El “Reventón” de la escuela Santa Ana
Con más de 100 años de vida, la escuela católica Santa Ana celebrará una fiesta con la comunidad de Pilsen y la presencia de quienes hacen vitales donaciones y mantienen viva la esperanza de los alumnos y padres que agradecen este gesto caritativo.
Una celebración por todo lo alto, con danzas folclóricas, comidas, mariachis, juegos, niños, padres, maestros y donantes compartiendo, música, diversión y, por supuesto, una misa.
La escuela Santa Ana celebrará por tercera ocasión este 7 de septiembre su esperado “Reventón”, un encuentro festivo que atrae a la comunidad en torno a la escuela y sirve de reconocimiento a todos aquellos que apoyan a este centro escolar en distintas formas, ya sea en donaciones o ofreciendo su capital intelectual, como es el caso de la Universidad de Notre Dame.
Gracias al esfuerzo de todos y del claustro de profesores y directivo, la escuela ubicada en el 2211 W de la calle 18 Place, en Pilsen, puede funcionar con normalidad.
Para el director del centro, Beny Morten, lo menos que podía hacer para celebrar este gesto es un “Reventón” que traducido al “idioma” mexicano es pura fiesta.
Hemos ideado hacer esta fiesta para juntar a familiares, alumnos, amigos y toda la gente que nos apoya como un reconocimiento a todo el esfuerzo que hace posible el funcionamiento de nuestro centro”, dijo Morten.
Fundada en 1903, la escuela católica atiende a unos 200 alumnos, el 95 por ciento de ellos de origen latino, especialmente mexicanos. La matrícula de alumnos abarca desde pre-kinder, kinder hasta el 8vo grado.
Morten dijo que los $60,000 que aproximadamente se reciben como resultado de las donaciones, son utilizados en el otorgamiento de becas para familias de bajos recursos o en programas después de escuela que ayudan al desarrollo de los niños en diferentes áreas.
La ayuda de Notre Dame
Morten, quien es graduado de la Universidad de Notre Dame y recibió allí una maestría en Educación mediante el programa Alianza de la Universidad para la Educación Católica (Programa de ACE), valora altamente el apoyo de este alto centro de estudio a la escuela Santa Ana.
La escuela y Notre Dame establecieron una asociación educativa formal que se enfoca en la poderosa capacidad de cada niño para aprender.
Esta asociación pretende incrementar el desarrollo profesional de cada niño a través de una instrucción educativa de buena calidad.
Morten estima que la comunidad de Santa Ana es afortunada por contar con este apoyo y lo hace sentirse muy optimista. Representantes de Notre Dame, también formarán parte de quienes asistirán al próximo Reventón.
“No sólo dejan el sobrecito”
Para Gloria Alcalá, entre los donantes de este centro, la ayuda de la Universidad de Notre Dame repercute tremendamente en la calidad educacional que ofrece la escuela Santa Ana y en la confianza de los padres que, como ella, tienen hijos en este centro escolar.
No sólo dejan el sobrecito. Es un compromiso que va más allá. Están poniendo recursos humanos, intelectuales y toda su experiencia en función del mejoramiento de la educación de los muchachos”, afirmo Alcalá.
Según Alcalá, el obispo John Manz, quien atiende el vicariato donde se encuentra la escuela Santa Ana ha estado muy involucrado en este desarrollo y está muy contento del avance experimentado por la relación con Notre Dame y el involucramiento de la comunidad en la escuela.
“Como padres, estamos entendiendo más de esta relación y, si bien existen allí profesores muy preparados, aumenta nuestra confianza al ver que contamos también con el respaldo de una universidad tan prestigiosa”, indicó Alcalá, quien también es asistente del obispo Manz.
Para Alcalá es de orgullo y satisfacción que el evento haya atraído “a muchos anglosajones, ex alumnos graduados allí” y a los más altos representantes de la Universidad de Notre Dame.
“Eso habla mucho del compromiso que hay con la escuela de Santa Ana”, estimó.





