Catholic New World: Newspaper for the Archdiocese of Chicago

Protegiendo a niños y jóvenes

  • Oficina para la Protección de Niños y Jóvenes

    La Oficina para la Protección de Niños y Jóvenes abrió en 2003, después de que los Estatutos para la Protección de los Niños y los Jóvenes fueron aprobados por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. Su misión original fue capacitar a los adultos en cómo proteger a los niños del abuso sexual y monitorear las revisiones de antecedentes de los clérigos, el personal laico y los voluntarios que tienen contacto con niños.

    En 2006, la Oficina fue reorganizada para incluir la Oficina del Ministerio de Asistencia e Investigaciones y Revisiones de Abuso Infantil. La Oficina de Ambientes Seguros fue creada en 2007. La recién configurada oficina ha resultado en la creación de la Children Matter Network y de nuevos programas educativos para niños y adultos.

    Directora: Jan Slattery, (312) 751-5319

  • Oficina del Ministerio de Asistencia

    La Oficina del Ministerio de Asistencia tiene una misión: asegurar que las víctimas y los sobrevivientes del abuso sexual por personal eclesiástico sean recibidas por la iglesia con sensibilidad, auxiliadas con compasión y acompañadas en su jornada de sanación con una guía y apoyos cuidadosos.

    El Cardenal Joseph Bernardin ordenó la creación de la Oficina del Ministerio para el Auxilio a las Víctimas en 1992, basado en las recomendaciones de su Comisión sobre la Conducta Inapropiada de los Clérigos. Desde entonces, ha proporcionado servicios a víctimas / sobrevivientes y a sus familias. Los servicios incluyen: orientación terapéutica y espiritual; acompañar a las víctimas y los sobrevivientes cuando vienen a reportar incidencias de abuso sexual por parte del personal de la iglesia; hacer arreglos para reuniones con el cardenal George en el momento apropiado; proporcionar apoyo financiero para servicios clínicos durante el proceso arquidiocesano y proporcionar recursos de consulta y clínicos para las comunidades parroquiales afectadas por el abuso.

    Director: Matt Hunnicutt (312) 751-8267

    Asistente de Dirección: Mayra Flores (312) 751-8256

    Línea de Información: (866) 517-4528

  • Oficina de Ambientes Seguros

    La Oficina de Ambientes Seguros fue creada en enero de 2007 para asegurarse que la Arquidiócesis y sus parroquias y escuelas están cumpliendo con las distintas secciones de los Estatutos para la Protección de Niños y Jóvenes de la Conferencia de Obispos Católicos de E.U. De manera particular, la oficina se asegura que la Arquidiócesis tenga estándares claros y bien publicitados de conductas y límites, mantiene programas de ambientes seguros y revisa los antecedentes de todos los clérigos, del personal y de los voluntarios que tienen contacto con niños.

    Para llevar a cabo su misión, la oficina: monitorea el cumplimiento de estas disposiciones; ofrece Virtus / Capacitación para Proteger a los Hijos de Dios para facilitadores y adultos; asegura que los programas de capacitación para ambientes seguros estén listos para niños y jóvenes; desarrolla nuevos programas de capacitación, como los programas de seguridad de Internet y la capacitación para el personal que está obligado a reportar una sospecha de abuso al Departamento de Servicios a Niños y Familias; monitorea los sistemas de revisión de antecedentes y revisión de huellas digitales; trabaja en el sitio Web de la Children Matter Network y produce el boletín informativo On-Going for Kids.

    Desde 2003, más de 62,000 empleados laicos, voluntarios y clérigos han asistido a la capacitación del Virtus / Protegiendo a los Hijos de Dios, además de procesarse la revisión de sus antecedentes. Se han ofrecido más de 1,500 sesiones de capacitación a 170 facilitadores. Desde el 1º de julio de 2007, todo el nuevo personal de las escuelas pasa, también, por un cotejo con huellas digitales del FBI. Todas las escuelas tienen programas de ambientes seguros para niños y jóvenes.

    Directora: Womazetta Jones (312) 751-5238

  • Oficina para las Investigaciones y Revisión del Abuso Infantil

    La Oficina para las Investigaciones y Revisión del Abuso Infantil recibe y revisa las acusaciones de abuso sexual infantil perpetrado por clérigos, empleados o voluntarios de la Arquidiócesis de Chicago. La oficina, dirigida por Leah Mc- Cluskey, una trabajadora social licenciada, alienta a las personas a reportar las acusaciones de conducta sexual inapropiada sin importar la fecha en que ocurrieron los incidentes, y enfatiza que todos los individuos tienen el derecho de reportar tales incidentes al Fiscal Estatal y al Departamento de Servicios a Niños y Familias.

    Directora: Leah McCluskey, (312) 751-5205

    Asistente de Dirección: Patty Zacharias, (312) 867-8793

    Línea de Información: (800) 994-6200

Jimmy Lago
Canciller

Estoy impresionado con el trabajo de las muchas personas laicas y religiosas, así como de los clérigos que están comprometidos con la seguridad y protección de los niños: con quienes investigan acusaciones, valoran, contratan y capacitan a empleados y voluntarios, resuelven reclamos, se relacionan con las víctimas, manejan los casos de los que han sido removidos del ministerio, y todas las tareas que atienden el compromiso que hizo el Cardenal George en 2003 para mantener a nuestros niños a salvo del abuso. Este reporte subraya la pasión, el profesionalismo, la motivación y el talento de aquellos que están involucrados en esta labor.

Se ha hecho mucha investigación y análisis para entender por qué sucedió el abuso sexual infantil perpetrado por clérigos, especialmente los casos de hace 20, 30 y 40 años que representan la mayoría de los casos con los que se está lidiando ahora. Sin embargo, sin importar las causas, esta generación de liderazgo parroquial tiene la importante responsabilidad y desafío de llevar justicia, compasión y una cura con esperanza a aquellos que hace años fueron abusados. Somos responsables por las acciones de aquellos sacerdotes en la Arquidiócesis que traicionaron su misión, dañaron seriamente a los niños, así como a sus familias y trajeron vergüenza a esta iglesia local.

Como antiguo investigador y administrador de casos de abuso infantil, como canciller y como la persona designada por el cardenal George para asegurarse que nuestras políticas y acciones apoyen nuestra promesa de seguridad para los niños, estoy haciendo mi mejor esfuerzo con estos muchos otros, para asegurarnos que el abuso sexual infantil por parte de clérigos (o de cualquier otra persona), no vuelva a suceder en nuestras escuelas, parroquias o cualquier institución eclesiástica de la Arquidiócesis de Chicago.

Jan Slattery
Directora de la Oficina para la Protección de Niños y Jóvenes

Desde su creación en el año 2003, la Oficina para la Protección de los Niños y los Jóvenes ha autorizado la revisión de antecedentes y la capacitación de más de 62,000 adultos (clérigos, empleados laicos y voluntarios) para ayudar a prevenir el abuso sexual infantil, y desde 2005 más de 200,000 niños en escuelas católicas y programas educativos religiosos han sido capacitados para protegerse de predadores sexuales.

La Arquidiócesis de Chicago ha sido, por mucho tiempo, un líder en ofrecer ayuda a aquellos que han sufrido abuso sexual por un miembro del clero o empleado de la iglesia, con su Ministerio de Asistencia a las Víctimas creado en 1992. Ahora conocida como la Oficina del Ministerio para la Asistencia, trabaja bajo la tutela de la Oficina para la Protección de los Niños y los Jóvenes, y ha proporcionado servicios a más de 400 personas, incluyendo más de $2 millones para orientación terapéutica y espiritual.

Aun cuando la Arquidiócesis de Chicago ha alcanzado un progreso significativo en prevenir el abuso sexual por parte de los clérigos y en ofrecer auxilio a las víctimas y sus familias, aún hay mucho trabajo por realizar.

Algunas personas se han sentido incómodas con la idea de pasar por una revisión de antecedentes penales, especialmente aquellos voluntarios de muchos años que nunca han tenido en su contra queja alguna. Lo que les hemos dicho es “No es por ti. Es por proteger a los niños que lo hacemos”.

De eso se trata: de lo que podemos hacer como iglesia para ayudar a los niños en la sociedad, y estoy convencida de que el impacto social permanecerá con nosotros por años. Esta es una crisis social para los niños. No es sólo nuestra iglesia.

Los efectos realmente son más grandes que lo que la gente cree. Hay miles de personas que han sido capacitadas para identificar situaciones que pudieran presentar un riesgo de abuso para un niño o para buscar por señales de que los abusos han ocurrido. Diariamente recibimos llamadas en nuestra oficina de un maestro, un sacerdote o un padre preguntándonos “¿Qué hago? Creo que hay un niño que conozco que ha sido abusado”. O, “Hay abuso en mi familia”. Proporcionamos información acerca de recursos civiles (El Departamento de Servicios a Niños y Familias) e intentamos auxiliar en otras maneras posibles. Esto se ha convertido en un asunto público del cual ahora resulta seguro hablar, no sólo como adulto, sino como niño. Un niño o niña puede ahora expresarse. Si eres amenazado, tienes el derecho de hablar sobre ello.

Vengo a este trabajo como la madre de seis hijos que soy y madre de crianza por 15 años. Creo que en nuestras familias y con frecuencia en nuestras vidas profesionales, en nuestra iglesia y en la sociedad, podemos tener un impacto positivo en la calidad de vida que los niños experimentan.