Nuestra Señora de Las Nieves abraza a su nueva familia
Poco antes de iniciar la primera misa en español en la parroquia Nuestra Señora de las Nieves (Our Lady of the Snows) el rostro de Juanita Ayala estaba iluminado con la luz de la alegría de quien espera algo bueno por mucho tiempo y, al fin, está a punto de lograrlo.
Pero el fantasma de la ansiedad pareció apoderarse de Ayala y otros líderes latinos de de esta parroquia al ver que se acercaba el momento esperado, 7 de la noche del 7 de octubre, y la iglesia estaba semivacía de feligreses latinos.
De cualquier manera, tenía indicios convincentes de la necesidad de una misa en castellano en una parroquia que por décadas de existencia se comunicaba con Dios en puro inglés.
La pidieron los propios latinos
"Basta caminar el barrio para darte cuenta como ha crecido la comunidad latina en los últimos tiempos", puntualizó la presidenta del Ministerio Hispano de la parroquia.
Y la apreciación del crecimiento se confirma con una cifra más que elocuente: el 65 por ciento de los alumnos de la escuela de la parroquia son de origen latinos, dijo Ayala
Si bien la vista y las cifras indicaban que ya era el momento de hablar el idioma de Cervantes, lo que tal vez resultó el empujón definitivo en la toma de la decisión fue el propio interés de los latinos que residen alrededor del templo.
"Hemos querido ayudar a la gente de la mejor manera. Hay muchos hispanos por acá que van a otras parroquias de Chicago, entonces decidimos prepararnos para dar una misa aquí cada domingo", dijo el padre polaco Waclaw Jamroz.
Después de mucho laborar junto con Waclaw y el candidato a la orden de diacono, Franco Foti, Ayala disfrutó responder a su gente hispana con un "muy pronto" cuando venían a preguntar por su misa en español en semanas previas al esperado evento.
"La gente pide de todo: bautismos, celebraciones de quinceañeras, presentaciones, bodas. Pienso que van a venir muchos porque hay bastante entusiasmo en el vecindario", dijo Ayala.
Llegado el día, no obstante los antecedentes, con el obispo Gustavo García-Siller vestido con su atuendo religioso, los feligreses no hacían acto de presencia en la cantidad esperada acrecentando la impaciencia.
¡Y llegaron en masa!
Las premoniciones no engañaron. Faltando unos minutos, decenas de creyentes entraron prácticamente de un golpe por dos de las puertas que dan a acceso a la parroquia y llenaron el salón con más de 650 personas.
Llegaron ancianos, jóvenes, mujeres con sus bebés y familias enteras con sus niños para despejar toda duda respecto a la decisión tomada. Las respuestas de los feligreses entrevistados también lo confirmaron.
"Nos están considerando. Esto demuestra que también valemos", dijo Joaquín Hernández. Es muy bueno, para los que sólo hablamos en español”, añadió su esposa, Ernestina.
Clemente Montes de Oca, otro vecino en torno a la parroquia, dijo que "ya nos merecíamos" una misa en español.
"Queremos que haya una cada domingo (a las 5:00 pm). Ya somos bastante (latinos) en esta área", comentó.
"Ahora me queda a dos cuadras, ya no tendré que ir hasta La Villita", dijo otro creyente que sólo se identificó como Rolando, en referencia a las misas en español que se ofrecen en este barrio del sur de Chicago.
Una necesidad, una estrategia
Para el obispo Gustavo García-Siller la celebración de la primera misa en español en esta parroquia responde a una necesidad y a un paso estratégico ya que cubre una región importante en el suroeste de la Ciudad, donde se ha visto una explosión demográfica de residentes de origen hispano.
"Estamos abarcando aquí toda un área del Vicariato V que actualmente no se está cubriendo. A este esfuerzo se une la reciente apertura de la primera misa en español en la iglesia de St. Michael, en Orland Park", destacó.
García-Siller reiteró el reto "muy grande" que tiene la Arquidiócesis de Chicago para responder a la demanda de sacerdotes latinos ante la creciente población hispana que existe en muchas áreas que cubre el Arzobispado.
El líder religioso afirmó que para cumplir con la misa se contará con los servicios de cuatro sacerdotes, en especial del padre ecuatoriano Bolívar Molina Ramírez, quien terminó sus estudios en la Universidad de St. Mary of the Lake/Seminario de Mundelein.
El obispo resaltó que el padre Waclaw ha sido una pieza instrumental en este logro porque, a pesar de ser polaco, entendió la necesidad de abrir una misa en español.
Foti, por su parte, no sólo impulsó la idea de hacer una misa con hispanos en la iglesia, sino que ahora resulta una figura clave en este empeño.
Vinculado a la parroquia desde 1994, el argentino de 44 años habló de la importancia de hacer una misa en español hace más de una década, al darse cuenta de la necesidad en el área por el crecimiento de la población latina. De ahí nació también, dijo, su vocación por el diaconado.
Foti, quien será ordenado como diácono en mayo del 2009, trabajará muy de cerca del padre Waclaw para, junto a Ayala, convertirse en un eslabón importante en la comunicación entre el sacerdote polaco y la comunidad latina.
Entusiasmado de ver la parroquia llena, el obispo García-Siller dio a los feligreses la bienvenida a la iglesia, que pidió considerarla "un refugio, un lugar de paz, su casa espiritual, donde todos los vecinos formen una hermandad guiados por su amor a Cristo".
Para reafirmar su mensaje, pidió al auditorio, en su mayoría mexicanos, ponerse de pie y saludarse. Y emocionados por el acto, algunos de los presentes fueron más allá del apretón de mano y se fundieron en un abrazo, abriendo pasó a una nueva familia católica en esta parroquia del suroeste de la Ciudad
Iglesia Our Lady of the Snows
Dirección 4810 S. Leamington Ave, Chicago, IL
60638 Fecha y hora: Cada domingo a las 5:00 p.m.
Teléfono: (773) 582-2266
Contacto: Juanita Ayala





