Catolico: Periódico oficial en Español de la Arquidiócesis de Chicago

Cuando el “Pueblo de Dios” se puso a bailar

Texto: Clemente Nicado
Fotos: Brian Morowczynski

Fue una noche sabrosa, de sonrisas, apretones de manos y abrazos, comida exquisita y de un arcoiris de emociones donde el “Pueblo de Dios” bendijo al Todopoderoso y también se movió a golpe de cumbia, banda, salsa y merengue.

Pero la noche del 6 de julio, cuando el ministerio hispano de la Arquidiócesis de Chicago se vistió de gala con una fiesta de altura, había más de un motivo para celebrar.

Fue una noche abundante en risas, bailes y diversión

Porque desde su fundación, hace nueve años, el brazo latino del Arzobispado empuja con fuerza a favor de aquellos que desean practicar su fe en un ambiente de paz, unidad familiar y justicia.

No era raro, entonces, que en el hotel Hilton Chicago & Towers, donde se celebró esta gala, estuviera una representación de lo que más brilla en nuestras parroquias e instituciones, de aquellos que bregan con el drama cotidiano en nuestros barrios, ayudando a los más necesitados.

Es por ello que era obligada la mención a los Sacerdotes por la Justicia, quienes durante todo un año estuvieron en marchas de protesta, organizaron vigilias, cabildeos, hicieron llamadas y enviaron cartas y tarjetas a oficiales electos en reclamo a una reforma migratoria justa.

El grupo folclórico Tierra Colombiana deleito a los presentes con su gracia y profesionalismo.

Fueron premiados, por supuesto. Y el representante en la ceremonia de estos 150 padres del inmigrante indocumentado, el padre Larry Dowling, lo recibió en medio de un cerrado aplauso de una audiencia que escuchó emocionada un “Ojalá que Dios les dé la valentía y la fuerza para continuar luchando por lo que es justo y lo que es correcto”.

El padre Claudio Díaz Jr, director del Ministerio Hispano, aprovechó también la ocasión para dejar en claro la postura de la institución religiosa, refrendada en la declaración del 2005 de los Obispos Católicos de Estados Unidos.

“El pueblo se unió en una sola voz y la iglesia se enriqueció con esa voz. La iglesia no cesará de apoyar al inmigrante, de dar voz al que no la tenga y de continuar caminando juntos, luminosos”, afirmó.

Poco antes del banquete, los asistentes compartieron en un ambiente informal, animados por las interpretaciones del padre peruano Juan Carlos Gavancho, recientemente ordenado, acompañado al piano por el padre Antonio Muñoz.

La noche fue iluminada con la estelar presentación de la compañía de baile folclórico Tierra Colombiana, la presencia de figuras religiosas y de famosos, así como la transmisión de un video que rindió homenaje a los 10 años del Cardenal Francis George al frente de la Arquidiócesis.

Por la causa hispana

Además de obispos, sacerdotes, diáconos, laicos, hermanos y hermanos religiosos, también se contó con la presencia del cubano Orestes “Minnie” Miñoso, una leyenda viva del béisbol de las Grandes Ligas y quien trabaja ahora con los White Sox, entre los patrocinadores del evento.

El padre Jim Presta, rector-presidente del seminario San José, junto al legendario Orestes Minnie Miñoso

Miñoso figuró entre los que el padre Claudio presentó por su nombre, en un tono festivo, lejos de la solemnidad con que este sacerdote suele dirigirse a su “Pueblo de Dios” bajo su ministerio hispano.

La emoción que significó el reconocimiento a los premiados de este año, dio paso a la sorpresa con la subasta de tres cuadros, uno de ellos donados a la Arquidiócesis por el reverendo James Colleran, y los otros dos, por del pintor mexicano Oscar Romero.

A la pregunta de ¿Quién da más? las apuestas subieron y subieron hasta alcanzar los $1000 por el óleo Espíritu Santo Ilumíname, de Romero.

El cónsul General de México en Chicago Manuel Rodríguez Arriaga también salio a la pista de baile con su esposa

Pero quién compró esta pieza. ¿Acaso un millonario? Nada de eso. Fue el diácono José Mancilla, que lo adquirió para regalárselo a un sacerdote Francisco Cuevas, “en nombre de sus hijos de la comunidad, de la parroquia Transfiguración, en Waucanda”, Illinois.

“El ha formado a toda una comunidad en el condado de Lake”, dijo luego Mancilla. Justo ayudar al ministerio hispano fue lo que animó a los compradores de los otros dos cuadros.

Y después de la subasta, llegó la música bailable, la gozadera con banda, salsa y cumbia para cerrar la noche con pura diversión.

“Cuando la alegría sale del corazón, cuando Dios esta así dentro de uno, tiene que ser expresado de alguna manera, no importa el ritmo que sea”, dijo el padre Antonio Delgado, miembro del Comité Noche de Gala 2007.

Los premios y los premiados

Premio Angelina Márquez: Obispo Placido Rodríguez y su Comité Auxiliar. Premio John XXIII: Sacerdotes por la Justicia del Inmigrante., Premio Sor Juana Inés de la Cruz: Instituto de Misionera Guadalupana del Espíritu Santo. Premio San Stephen: Diácono Emiliano Rodríguez, Premio Gaudium et Spes: Alejandro Castillo.