Vivir desde adentro
“¿No comprenden que nada de lo que entra en el hombre puede mancharlo, puesto que no entra en su corazón, sino en el vientre…? Y añadió: Lo que sale del hombre, eso es lo que mancha al hombre. Porque es del corazón de los hombres, de donde salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, perversidades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, soberbia y necedad. Todas estas maldades salen de su interior y manchan al hombre”. Mc 7: 18-23
Este año la Cuaresma comienza el 17 de febrero. Este tiempo litúrgico se caracteriza por la invitación que la Iglesia hace a la reflexión y a retomar el camino de la conversión. Como cada año hemos escogido como tema “Vivir desde adentro: el camino al discernimiento espiritual”. El tema es muy interesante y tiene mucha materia de donde cortar pues dirige su atención hacia las tres prácticas cuaresmales: el ayuno, la oración y las obras de caridad que nos ayudan a vivir este proceso de conversión de manera más intensa.
Este artículo ha comenzado con la cita de un pasaje que está tomado del evangelio de San Marcos y que resulta iluminador para nuestra reflexión. En este pasaje se presenta a Jesús en controversia con los fariseos y maestros de la ley quienes indican a Jesús que sus discípulos no siguen las costumbres y tradiciones Judías ya que ellos no se han purificado las manos antes de tomar el alimento. Jesús da respuesta a esto e indica que nada de lo que entra en el hombre puede mancharlo sino lo que sale de su interior y concluye dando una lista de actitudes y maldades que sí perjudican a la persona y a su entorno.
Una de las cualidades que quiere el evangelista Lucas al enfatizar en su comunidad cristiana es la de que los fieles sean personas de oración. Es por ello que el tema de la oración se convierte en uno de los testimonios esenciales en la persona de Jesús, quien en los momentos claves de su vida, en los que tiene que tomar decisiones importantes, se retirará a orar.
Las obras de caridad también se convierten en algo fundamental que los cristianos de la comunidad lucana tienen que imitar. En San Lucas encontramos uno de los pasajes más bellos de los evangelios y es el del Buen Samaritano (10: 25-37) quien ofrece una actitud heroica de la caridad. También encontramos la condena a la falta de caridad en el pasaje del hombre rico y Lázaro (16: 19-31) y cito un tercer pasaje que nos modela una actitud de verdadera transformación y que lleva a Zaqueo a repartir de manera generosa sus riquezas con los pobres y también con aquellos que ha defraudado (19: 1-10).
La palabra discernir significa distinguir o diferenciar. Para discernir hay que entrar en un proceso de selección entre dos o más opciones. Esta elección no se puede hacer impulsado por un arranque provocado por un sentimiento inmediato o por una simple corazonada. La persona tiene que entrar en un tiempo de reflexión sopesando las opciones de la elección. Siempre es aconsejable buscar a una persona que guíe este proceso de búsqueda o selección. A esta persona se le conoce como director espiritual quien ayuda a que la persona haga un proceso de elección más justo y adecuado, y en el cual la persona implicada directamente elige con toda conciencia y libertad, asumiendo total responsabilidad.
Expertos en dirección espiritual señalan que la oración es un elemento importante en la búsqueda de una elección o propuesta. Por lo general el director espiritual invita a su dirigido a responder a la pregunta ¿Qué quiere Dios de mi? En sintonía con el tema de la oración y la dirección espiritual podemos citar lo que Santa Teresa dice: “la oración es la puerta por donde Dios entra en el alma. Si la puerta se encuentra abierta (oración) Dios se nos comunicará con todas sus gracias pero si la puerta esta cerrada entonces Dios no tiene sitio en nuestro corazón”. Por lo que el discernimiento en la oración es la luz por donde se ven las cosas de manera más clara y transparentes. Y es aquí donde uno muestra el gusto y la armonía por la vida pues estamos viviendo de lo que producimos en nuestro interior es decir, vivimos desde adentro.
Sin duda que el retiro al cual te invito para esta cuaresma 2010 nos presentará algunas pistas que nos ayudarán a iniciarnos en este camino del buen discernimiento de las cosas importantes de la vida.





