Saramitan House:
celebrando 20 años de rescatar familias
Recientemente, decenas de invitados y benefactores se reunieron con los residentes de Samaritan Homs, de Caridades Católicas, en el Condado de Lake, para celebrar dos décadas de ayuda a las madres sin hogar y a sus niños a recuperar su autoestima y la autosuficiencia. No hay ningún letrero en la residencia que diga: “Durante los últimos 20 años, este lugar tan especial ha sido el hogar de 940 madres y niños que fueron rescatados de una situación de indigencia”. Sin embargo, este es un lugar donde suceden los milagros, donde se vive la historia del Evangelio, donde los espíritus reviven y las familias son salvadas. Esta es verdaderamente la casa del Buen Samaritano.
Samaritan House, el primer programa de albergue de emergencia para mujeres sin hogar en el Condado de Lake, fue inaugurado por el cardenal Joseph Bernardin en 1990. Familias con niños pequeños a cargo de madres de 18 años de edad o mayores, permanecen por un período de hasta 90 días y adquieren destrezas que las ayudan a cuidar de sí mismas y de sus hijos. Cada familia, con la asistencia de experimentados administradores de casos, elabora un plan que incluye el empleo y las destrezas para elaborar un presupuesto que les conduzca a la estabilidad y la independencia financiera.
Una construcción grande con una configuración de casa proporciona tanto el espacio privado de cada familia como una cocina comunitaria y un comedor, donde las familias preparan las comidas y comer juntos. Gracias a generosos benefactores, los niños tienen un maravilloso espacio de juego en un amplio patio trasero, cercado con columpios y bicicletas. Desafortunadamente, una de las principales razones por la cual existen madres e hijos que se convierten en personas sin hogar, es porque huyen de la violencia doméstica, a menudo de un hombre, jefe de hogar. Afortunadamente, Samaritan House ha estado allí para las mujeres y sus hijos cuando se han enfrentado a la desesperación y a la injusticia, ayudándoles a construir familias fuertes y un futuro lleno de esperanza.
Todo el mundo conoce la historia del Buen Samaritano en el Evangelio de Lucas (10:25-37). Él era el extranjero que se hizo cargo de un hombre herido que yacía medio muerto al lado de un camino. “Conmovido por lo que vio”, hizo mucho más que lo que se requería en ese momento. Atendió las heridas de aquella persona indefensa, la llevó a un lugar seguro, pagó por su alojamiento y prometió volver para asegurarse de que los gastos fueran pagados. El samaritano fue el verdadero prójimo “que lo trató con misericordia”, en cumplimiento de la ley del amor de Dios.
Así como el buen samaritano, fue “más allá” para atender al herido extraño en el Evangelio de Lucas, también todos nosotros somos requeridos por la ley del amor de Dios: “Vayan y procedan de la misma manera”.
Los resultados pueden ser sorprendentes. Lisa Shelton, una antigua residente de Samaritan House, contó su historia a los demás invitados a la celebración. En 1994, ella tenía 22 años de edad, se encontraba sin hogar, con cuatro hijos,dos de ellos al cuidado del Departamento de Servicios para Niños y Familias. Acababa de completar su sexto programa para tratar su adicción a las drogas.
En las propias palabras de Lisa: “Samaritan House me ayudó a cambiar mi estilo de vida. Ellos me enseñaron cómo ser una mejor madre para mis hijos, a ser responsable ahorrando dinero mensual, a preparar la comida diaria para la familia y cómo cocinar para los demás. Adquirí habilidades sociales, responsabilidad, técnicas de limpieza, como elaborar un presupuesto y cómo interactuar con otras mujeres y niños como una familia”.
Después de 4 meses, se le otorgó un vale de Sección 8 y salió de Samaritan House, “pero me llevé conmigo lo que había aprendido”. Hoy, Lisa tiene 15 años de recuperación de su adicción, es dueña de su propia casa, ha obtenido una licenciatura y una maestría y actualmente está trabajando para obtener un título de doctorado en psicología. Trabaja como supervisora de orientación en alcohol y drogas. Sus cuatro hijos, con edades entre los 21 y los 15 años, están en la escuela y trabajan medio tiempo. Además, Lisa se convirtió en madre de crianza y la madre adoptiva de un niño que tiene ahora cuatro años.
Esta joven madre que fue ayudada por Samaritan House de Caridades Católicas, está ahora en condiciones de ayudar a otros. A medida que impactamos y sanamos la vida de nuestros prójimos, ellos a su vez impactan y cambian las vidas de otros para mejorarlas. ¡Que Dios los bendiga, a ustedes y a sus familias en este Año Nuevo con el espíritu y el amor del Buen Samaritano!





