Nuevo centro de cuidados infantiles de Berwyn Después de cerrar en el 2005, la escuela de la parroquia St. Mary of Celle, se transformó en un centro con excelentes condiciones para cuidados infantiles, en otro esfuerzo de Caridades Católicas dirigido a la atención de niños y familias de bajos recursos.
El Centro de Cuidados de la iglesia de St. Mary of Celle, de Berwyn, fue para José García el salvavidas que cayó del cielo en medio del océano de la desesperación.
Cuando García quedó desempleado lo primero que pensó fue en la suerte de Angelo, su niño de 3 años de edad ¿Y ahora de dónde sacaré el dinero para pagar que lo cuiden?, preguntó.
La interrogante golpeaba a este padre de familia hasta que en medio de la búsqueda de empleo, vio un volante que anunciaba el inicio en Berwyn de este centro para cuidados infantiles.
“Vine aquí y nos gustaron las instalaciones. Es un lugar seguro y limpio y todo nuevo, con estupendo personal”, dijo el mexicano, quien también había explorado sin mucho éxito otros servicios de cuidados de niños en el área.
Inaugurado el pasado 30 de junio, el Centro busca satisfacer una creciente demanda entre familias de bajos recursos, que les resulta difícil, en ocasiones imposibles, pagar una guardería privada.
Matrícula abierta
La guardería de Caridades Católicas tiene una capacidad de 130 niños. La mayoría de ellos tienen entre 2 y 5 años de edad. Otro grupo oscila entre 6 y 12 años.
La institución religiosa tiene previsto comenzar gradualmente, una variedad de programas para responder a las necesidades de la comunidad, como los de nutrición para la familia y talleres de padres, así como programas recreativos para niños de todas las edades y clases para adultos.
Esmeralda Zepeda, directora del Centro ubicado a un lado de la parroquia, dijo que en la actualidad están abiertas las matrículas. El monto a pagar es moderado en comparación con centros de este tipo en el área.
“Estoy muy contenta con este centro. Tengo dos nietas aquí, una de 2 años y la otra de 3, y antes iban a otra guardería. Siempre lloraban cada vez que se acercaban. Ahora no. Están muy contentas”, dijo Rosa García, vecina del lugar.
Condiciones óptimas
Un recorrido por el centro, que hasta el 2005 era la escuela de la parroquia que fue cerrada, es suficiente para dar fe del entusiasmo de las familias.
El centro está dividido por salones de acuerdo con la edad del menor. Cada salón tiene juegos diversos, teléfono y un baño diseñado especialmente para niños, algo que valoran con creces quienes cuidan a los infantes, como Gloria Jaramillo.
Con una vasta experiencia en el trabajo de cuidados de niños, Jaramillo habló con entusiasmo de la nueva instalación.
“Tenemos teléfonos para cualquier emergencia, los salones son muy iluminados por la luz natural, el edificio tiene aire acondicionado central y tenemos elevador”, apuntó.
Con paredes y pisos renovados, los salones están equipados con material nuevo, algunos con computadoras provistas de juegos didácticos para niños de cierta edad y una computadora para la persona que los cuida.
Zepeda dijo que la construcción de esta guardería ha sido posible también por el aporte de familias, que en un 80 por ciento son de origen latino. La decoración de los salones corrió a cuenta de una vecina, amante a la pintura.
“Queremos que los padres se involucren más en la educación de los hijos y también en la escuela. Que entren y nos pregunten”, dijo Zepeda.
La información de los padres también es una prioridad de la guardería de St. Mary of Celle. En los pasillos se han colocado murales donde los son informados prácticamente de todo respecto a la educación diaria de sus hijos, incluso de lo que comen durante el almuerzo.
Una de las metas de Zepeda es, en un futuro, dar a los padres de familia clases de español y de inglés como segundo idioma. Para empezar, ya se organizan clubes literarios.
Ojalá abran más servicios similares
Agustín Valdés, con un hijo de 4 y otro de 2 años de edad en el centro, dijo que la guardería le quitó un dolor de cabeza, porque no tenía con quien dejarlos, y mucho menos pagar lo que piden otros centros privados.
“Desde que me enteré que era (abierto) por Caridades Católicas, vine sin pensarlo. Los maestros son profesionales, hay seguridad en el centro y los cuidan bien. Ojalá otras parroquias del área abran este servicio también”, afirmó.
El padre Michael Boland, director de Caridades Católicas, recordó recientemente que familias trabajadoras y de bajos ingresos, con hijos, se han visto forzados a mudarse de la ciudad a los suburbios por el aburguesamiento de sus vecindarios. Muchos de ellos se han establecido en Berwyn y Cicero.
“La necesidad de un centro basado en la familia es muy grande. Los padres que trabajan, especialmente aquellos que tienen trabajos con bajos salarios, con frecuencia no pueden pagar un cuidado adecuado para sus hijos, aún cuando ambos padres trabajen. Las razones son muchas”, dijo Boland.
Pese a este dilema, el número de programas de cuidado infantil para niños de 0 a 5 años de edad no ha crecido al mismo ritmo que la población. Un estudio realizado en 2003 en el estado de Illinois, Cicero y Berwyn ocuparon el primero y segundo lugar más alto en necesidad de cuidado infantil, con Berwyn cubriendo sólo las necesidades del 27% de los niños en la comunidad, dijo Boland en su habitual columna del New World.
La fortuna de Reyes y García
Liz Reyes, quien tiene en esta guardería a su hijo Rafael, de 3 años, dijo que era “muy afortunada” porque era muy difícil hallar un centro que atienda a los niños todo el día, con estas magníficas condiciones y a un precio asequible.
Reyes trabajó para una agencia no lucrativa que hizo la investigación entre otros centros similares para luego darles recomendaciones a Caridades Católicas respecto a la forma de remodelar el edificio y las instalaciones en su interior. “Mi hijo está feliz”, aseveró.
Para personas como José García, la transformación de la escuela de St. Mary of Celle no sólo representa un alivio económico, sino también espiritual.
Y es que en la desesperación, García estuvo a punto de llevar a su niño Angelo a un una iglesia no católica que ofrecía también un servicio de cuidados infantiles.
“Pensé llevarlo a ese lugar con mucho pesar porque somos católicos. Toda mi familia es católica”, dijo.
Para más información, llamar a Esmeralda Zepeda al 708-303-3650 La guardería se ubica en el 1428 Wesley Ave , en Berwyn.





