“Una Vida dignificada, un buen pastor, un ministerio hispano”
El tema de este año para el 9o Banquete Anual de Premiación del Ministerio Hispano, el cual sirve de título a este artículo, simboliza la relación entre nuestro amado pastor, el cardenal Francis George, y el Ministerio Hispano Arquidiocesano. En este, su 10º aniversario como cardenal de nuestra iglesia local, deseamos aprovechar esta oportunidad para señalar las muchas maneras en que ha apoyado a la comunidad latina. El Ministerio Hispano, el vehículo a través del cual intentamos conducir a la hermandad hispana hacia una mayor participación en nuestra iglesia, aquí en Chicago, es visto una y otra vez por nuestro Padre Espiritual como una bendición y una fuente de vitalidad.
La primera vez que conocí a nuestro cardenal fue en el Seminario de Mundelein. Inmediatamente después de su designación como cabeza de la Arquidiócesis, se organizó en Mundelein una misa y una recepción para conocer a nuestro líder espiritual. Cuando me aproximé a él en la línea de recepción ubicada en el vestíbulo del edificio de la administración en el campus, pude ver un arzobispo asertivo y energético, dispuesto a conocernos a todos, con un fuerte apretón de manos y una gran sonrisa. Ese día su homilía fue fuerte, clara y en algunos puntos graciosa.
Mi segundo encuentro fue en una convocación en la Escuela Secundaria Gordon Tech, organizada por la juventud hispana arquidiocesana en la cual los dirigentes y representantes de varias parroquias estuvieron ahí para conocerlo y escucharle “hablar español”. Estuve ahí como seminarista junto con otros muchos seminaristas latinos del Seminario de Mundelein. La atmósfera estaba impregnada con la energía de los jóvenes latinos que cantaban, y de los adultos presentes que daban la bienvenida a nuestro amado "Señor Cardenal". Cuando escuchamos sus saludos y su mensaje en español, se ganó los corazones de todos nosotros. De cardenal de la Arquidiócesis de Chicago, se convirtió en “nuestro Señor Cardenal”.
Después que el Padre Esequiel Sánchez completó su tarea como Director del Ministerio Hispano para la Arquidiócesis de Chicago, fui llamado a continuar con el trabajo que él había iniciado. Por espacio de casi tres años he tenido reuniones privadas cada trimestre. Lo anterior, aunado a los muchos eventos y ocasiones donde nos hemos visto, me han ofrecido una ventana a través de la cual he podido ver el deseo y el apoyo de nuestro amado pastor para la realidad latina de nuestra iglesia. Consciente de que los hispanos conformamos 40% de la realidad católica en nuestra área, más de 1.2 millones de almas, según sabemos, él está más que dispuesto a continuar una intención pastoral donde los latinos puedan ser incluidos a toda capacidad en todas las áreas de nuestra iglesia. La primera acción formal fue aprobar el Plan Pastoral para la Programación Hispana, también conocido como el Plan Pastoral Hispano de la Arquidiócesis de Chicago. Este plan ha sido revisado y actualizado con la ayuda y consulta de varios grupos involucrados en el diseño y ejecución del mismo. Algo notable es que más del 85% de este plan se ha realizado. Esto ha sucedido gracias al Espíritu Santo que vela sobre Su iglesia, a través del trabajo del pueblo de Dios dentro del Ministerio Hispano y al apoyo del Cardenal.
Otra de sus contribuciones ha sido el maravilloso respaldo que ha dado a gran parte de la comunidad hispana, al apoyar una reforma para una ley integral de inmigración para nuestro país. El pasado mayo, el cardenal Francis George se unió a un millón de los hijos del Señor, quienes marchamos al Grant Park. Ahí, su discurso estuvo lleno de argumentos en defensa de los que no tienen voz, de los pequeños, como un simple acto de justicia. Una cuestión de dignidad humana fue la idea general para atender el reclamo de millones de hermanos y hermanas indocumentadas.
Recientemente ha continuado visitando muchas comunidades de fe que tienen ministerio hispano. Cada año visita la comunidad de Saint Albert,en Pilsen, para su reflexión del Viernes Santo al final del Via Crucis. Ha estado presente en varias Convocaciones y Conferencias Carismáticas Hispanas en el Pavillon de la U.I.C. Se ha reunido con diversos grupos; desde grupos parroquiales y de sacerdotes hispanos hasta grupos de embajadores latinoamericanos, en un esfuerzo por establecer líneas de comunicación, construir puentes para el bien de la comunidad latina y de la iglesia en general. Ha fortalecido los lazos entre nuestra iglesia local y muchos obispos latinoamericanos. Ha expresado su enorme preocupación por la juventud, la formación laica y ha honrado con su presencia a nuestra Noche de Gala, como un padre amoroso que desea lo mejor para sus hijos.
Sabemos que la comunidad hispana crece y que tendremos la necesidad de responder a nuevas situaciones, a muchas preguntas y retos. Nuevos vehículos y modelos tendrán que ser desarrollados para responder de una manera pastoral y cristiana. Sin embargo ¡nuestro Cardenal no está solo! Tiene la protección de Dios y las bendiciones de María la madre de nuestro Señor Jesucristo. También estamos con él y con mucho "cariño" lo acompañaremos en su jornada hacia una iglesia inclusiva, rica y diversa. En su décimo aniversario queremos decirle… ¡Felicidades, Señor Cardenal!


