Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

El Vicariato I y los “Puentes hacia lo Sagrado”

Texto: Redacción Chicago Católico

La explosión de la comunidad católica latina llevó a la celebración de la Primera Conferencia del Ministerio Hispano en este vicariato.

La evangelización, la identidad, el valor de la familia y la justicia social fueron algunos de los temas abordados en la Primera Conferencia del Ministerio Hispano que se celebró el Vicariato I de la Arquidiócesis de Chicago, el pasado 13 de octubre.

El evento, que se efectuó en la parroquia St. Francis de Sales, en Lake Zurich, tuvo como lema “Ser católico en el siglo 21 ... Puentes hacia lo Sagrado”, en torno a lo cual se reunieron alrededor de 150 latinos del área, según dijo una fuente asistente al evento.

“Hay muchos asuntos que enfrentar como católicos en Estados Unidos que tratamos de seguir a Cristo. La justicia social, atraer a los jóvenes, el rol de las mujeres y la evangelización. Tenemos muchos puentes que cruzar y es vital para los líderes y voluntarios recobrar su energía y espíritu”, dijo el obispo George Rassas.

Si bien el encuentro se ha estado celebrando desde hace años, es la primera vez que se ofrecen conferencias en español para una comunidad latina que ha experimentado un crecimiento significativo en la última década, destacaron varios entrevistados por Chicago Católico.

“Tenemos ante sí un conjunto de retos que debemos enfrentar. Buscamos más comunicación con esta comunidad que necesita ayuda diversa, como por ejemplo en materia de inmigración y de familia”, afirmó el padre Juan Bosco, párroco de la iglesia San Juan Diego.

Bosco habló en el foro acerca de la evangelización. “Como pueblo hispano hemos sido llamados a levantar nuestra voz profética siendo fermento del Reino de Dios en la Iglesia y sociedad. La Nueva Evangelización incluye la promoción humana de toda persona que vive sujeta a la injusticia y en espera de la verdadera y plena liberación por Jesucristo el Salvador. No se puede conocer y acompañar a Jesucristo sin conocer y acompañar a los pobres en su sufrimiento y en su lucha por la liberación integral”, señala Bosco en un resumen de su intervención.

Los participantes en el encuentro también escucharon a expertos en temas como familia y el matrimonio, a cargo de Valentín Ayara, así como de etnicidad por parte de Alicia Juárez, de la oficina de Justicia Racial.

“Creemos que Dios ha instituido el matrimonio y la familia para vivir en el amor, fe y justicia. Siendo imagen de la vida trinitaria de Dios, la vida familiar ha de manifestar un amor que respete tanto la mutualidad y dignidad como la identidad particular y única de sus miembros”, indica una síntesis de la conferencia de Anaya.

A partir de la experiencia como párroco de una iglesia “ciento por ciento latina”, el padre Bosco insistió en entrevista que debe trabajarse mucho “en la comunicación en la familia” y en fortalecer los valores y la fe, así como el diálogo con los hijos, lo cual redunda en la estabilidad familiar.

El tema de la familia también salió a relucir durante un Panel de Formación que estuvo a cargo de Maruja Sedano y Carlos Salmerón. “La vida de la fe y el compromiso transformador están unidos. No podemos vivir como cristianos si no vivimos lo que anunciamos, si no llegamos a la conversión de la persona y de las estructuras, si no somos testigos de Cristo en todos los ambientes. Por nuestro bautismo. Cristo nos llama a ser colaboradores de su misión en todas partes”, se lee en una breve reseña de este panel.

A su vez Graciela Contreras, quien condujo la plenaria de Justicia Social, destacó que en el Evangelio de Jesús es la fuerza que libera y produce la justicia y la paz en todos los campos de la vida. La fe implica y se encarna en la lucha por la justicia y la paz. La opción preferencial por los pobres exige un compromiso en la transformación de estructuras opresoras, tanto en la sociedad como en la Iglesia.

A juicio del padre Claudio Díaz, director del Ministerio Hispano, la omnipresencia de la comunidad latina en toda la Arquidiócesis exige una mayor coordinación a todos los niveles para mantener la unidad e identidad como pueblo.

“Las estructuras de la pastoral hispana han de manifestar el estilo de ministerio y el modelo de Iglesia que deseamos vivir y aportar a toda la Iglesia. Esta vivencia no es sólo una estructura jurídica o un determinado territorio, sino sobre todo un espacio de encuentro en amistad, apoyo y visión común entre los agentes pastorales para organizar mejor los eventos eclesiales, programar, ejecutar y evaluar juntos toda la pastoral al servicio del crecimiento de la fe de todo el pueblo”, señaló.