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Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Silvia Morales: De la fe a la acción

Texto: Redacción Chicago Católico

El pasado 7 de junio en la iglesia San Vicente de Pablo fueron certificados 24 jóvenes en la Escuela de Formación en Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Chicago (ESFOR). Morales fue uno de ellos.

La relación de Silvia Morales con Jesús inició en 1999, cuando su madre la llevó a regañadientes a la iglesia Nuestra Señora de la Merced y, por azares de la vida, comenzó a cambiar su mundo.

Fue justamente en aquella visita ocasional que Morales, de hoy 30 años, recibió la invitación de un grupo de jóvenes de la parroquia para que asistiera a una conferencia carismática en el hotel Holiday Inc, de Rosemont, Illinois.

“Nunca lo olvidaré, porque fue allá (en Rosemont) cuando tuve un primer encuentro con Jesús”, dijo Morales, una joven para quien el amor de Dios es el principal motor para llevar una vida activa en el ministerio juvenil.

Integrante de un grupo de 12 personas en su parroquia, esta oriunda de Puebla, México, organiza prédicas de diferentes temas, participa en talleres juveniles y se prepara como un líder para involucrarse más en una tarea que, dijo, es su pasión.

No están solos

Morales figura entre un grupo de jóvenes graduados recientemente de un programa de certificación de animadores y asesores en pastoral juvenil hispana en la Universidad de DePaul

A juicio de Jorge Rivera, Coordinador de la Pastoral de Jóvenes Adultos de la Arquidiócesis de Chicago, es probable que esta institución sea la única del país que cuenta con un programa de estas características.

Rivera agradeció el apoyo y compromiso de DePaul y los Misioneros Vicentinos de esta Universidad, así como al obispo John Manz y a los padres Claudio Díaz y Richard Hynes, entre otros, por su confianza y esfuerzo en llevar a cabo este programa.

“Aquí en DePaul la Pastoral Juvenil Hispana ha encontrado una casa, no sólo para el programa de formación, sino también para todas las actividades que estamos realizando en el área de la espiritualidad, la pastoral y el apoyo a los jóvenes que participan de nuestro proyecto común de evangelización”, afirmó en una ceremonia al término de este curso preparatorio.

¿Cómo involucrar a más jóvenes?

Silvia Morales confía en que el número de jóvenes que se involucren en la pastoral juvenil en sus respectivas iglesias irá en aumento en la medida en que estos se acerquen a la iglesia, como lo hizo ella en una ocasión,

“Cuando un joven tiene un encuentro personal con Jesús, muchas cosas cambiarán en su vida”, afirmó.

Y Morales sabe lo que dice porque lo está viviendo. Esta en el equipo de liturgia de la parroquia, participa en retiros, misas juveniles, misiones parroquiales, organiza eventos al aire libre y busca evangelizar a diferentes generaciones de jóvenes de distintas maneras.

El curso en DePaul, por ejemplo, dice que le ayudó en su afán de formarse como un líder parroquial y a desenvolverse mejor en el grupo juvenil al cual pertenece.

La joven, quien se asentó en Chicago en 1996 y trabaja cuidando de niños, asegura que la iglesia no sólo la ha ayudado a adorar más a Jesús, sino también en su desarrollo personal.

Al estudiar profundamente los pasajes bíblicos “hemos pasado de la fe a la acción. No se trata nada más de rezar o tratar de hacer algo, sino de actuar para ayudar de alguna manera a esas personas que están sufriendo o viven marginadas”, apuntó.

Su mayor deseo es trabajar en la formación de un ministerio de plantación en su parroquia y, en segundo lugar, envolver a más jóvenes de diferentes grupos en la renovación.