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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Pasión por Cristo, pasión por la humanidad

Casa Jesús, el hogar de formación sacerdotal en Chicago, recibe cada año a jóvenes latinos hombres quienes no sólo aprenden acerca de la forma de vida en Estados Unidos, su idioma y cultura, sino algo más importante: si tienen o no vocación para el sacerdocio. Para muchos de los aspirantes, el proceso de discernimiento es largo y lleno de desafíos. En víspera del banquete de celebración anual de Casa Jesús, el próximo 10 de abril, Chicago Católico ha venido publicando las historias personales de algunos de los actuales seminaristas y sus respectivos rutas hacia la vida sacerdotal.

Nací en Uruapan, Michoacán, México el 4 de junio de 1982. Soy hijo de José Luis Salgado y Oralia Ledesma. Mis hermanos y hermanas son Erika, Bárbara, José Luis, Saúl y Adriana, de los cuales ocupo el cuarto lugar. Serví como monaguillo en mi parroquia y gracias al testimonio de los misioneros nació en mí la vocación al sacerdocio, había que ser otro Cristo, sin importar dónde.

Cursé la secundaria en el Colegio Casa del Niño. En 1997 ingresé al Aspirantado de los Misioneros de la Sagrada Familia, a la edad de 14 años, posteriormente cursé la preparatoria en el Instituto Queretano de los Hermanos Maristas. Fui admitido al noviciado de los Misioneros de la Sagrada Familia en el año 2003.

Tengo muy vivo aquel 8 de agosto de 2004, cuando por primera vez emití mis votos religiosos, que fueron para mí como firmar un cheque en blanco y decirle a Dios: “aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”. Los primeros meses fueron un auténtico aluvión de gracias, pero Dios tiene sus planes: te va pidiendo que cada día vuelvas a apostar todo. Fue así como el timonero de mi vida me llevó por los senderos de la educación, siendo el arquitecto de mi propio destino, me di a la tarea de comenzar a esculpir el arte de educador, formando personas útiles a la Iglesia, a la Patria y a Dios.Así, en el año 2006, el Señor me sembró en el Instituto Santa María de Uruapan, Michoacán, México, donde colaboré durante tres años siendo maestro de educación de la fe, profesor de cuarto año y coordinador escolar. La educación marcó hondamente mi vida.

A la par con mi trabajo estudié la Licenciatura en Filosofía en la Universidad Vasco de Quiroga, donde me titulé con la tesis: “Hacia una Filosofía de la educación en Fernando Savater”.- Estudié una segunda licenciatura en Educación por la Universidad Interamericana para el Desarrollo donde me titulé por promedio.

Sin duda alguna para mí fue tiempo de gloria, de estabilidad y de confort; sin embargo, quería estar atento a las encrucijadas de la historia para responder a las necesidades según los tiempos, los lugares y las personas. Fue así como conocí Casa Jesús, una decisión que me costó lágrimas, lloré durante el viaje desde un país donde dejaba mi vida a uno donde aún no tenía nada. Sin embargo, ahora puedo decir que vivo uno de los mejores momentos de mi vida.

Dios me ha permitido discernir su voluntad; es ese Dios bueno quien a través de las personas y de los signos diarios me sigue amando.

Asiduos lectores: estoy seguro que ustedes al igual que yo, pueden leer en su vida como el plan de Dios es maravilloso; él nos ha traído aquí, porque era en la lejanía de nuestras raíces donde quería manifestarnos su voluntad. Así puedo decir que en las horas más felices de mi vida… encontré el placer de tener lo que siempre había buscado. “Pasión por Cristo, pasión por la humanidad”.

Saúl Salgado Ledezma