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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

“La cosecha es mucha y los trabajadores pocos”

“Padre, si es posible aparta de mí este cáliz; pero que se haga tu voluntad y no la mía”.

Mt 26:39

Soy Hugo Santiago Vázquez, natural de Villahermosa, Tabasco, México. Ahí crecí y estudié. Soy hijo de Evangelina y Gregorio, quienes tuvieron nueve hijos.

Antes de iniciar mi proceso de formación sacerdotal, terminé la licenciatura en Educación y estuve trabajando como profesor de educación primaria y secundaria en el Estado de México por varios años. Esta experiencia marcó mi vida profesional y cristiana, con un espíritu profundo de servicio al necesitado. Todo esto me llevó a convertirme en un miembro activo de mi parroquia y trabajar arduamente. Sin embargo, hubo una inquietud que fue creciendo cada vez más dentro de mí, hasta que llegué a descubrir que Jesús estaba invitándome a trabajar de tiempo completo en su Iglesia. Fue así como en agosto de 1999 entré con los Misioneros de Guadalupe (MG), donde inicié mi caminar al sacerdocio. Ahí terminé los estudios de Filosofía, un año de Teología y los dos últimos años en la misión de Kenia, África.

Sin embargo, he aprendido que seguir a Jesús no es tarea fácil. A veces implica renunciar a muchas cosas y a muchas personas. Seguir a Jesús implica dejar planes y proyectos, a menudo lo que más amas y necesitas: familia, amigos y seguridad. Digo esto porque nunca me imaginé cuán difícil y doloroso es aceptar la cruz y cargarla con todo el peso y dolor que ella implica. En abril de 2008 mi madre partió a la presencia del Padre, mientras dormía. Esto fue un golpe muy duro para la familia pero especialmente para mí, por encontrarme muy lejos de casa (en África) y no poder estar presente para darle el último adiós a mi madre. ¡¡Dios mío, a veces es muy difícil y complicado entender! Pero en el dolor y en las pruebas es donde tenemos la gran oportunidad de acrisolar y madurar nuestra fe, tratar de ver la voluntad de Dios en lo que nos pasa a nosotros, a nuestra familia.

Después de un mes de la tragedia familiar, regresé a México y fui a casa a vivir el duelo con mi familia. Con la partida de mamá la vida y nuestros proyectos cambiaron, especialmente los míos. Dejé a los Misioneros de Guadalupe y trabajé por un tiempo. Me enteré de Casa Jesús y recibí la oportunidad de continuar mi proceso de formación sacerdotal en este programa de la Arquidiócesis de Chicago mediante el padre Octavio Muñoz, quien es director y formador. Casa Jesús tiene como objetivo acompañar a quienes desean responder a la llamada de Jesús a ser sacerdotes en esta Iglesia local, a aprender el inglés y a conocer la realidad de las parroquias que componen la Arquidiócesis, para que luego del discernimiento apropiado, continuar la formación hacia el sacerdocio. Doy gracias a Dios por esta gran oportunidad que he recibido. Queridos amigos, nos encomendamos a sus oraciones y los invitamos a que sigan pidiendo por las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras. Verdaderamente la cosecha es mucha y los trabajadores pocos. ¡Seguimos unidos en la oración y en la eucaristía!

Hugo Santiago Vázquez