradecidos por todo lo que han hecho por ayudar a mi madre a volver al camino de una vida mejor”.
El Programa de Apartamentos Nueva Esperanza de Caridades Católicas también provee manejo intensivo de casos para familias con hijos que se han quedado sin hogar en 124 apartamentos de transición distribuidos en la zona metropolitana de Chicago y la parte suburbana del Condado de Cook. Por un período de hasta 24 meses, las familias reciben servicios tales como asistencia para el pago del alquiler, muebles, asistencia para conseguir empleo que incluye capacitación y canalización a instancias educativas, cuidado de niños y ayuda para la elaboración de un presupuesto familiar, así como orientación para acceder a los programas adecuados que brinda el gobierno. Durante el tiempo que pasan en el programa obtienen destrezas para el trabajo y para manejar sus ingresos, disminuyen su deuda y aumentan su sentido de auto-determinación, lo cual los hace más aptos para mantener una vivienda de manera permanente y un empleo estable.
Cecilia, una madre soltera, estaba viviendo en el albergue de PADS en los suburbios del noroeste con su pequeño hijo, después de haber sido despedida como gerente de un gimnasio que cerró a causa de la recesión. “Quería salir del albergue donde estábamos y dar a mi hijo una vivienda estable”, dice Cecilia, quien entró en el Programa de Apartamentos Nueva Esperanza de vivienda de transición hace varios meses. Ahora, ella está avanzando hacia la autosuficiencia, porque ha tenido el tiempo y la orientación para encontrar la manera de mejorar su vida. “Nadie me había enseñado cómo separar mis necesidades de mis deseos”, dice, explicando cómo pudo caer tan lejos tan rápido. “Caridades Católicas literalmente ha salvado mi vida, porque me habían cerrado muchas puertas en mi cara precisamente cuando me encontraba con muchas necesidades; afortunadamente Caridades Católicas me ayudó. Pienso ser voluntaria aquí después de dejar el programa”.
Ahora que celebramos la resurrección de Cristo, por favor oren por nuestros prójimos que sufren como Lumba, José, Cecilia y sus familias, que necesitan desesperadamente una “vida nueva” la cual es posible gracias a la bondad de Dios, a Caridades Católicas y a la generosidad de todos ustedes.¡Que Dios los bendiga, al igual que a sus familias, durante toda la temporada de Pascua!
Para hacer un donativo, por favor envíelo a Catholic Charities, 721 N. LaSalle-4th Flr., Chicago, IL 60654; para mayor información llame al (312) 655-7012, o visite www.catholiccharities.net





