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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Abriéndose PASO en la ruta del Censo

Texto: Clemente Nicado, Editor

Un grupo de jóvenes se reúne en torno al Proyecto de Acción de los Suburbios del Oeste (PASO) y, con el apoyo de cuatro iglesias católicas, animan a la comunidad hispana a participar en el Censo 2010.

Caminan trabajosamente sobre la nieve, de casa en casa, tocando puertas, desafiando las bajas temperaturas, con una sonrisa a flor de labio. Forman un grupo de jóvenes que quieren hacer del Censo del 2010 un acontecimiento histórico para la comunidad hispana.

Según Yesenia Sánchez, organizadora comunitaria de P.A.S.O., los jóvenes han acogido esta iniciativa con una buena dosis de responsabilidad y entusiasmo.

“Tenemos que hacernos contar”, dijo en referencia a miembros de la comunidad latina. Ellos dedican su esfuerzo conscientes de la importancia que tiene para el futuro de nuestra comunidad que todos los hispanos, con documentos o sin ellos, puedan ser contados”, afirmó.

El apoyo de la iglesia

El grupo de jóvenes no está solo en su propósito y cuenta con la cooperación de cuatro iglesias al oeste de la ciudad: San Carlos Borromeo , Nuestra Señora de Monte Carmelo, St. Simeon y St. John Vianney.

Sánchez asegura que en esta iniciativa se ha contado con el respaldo de párrocos que animan a los fieles en las misas, así como del padre Claudio Holzer, párroco de las iglesias Monte Carmelo y San Carlos Borromeo.

“Es muy importante contar con su apoyo para crear más conciencia al respecto”, dijo.

P.A.S.O. es una organización de base que trabaja para comprometer a miembros de la comunidad a actuar mediante su fe y valores para así enfrentar de mejor manera los asuntos que afectan a ellos, a su familia y al vecindario para construir una comunidad más fuerte.

En tal sentido, PASO trabaja en asuntos de inmigración, seguridad pública, liderazgo y educación de los jóvenes.

“Estamos llevando a cabo una campaña para informar a la comunidad de las ventajas del Censo para nuestra propia comunidad, afirmó. Tenemos que hacernos contar. Este estudio nos impactará directamente a nosotros como comunidad, si todos somos contados”, añadió.

La joven destacó que el gobierno federal destina fondos a las comunidades en dependencia del número de habitantes que esta tenga.

“Queremos destacar que el Censo es un proceso confidencial y seguro. No importa si tiene documento o no. Toda persona puede ser contada, sin importar el estatus legal”, indicó.

Recordó que los trabajadores del Censo han hecho un juramento de que no compartirán información de los datos que recopilen con ninguna agencia del gobierno o otra entidad.

Tendremos un impacto importante en que haya más escuelas, centros de apoyos, programas escolares, dijo al abundar de la necesidad de participar en la encuesta del censo.

Al ponderar el rol de la Iglesia Católica dijo que es esencial en todo este proceso.

“Especialmente en educar a nuestra comunidad. Todos tenemos el deber de informar como comunidad católica y tenemos también una responsabilidad en ese sentido. Queremos que los jóvenes y la comunidad sepan la importancia de ser contados”, indicó.