Catholic Relief Services: nueva esperanza para Etiopía
Recientemente vimos en nuestros televisores la respuesta impresionante de Catholic Relief Services a los damnificados de Haití. (CRS es la agencia de ayuda y desarrollo de los obispos de los Estados Unidos para el mundo. Mientras que Caridades Católicas sirve a los pobres de los Estados Unidos, CRS ayuda a más de 100 países en el mundo.)
Unos días después de los temblores en Haití, un grupo de seminaristas del seminario arquidiocesano de Chicago, en Mundelein, acompañó a CRS a Etiopía, África, para ser testigos del trabajo de la Iglesia Católica con la gente pobre de este antiguo país, la cuna de la civilización. CRS provee ayuda urgente (comida, agua, dinero, etc.) en situaciones que la requieren, pero también busca promover el desarrollo y la paz (ya que la pobreza contribuye a la violencia) dondequiera que la agencia esté basada. Sirve a todos los necesitados sin considerar la raza o religión.
Durante varias décadas, Etiopía ha sufrido de sequías bastante largas, que por supuesto, afectan su vida agrícola, considerando que el 84% de su terreno es área rural y sólo un 2 por ciento de la población tiene acceso regular al agua potable. Nuestro grupo visitó varios proyectos de la administración de agua. CRS ha colaborado con la gente local con fondos y apoyo técnico para realizar estos proyectos. La tierra reseca se ha convertido en esas zonas en terrenos fértiles. Fue impresionante escuchar el testimonio de los beneficiarios y ver las cosechas prosperar donde antes nada pudo crecer. Vimos a niños y niñas arrimarse al agua para llevarla a sus casas en recipientes plásticos y también llevar su ganado a esos oasis para darle de beber. A los ahí presentes nos ayudó a valorar el precioso don del agua. Hicimos un compromiso de evaluar nuestro uso diario del agua, a fin de no malgastarla. Algunos dicen que el agua es el nuevo petróleo, y la escasez del agua, en varias partes del mundo, puede contribuir a tensiones y resultar en guerras.
Muchas de nuestras parroquias participan en el programa cuaresmal de CRS “Plato de arroz,” programa de oración, ayuno, educación, y caridad económica. Uno de los enfoques del programa este año es precisamente Etiopía. En los materiales promocionales aparece la foto y la historia de una de los agricultores que conocimos personalmente: Ato Teklu Hadgu quien vive con su esposa y 8 hijos en la región del Tigray, al norte de Etiopía. A veces, debido a las sequias, Teklu tiene que buscar trabajo en otros sitios o vender su herramienta para comprar alimentos para su familia. El está muy agradecido con CRS por haberle ayudado a construir un sistema de agua para manejar mejor ese don precioso. También recibió herramientas, semillas vegetales y capacitación de cómo regar sus cosechas y cómo mejorarlas. Ya tiene lo suficiente para las necesidades de su familia y aún más, para vender en el mercado. Ya tiene ahorros, ganado y más seguridad.
Nuestro grupo también visitó algunas casas de las Misioneras de la Caridad, congregación religiosa fundada por la Madre Teresa de Calcuta. Una de las casas en Addis Ababa, capital de Etiopía, sirve diariamente a más de 900 personas. No rechazan a nadie: infantes, madres embarazadas, personas con SIDA o con tuberculosis, en fin, los rechazados por el mundo. Ver su compromiso alegre y generoso impresionó a todos nosotros. Por su parte, CRS, apoya los esfuerzos de las religiosas mediante alimentos y fondos económicos.
La presencia católica romana sólo representa 1% por ciento de la población en Etiopía, pero gracias a la presencia y trabajo de CRS, nuestra Iglesia es muy respetada. Es posible ver el Evangelio en acción.
Se dice que sólo el 22% de los católicos en Estados Unidos que asisten en misa conocen la misión y obra de CRS. Estoy muy interesado en que se conozca aun más esta organización y la apoyen mediante sus oraciones y donaciones económicas. Quienes visitamos Etiopía, volvimos más conscientes de nuestros hermanos y hermanas pobres de este país; por eso mismo, hemos hecho el compromiso de vivir en solidaridad con ellos y ellas, viviendo con más sencillez y con un espíritu de servicio más claro.
kfeeney@usml.edu





